El Centro Educativo Jorge Debravo se funda en el año 1987 como una nueva propuesta de educación en el cantón de Turrialba. Nace de la inquietud de un grupo de padres y madres de familia turrialbeños que deseaban brindar un ambiente educativo diferente, buscando formar ciudadanos protagonistas de su historia. Por esta razón, desde el inicio se ha perseguido la excelencia académica, unida a una form
ación integral del ser humano. Para lograr sus fines se constituyó una Asociación de Padres de Familia como órgano rector de la institución, representado por una Junta Administrativa. El entonces Instituto Jorge Debravo, comenzó con pocos recursos pero con mucho espíritu de lucha y conciencia de que si se desea algo, hay que comenzar a actuar para hacerlo realidad. Las primeras lecciones se dictaron en una vieja casona de la Hacienda El Coyol, en la cual se permaneció hasta el curso lectivo de 1993. Durante el primer año lectivo, algunas secciones compartieron las aulas y los educadores. Los padres se integraron desde un comienzo al ambiente educativo, brindando todo tipo de colaboración, permitiendo así superar las limitaciones iniciales. La institución buscó desde sus inicios proyectarse a la comunidad, llevando sus experiencias de aprendizaje más allá de las aulas. Se realizaron visitas a centros de producción agropecuaria, a instituciones de ayuda a la comunidad y a otras escuelas, incluyendo la Escuela de Amubri, en Talamanca. También se recibieron visitas de miembros del quehacer regional y nacional como poetas, músicos, escritores, educadores y otras personalidades. Siendo el ideal educativo muy alto, a lo largo de los años de vida del Centro Educativo Jorge Debravo se ha buscado mejorar los resultados obtenidos, por medio de asesoramiento a los docentes, trabajo especializado con los padres y los alumnos. En el año 1989 empieza a desarrollarse el Proyecto de Valores, gracias al apoyo valioso y continuo de la MSc. Ana Teresa León Sáenz, el cual ha ayudado a concretar muchos de los ideales planteados desde el principio. Esto ha cimentado la formación en valores morales sólidos, explícitos y vivenciados cotidianamente. Inmediatamente después de la graduación de los primeros estudiantes de sexto año, ocurrida en el mismo año 1987, se buscó dar continuidad a su formación. Es así como en el año 1988 se abre el Tercer Ciclo de la Educación General Básica, el cual funciona durante tres años, pero por razones de espacio físico se tiene que suspender temporalmente. En el año 1994 la institución se ubica en sus instalaciones propias y a partir de 1995 se abre nuevamente el nivel de Colegio con Sétimo Año, incorporando cada año una nueva sección, hasta que en el año 1999 se tuvo la primera graduación de bachilleres.