Ana Mora Sexóloga

Ana Mora Sexóloga Servicios profesionales en S**ología Educativa Ana Mora Arguedas
Sexóloga Educadora
Orientación sexólogica
charlas[consultas[talleres

✨ Transforma tu vida con nuestros talleres y cursos exclusivos desde 1 persona hasta 15 ✨¿Un espacio para crecer, sanar ...
13/09/2026

✨ Transforma tu vida con nuestros talleres y cursos exclusivos desde 1 persona hasta 15 ✨

¿Un espacio para crecer, sanar y conectar con nuevas experiencias? Descubre nuestras propuestas diseñadas para potenciar tu bienestar emocional, relacional y personal.

🔥 Hablemos sin miedo – Taller de comunicación en pareja para fortalecer la conexión y resolver conflictos desde el respeto y la empatía.

🌿 Sexualidades Curso basado en pedagogía de la sexualidad con enfoque UNESCO, abordando el consentimiento, la arteterapia y las leyes contra el acoso.

💫 Renacer después del adiós – Programa de ejercicios para reconstruirte tras una relación dolorosa, recuperando tu autoestima y seguridad.

🎭 Más allá de la máscara – Taller de imagen corporal y autopercepción para aceptar y amar tu cuerpo sin filtros.

💡 Sexualidad y mente: claves para el bienestar – Exploramos deseo y respuesta sexual, el impacto del cáncer en la sexualidad y la vivencia erótica en la adultez mayor.

💍 Renovemos el amor – Ejercicios y rituales para celebrar el amor y la lealtad después de más de 40 años de convivencia.

💖 S**o sin presiones – Estrategias de s**ología educativa para disfrutar la intimidad sin autoexigencias ni ansiedad.

📌 Inscripciones abiertas. Escríbenos para más info y asegura tu lugar. ¡Te esperamos! 🚀✨

**ologíaEducativa

 He acompañado a muchas parejas que enfrentan situaciones de infidelidad: no todas salen adelante. Para algunas personas...
12/09/2026


He acompañado a muchas parejas que enfrentan situaciones de infidelidad: no todas salen adelante. Para algunas personas es algo imposible de perdonar; para otras, una oportunidad de reinventarse a partir de una experiencia dolorosa.
Es fundamental ser realistas sobre si la pareja desea o no vivir una relación monógama, con exclusividad sexual, erótica y afectiva. Aquí entra en juego la responsabilidad personal: una cosa es no poder o no desear sostener un acuerdo de exclusividad, y otra muy distinta es permanecer junto a alguien que reiteradamente no lo cumple, sosteniendo la esperanza de que "va a cambiar". El acuerdo queda establecido de forma explícita, en palabras, pero la convivencia real es otra: se vive en dolor constante, en vigilancia o persecución de la pareja, en episodios de celos que terminan siendo perjudiciales tanto para la relación como para la familia, especialmente cuando hay hijos e hijas de por medio.

Igual de importante es identificar si existe un trastorno de personalidad en el que la infidelidad, la mentira y el engaño forman parte habitual del comportamiento, sumado a culpar a la pareja de celosa, insegura o de "no saber" satisfacerle.

Quiero apartarme aquí del relato que repiten muchas series y creadoras de contenido en redes, donde la infidelidad se presenta casi siempre como el final inevitable de una historia de amor. La evidencia clínica muestra otra cara del proceso. Un estudio cualitativo con parejas colombianas que atravesaron un proceso terapéutico tras la infidelidad encontró que la experiencia, lejos de ser solo devastación, puede abrir paso a una mirada más compasiva de sí mismos y de la relación, dando lugar a transformaciones tanto individuales como de pareja que los propios terapeutas describieron como una renovación personal y una especie de transformación del vínculo. Otra investigación con parejas que lograron recuperarse describe ese proceso como un tránsito desde el vacío hacia una re-creación de la relación, basado en entrevistas a parejas que ya habían superado el episodio. Es decir, para quienes deciden quedarse y trabajarlo, la infidelidad puede convertirse en el punto de partida para actualizar acuerdos de exclusividad, revisar su vida erótica y afectiva, y construir un vínculo más consciente que el que tenían antes.

