22/12/2021
Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca
hay que medir, pesar, equilibrar.....y poner todo en marcha.
Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino, un poco de pirata...
un poco de poeta...
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar mientras uno trabaja,
que esa barca, ese niño,
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío llevara nuestra carga de palabras hacia pueblos distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
este durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.
Gabriel Celaya