05/08/2026
Una Sala Constitucional más justa y moderna, sí; pero jamás un país sin Sala.
Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta
Ex Rector UCR (2021-2024)
Empiezo reconociendo que la Sala IV y el Poder Judicial nos han quedado debiendo en muchos momentos clave. Por ahí pasaron decisiones polémicas como la reelección presidencial, la regla fiscal, las relaciones impropias, la ley de empleo público y la ley de huelgas. De aquellos errores vienen los problemas de hoy.
Sin embargo, la manifestación de este jueves no es para defender la postura conservadora de los magistrados actuales, sino para proteger un pilar democrático que nos sostiene desde el nacimiento de la Segunda República. Gracias a investigaciones de nuestras universidades públicas, hoy sabemos que fueron jueces independientes quienes se levantaron para denunciar la violencia política tras la guerra civil y para oponerse a los tribunales arbitrarios instalados fuera de la Constitución —un tipo de justicia autoritaria que pareciera querer revivir el Gobierno actual.
Esa misma independencia judicial es la que ha protegido a la gente a lo largo de nuestra historia: los jueces que sacaron de la cárcel a trabajadores sindicalizados; los que en plena Guerra Fría liberaron a personas que llevaban tres años presas sin juicio; los que detuvieron a empresarios en el aeropuerto por no pagar la pensión alimenticia; los que frenaron el proyecto minero de Crucitas aun sabiendo que arriesgaban su carrera; y todos aquellos que se han plantado frente al poder para hacer cumplir la ley.
Como decía el jurista Luigi Ferrajoli, los derechos y las garantías fundamentales son el límite al abuso de poder y la defensa de la ciudadanía, algo indispensable en una sociedad donde casi siempre gana el más fuerte.
La independencia de la justicia no es un privilegio de los jueces: es un derecho que nos pertenece a todos. Por eso siempre valdrá la pena salir a las calles a defenderla. Claro que aspiramos a una Sala más progresista, que corrija fallos del pasado, pero no nos imaginamos a Costa Rica sin ella. Queremos que la Sala funcione y que no quede paralizada por la revancha de 31 diputados de la Asamblea Legislativa que juraron respetar la Constitución y hoy la ignoran.
Nos vemos este jueves 6 de agosto a las 4:00 p. m. en la Plaza de la Democracia.