También conviene desmontar la idea de que la causa siempre es el descuido de la relación. La investigación disponible muestra un panorama más complejo y variado. Algunos estudios encuentran que la infidelidad surge del temor a perder a la pareja y de la búsqueda de satisfactores que no se logran obtener dentro de la relación, un temor asociado a la necesidad de encontrar algo que la relación no está dando. Otras investigaciones, con muestras mucho más amplias, muestran que las motivaciones difieren entre hombres y mujeres: buena parte de las mujeres infieles reportan haberlo sido por una fuerte atracción hacia la otra persona o por el deseo de sentirse más deseadas, mientras que en los hombres la motivación se vincula más con el deseo de tener más s**o o mayor variedad. Un estudio adicional encontró que la aparición de una persona atractiva rara vez es la causa única; más bien, la baja satisfacción con la relación principal, los problemas de comunicación o las necesidades emocionales desatendidas incrementan el riesgo, aunque esto no equivale a decir que sentirse atraído por alguien más signifique automáticamente que la relación esté mal. Incluso hay líneas de investigación que exploran factores biológicos, como variantes genéticas vinculadas a los circuitos de recompensa y de vinculación afectiva del cerebro, aunque los propios investigadores insisten en tomar estos hallazgos con prudencia, como un factor más entre muchos, no como una explicación única. En síntesis: una relación puede estar funcionando bien y, aun así, presentarse una infidelidad. No hay una causa universal, y reducirlo siempre al "descuido" invisibiliza toda esta complejidad y, sobre todo, la responsabilidad individual de quien decide ser infiel.

En síntesis, cada caso de infidelidad es único y su resultado varía. No existen recetas ni consejos universales; cada persona debe encontrar su propio camino para superarlo.

Sí es importante activar los sentidos para reconocer en qué casos lo más saludable es separarse y comenzar el duelo por esa pérdida.

Para las parejas que están iniciando, la recomendación es comunicarse con claridad sobre sus acuerdos de exclusividad (o no exclusividad) sexual y afectiva, y revisarlos periódicamente conforme la relación evoluciona.

Por otro lado, si surgen incomodidades, es necesario respetarnos en aquello que no es para nosotr@s. Buscar apoyo profesional permite ampliar la perspectiva y encontrar la plenitud y el bienestar personal dentro de la relación.
Referencias consultadas
- Terapia de infidelidad: puente para transitar de la devastación a la re-creación de sí y de la relación. Revista Colombiana de Ciencias Sociales (2023): https://www.redalyc.org/journal/4978/497882320006/html/
- Del vacío a la re-creación: vivencias de infidelidad y recuperación. Revista de Psicología Universidad de Antioquia: https://doi.org/10.17533/udea.rp.e344350
- Las causas que llevan a la infidelidad: un análisis por s**o. Acta de Investigación Psicológica / UNAM: https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-48322013000300007
- ¿Es normal ser infiel? La ciencia revela las causas. El Colombiano: https://www.elcolombiano.com/inicio/es-normal-ser-infiel-causas-de-la-infidelidad-HB38391240
- ¿Nació infiel o es su decisión? La ciencia revela quiénes tienen el "gen de la infidelidad". Infobae: https://www.infobae.com/mexico/2026/07/23/nacio-infiel-o-es-su-decision-la-ciencia-revela-quienes-tienen-el-gen-de-la-infidelidad/

Del vacío a la re-creación: vivencias de infidelidad y recuperación Autores/as Maria Victoria Builes Correa Universidad de Antioquia https://orcid.org/0000-0002-7802-8615 Alexandra María Ramírez Zapata Universidad de Antioquia Beatriz Arango Universidad de Antioquia https://orcid.org/0000-0003-...

