27/08/2026
Cuando pensamos en la historia afrodescendiente de Costa Rica, muchas veces la relacionamos con la migración afrocaribeña hacia Limón. Sin embargo, esa es solo una parte de la historia.
La presencia africana en nuestro territorio comenzó siglos antes, durante la época colonial. Posteriormente, entre finales del siglo XIX y principios del XX, la llegada de miles de personas desde el Caribe enriqueció aún más la diversidad cultural del país.
Conocer este recorrido nos permite comprender mejor quiénes somos y reconocer los aportes de las comunidades afrodescendientes en la construcción de Costa Rica.
La trata transatlántica de personas esclavizadas fue una de las mayores tragedias de la historia.
Se estima que cerca de dos millones de personas murieron antes de llegar a América, víctimas de las condiciones inhumanas a bordo de los barcos esclavistas.
Recordar estas historias es reconocer el sufrimiento de millones de personas y comprender el impacto que este sistema esclavista, explotador y comercializador dejó en nuestras sociedades.
Las personas africanas esclavizadas y sus descendientes participaron en múltiples actividades que impulsaron el desarrollo de la Costa Rica colonial.
Trabajaron en la construcción de ciudades, en la agricultura, en la ganadería, en la minería, en los oficios artesanales e, incluso, integraron milicias.
Su aporte fue mucho más amplio de lo que durante años contaron los relatos tradicionales. Reconocer ese legado también es hacer visible una parte esencial de nuestra historia.
Las personas esclavizadas afrodescendientes no desaparecieron con el fin de la colonia española. Sus descendientes formaron familias, comunidades y contribuyeron a construir la sociedad costarricense.
Sin embargo, durante muchos años, predominó una idea de identidad nacional que invisibilizó parte de esa herencia.
Hoy conocemos mejor esa historia y reconocemos que la diversidad ha sido, desde siempre, parte de Costa Rica.
Entre 1870 y 1930, miles de personas afrodescendientes provenientes del Caribe, especialmente de Jamaica, llegaron a Costa Rica en busca de nuevas oportunidades.
Con ellas llegaron idiomas, tradiciones, expresiones culturales