11/10/2026
Hay riesgos que no hacen ruido. No duelen.
No inflaman. No te avisan con un síntoma claro. Y, aun así, pueden estar ahí durante años.
Uno de ellos es la Lipoproteína(a), también conocida como Lp(a). Y creo que muchas mujeres deberían pedir esta prueba, al menos una vez en la vida.
Un estudio publicado siguió durante 30 años a casi 28.000 mujeres inicialmente sanas. No hablamos de mujeres con una enfermedad evidente, sino de mujeres que, aparentemente, estaban “fuera de peligro”. Y lo que se vio fue muy importante: medir marcadores como la inflamación, el LDL y la Lp(a) podía ayudar a predecir mejor el riesgo cardiovascular a largo plazo.
Esto es especialmente importante porque la Lp(a) no suele aparecer en una analítica básica de colesterol. Puedes tener el colesterol “normal”, entrenar, comer bien, sentirte sana y, aun así, tener un riesgo cardiovascular hereditario que nadie ha mirado.
La Lp(a) es, en gran parte, genética. No baja de forma significativa por comer más ensalada, hacer más cardio o “portarte mejor”. Y esto no significa que los hábitos no importen. Importan muchísimo. Pero si tienes la Lp(a) alta, la prevención debe ser más fina: controlar mejor el LDL, la presión arterial, la glucosa, el tabaco, el peso, el descanso, la inflamación y el movimiento diario.
Como referencia, muchas guías consideran elevada una Lp(a) a partir de 50 mg/dL o 125 nmol/L, aunque siempre debe interpretarse dentro de tu historia clínica, creerme, las guías están manipuladas.
Mi consejo: pide a tu médico que incluya la Lp(a) en una analítica al menos una vez, que para eso pagamos seguridad social.
También es importante saber que, si tú la tienes elevada, conviene que tus familiares directos, también lo revisen, porque tiene un componente hereditario muy marcado.
Hoy todavía no hay un fármaco específico de uso amplio aprobado solo para bajar la Lp(a). Mientras tanto, lo más inteligente no es ignorarla: es conocerla y actuar a tiempo.
Si necesitas ayuda para revisar tus analíticas y entender mejor tu prevención cardiovascular, escríbeme por DM o llámame.
Referencia principal: Ridker et al., New England Journal of Medicine, 2024;391:2087-2097.