Estaremos presentes CLASES 2026 tiene por el 4 de septiembre, Día mundial de la salud sexual?Si aún no te inscribes, tie...
02/09/2026

Estaremos presentes
CLASES 2026 tiene por el 4 de septiembre, Día mundial de la salud sexual?
Si aún no te inscribes, tienes del *1-11 de septiembre* para pagar solamente *$2999.00* simplemente, tienes que ir a la página, registrarte y pagar, de manera directa.
Es una super oferta, pues no es necesario, ser parte de un grupo para obtener éste descuento. 😍🥰🎉

Así que no te quedes fuera del Congreso Latinoamericano de Educación Sexual y S**ología 2026, que organiza la FEMESS junto con FLASSES, del 28-30 octubre, en la CDMX.

Recuerda, la justicia sexual nos convoca a transformar América Latina. ⚖️🌎

Aquí la liga. ✨️

Inscripciones Congreso Latinoamericano de S**ología y Educación Sexual Inscripciones al congreso Bienvenida, bienvenido Y bienvenidxs al XXIII Congreso Latinoamericano de S**ología y Educación Sexual CLASES 2026 y al XV Congreso de la Federación Mexicana de Educación Sexual y S**ología. Bajo ...

Quiero hablar de esto desde un lugar muy personal.Desde que fui diagnosticada con cáncer de mama, he recibido muchísimos...
30/08/2026

Quiero hablar de esto desde un lugar muy personal.

Desde que fui diagnosticada con cáncer de mama, he recibido muchísimos mensajes de personas que, con la mejor intención del mundo, han querido ayudarme.

Me han recomendado de todo: suplementos, productos naturales, dietas, ayunos, terapias alternativas, tratamientos “naturales”, aparatos de frecuencias y distintas supuestas curas para el cáncer.

Sé que muchas de esas personas lo hacen desde el cariño. Algunas realmente creen que están compartiendo conmigo algo que puede ayudarme.

Pero hay algo que me preocupa profundamente: la enorme fuerza que está tomando en las redes sociales la idea de que el cáncer puede curarse mediante tratamientos alternativos y que, incluso, los tratamientos de la oncología pueden ser innecesarios o perjudiciales.

En mi caso, también me han hablado de la llamada Medicina Germánica, y de la idea de que detrás del cáncer existe un trauma determinado que, al ser identificado, permite comprender el “estrés” del cuerpo y superar la enfermedad.

Aquí quiero detenerme.

Como psicóloga, me preocupa especialmente cuando conceptos psicológicos reales —trauma, estrés, emociones, duelo, ansiedad— se convierten en explicaciones universales para enfermedades complejas.

El estrés existe. El trauma existe. Las emociones influyen en nuestra salud y nuestro bienestar.

Pero de ahí a afirmar que descubrir un trauma específico permite explicar por qué una persona desarrolló cáncer y que resolverlo hará desaparecer el tumor, hay un salto enorme que necesita evidencia científica.

No podemos convertir una enfermedad compleja en una historia sencilla simplemente porque esa historia resulte emocionalmente convincente.

Y esto no significa negar la importancia de la psicología.

Todo lo contrario.

Creo profundamente que la psicología, la medicina y otras intervenciones complementarias pueden acompañar a una persona durante un proceso de cáncer.

Pueden ayudar a afrontar el miedo, la ansiedad, los cambios corporales, la sexualidad, las relaciones, el duelo, la incertidumbre, el dolor emocional y tantos otros aspectos que forman parte de vivir con una enfermedad como esta.

Pero para mí hay una diferencia fundamental:

acompañar no es sustituir.

Y aun el acompañamiento debe estar mediado por una formación seria, responsable, comprometida y actualizada.

Porque también en psicología podemos reproducir mitos.

Y algunas de estas creencias tienen décadas —incluso mucho más tiempo— repitiéndose una y otra vez, hasta que terminamos confundiéndolas con conocimiento.

La ciencia, en cambio, tiene algo maravilloso:

puede cambiar.

La oncología de hoy no es la misma oncología de hace veinte, diez o incluso cinco años.

La quimioterapia ha evolucionado.
La radioterapia ha evolucionado.
La cirugía ha evolucionado.
Los tratamientos hormonales han evolucionado.
La inmunoterapia y las terapias dirigidas han transformado el tratamiento de determinados cánceres.

La medicina no es estática.

Se cuestiona, investiga, corrige, compara resultados y cambia cuando aparece evidencia mejor.

Eso también deberíamos exigirle a cualquier persona que pretenda acompañar a alguien con cáncer.

No basta con tener buenas intenciones.

No basta con contar una historia personal.

No basta con decir “a mí me funcionó”.

Y mucho menos debería bastar con prometer una cura.

Desde mi propia experiencia, yo decidí poner mi tratamiento en manos de la oncología y seguir las recomendaciones de mi equipo médico.

He pasado por quimioterapia, cirugías, tratamientos, radioterapia y actualmente estoy terminando mi tratamiento de bloqueo hormonal, fisioterapia, rehabilitación, nutrición por el sistema de salud pública. Adicionalmente he tenido que incluir dermatología, nutrición y otras especialidades médicas privadas. He tenido que hacer cambios para bien. Todavía tengo un procedimiento pendiente y, aunque a veces quisiera que todo esto ya hubiera terminado con los efectos secundarios, mi decisión es llevar el tratamiento hasta el final, tal como me fue indicado.
Hoy mi cuerpo está libre de tumores.

Y agradezco profundamente estar aquí, viva y los efectos secundarios son prueba de seguir viva.

También he conocido personas que tomaron decisiones diferentes y lo respeto fueron fieles a su forma de ver la vida. Personas que no quisieron recibir determinados tratamientos, o que los abandonaron para intentar otras alternativas.

No puedo afirmar que hayan mu**to por haber tomado esa decisión. El cáncer no es una enfermedad sencilla y cada persona tiene un diagnóstico, una etapa, una biología, una edad y unas circunstancias muy diferentes.

Pero tampoco puedo ignorar lo que he visto y veo a diario como verdad absoluta y poniendo a la medicina que me curó como enemiga y homicida.

Por eso me preocupa que en redes sociales se estén multiplicando mensajes que presentan como hechos científicos cosas que no lo son.

“Esto cura el cáncer.”

“Los médicos no quieren que sepas esto.”

“La quimioterapia mata más de lo que cura.”

“Con esta dieta el tumor desaparece.”

“Este suplemento elimina las células cancerosas.”

“Tu cáncer viene de un trauma que todavía no has sanado.”

“Deja el tratamiento y trabaja el estrés de tu cuerpo.”

Cuando una persona tiene cáncer, escuchar estas afirmaciones puede ser peligrosísimo.

Y además existe otra realidad de la que casi nunca se habla:

muchas de esas alternativas cuestan muchísimo dinero.

Miles, cientos de miles o incluso millones de colones pueden terminar gastándose en suplementos, consultas, productos, tratamientos, viajes y terapias que se presentan como “la solución” y que no tienen evidencia suficiente para afirmar que curan un cáncer.

Mientras tanto, la persona puede estar retrasando o abandonando un tratamiento que sí tiene evidencia detrás.

Un estudio publicado en JAMA Oncology analizó pacientes con cánceres potencialmente curables y encontró que quienes utilizaban medicina complementaria eran mucho más propensos a rechazar tratamientos convencionales como cirugía, quimioterapia, radioterapia u hormonoterapia. Inicialmente presentaban una supervivencia menor; sin embargo, cuando los investigadores tuvieron en cuenta el rechazo de los tratamientos convencionales, esa asociación con la mortalidad dejó de ser estadísticamente significativa.

Para mí, ese estudio deja una reflexión muy importante:

el problema no necesariamente es complementar. El problema puede estar en sustituir un tratamiento eficaz por una terapia sin evidencia suficiente.

Yo no quiero decirle a nadie qué decisión debe tomar sobre su cuerpo.

Cada persona tiene derecho a decidir sobre su tratamiento, a hacer preguntas, a pedir explicaciones y a buscar una segunda opinión.

Pero sí quiero pedir algo:

No tomen decisiones sobre su cáncer basándose únicamente en lo que alguien publica en Facebook, TikTok, Instagram o YouTube.

Pregunten a su oncólogo.

Pregunten qué evidencia existe.

Pregunten cuáles son los beneficios y los riesgos.

Pregunten si un suplemento puede interferir con su tratamiento.

Y si alguien les promete una “cura milagrosa”, especialmente si esa persona les recomienda abandonar el tratamiento médico, desconfíen.

Yo elegí mi camino.

No sé si mi historia habría sido diferente tomando otro camino, porque nadie puede vivir dos veces el mismo diagnóstico para hacer esa comparación.
Lo que sí sé es que estoy aquí, sin evidencia de enfermedad, terminando mi tratamiento y profundamente agradecida por haber tenido acceso a la medicina y por haber confiado en mi equipo de oncología.
Por eso, desde mi experiencia profesional y personal, quiero defender algo que considero fundamental:
La esperanza necesita acompañamiento.
El miedo necesita acompañamiento.
El trauma necesita acompañamiento.
El cáncer necesita acompañamiento.
Pero ese acompañamiento debe ser responsable, ético y basado en conocimiento actualizado.

Acompañar no es sustituir.

Y frente a tantas promesas que circulan hoy en las redes sociales, me quedo con algo mucho más sencillo:
No confundamos esperanza con evidencia.
Porque cuando está en juego la vida de una persona, tener buenas intenciones no es suficiente.
Necesitamos conocimiento.
Necesitamos responsabilidad.
Necesitamos ciencia.
Y necesitamos profesionales que sepan reconocer la diferencia.

“No confundamos una explicación convincente con una explicación científicamente demostrada.”

Vení éste viernes de 12 md a 5 p.m. a disfrutar de juegos de mesa divertidos con temas de sexualidad para todas las edad...
28/08/2026

Vení éste viernes de 12 md a 5 p.m. a disfrutar de juegos de mesa divertidos con temas de sexualidad para todas las edades.
Reservá tu espacio, vení con tu familia y amistades. Consumo mínimo de 6 mil colones por persona en Music Factory - Música en vivo con gastronomía
Reserva tu espacio al 88470839.

19/08/2026

💜 Por una infancia intersex sin cicatrices. 💛
Las niñas y niños con variaciones intersexuales merecen crecer con amor, respeto y acompañamiento, sin que sus cuerpos sean tratados como un problema que necesita ser corregido.

Las intervenciones médicamente innecesarias e irreversibles pueden esperar hasta que la propia persona pueda participar en las decisiones sobre su cuerpo, siempre que no exista una situación que ponga en riesgo su salud.
Defender a las infancias intersex es defender su integridad corporal, su autonomía y su derecho a crecer sin vergüenza ni secretos.

🔗👉 Más información en el enlace en el primer comentario.

19/08/2026

😉Próximo FB Live🔴 con la terapeuta de pareja y sexóloga clínica Robertha Medina quien nos compartirá sobre los nuevos límites de la pareja e infidelidad.💔

📅 Jueves 20 de agosto
🕗 8:00 p.m. (CDMX) *Duración: 30min
📍 En vivo por Facebook

🎙️ Presentan:
Dra. Rinna Riesenfeld
Luis Perelman Sexólogo Educador

--------------------

Facebook LIVE -
Tema: La infidelidad ya no empieza en la cama: los nuevos límites de la pareja

INVITADA:
Robertha Medina
Terapeuta de pareja y sexóloga clínica

ANFITRIONES:
Dra. Rinna Riesenfeld
Luis Perelman
Directores de El Armario Abierto

¿Cuándo?
Jueves 20 de agosto
8pm CDMX
Duración: 30min

Organiza: El Armario Abierto - Innovando la educación sexual

AMA: sobre el amor, el reaprendizaje y por qué cuesta tantoEn mi experiencia dando orientación a personas con problemas ...
19/08/2026

AMA: sobre el amor, el reaprendizaje y por qué cuesta tanto
En mi experiencia dando orientación a personas con problemas sexuales, gran parte se resuelve reaprendiendo. Si se trata de problemas en la relación de pareja, el amor es clave —no el amor de mariposas en el estómago o la química del amor pasajero, sino el amor entendido como elección de estar, de desear bienestar personal y para la pareja, ese de asumir responsabilidad como capacidad de responder a lo adverso.
No por casualidad somos la suma de dos historias de vida; al final, sumamos recursos o limitaciones personales. Creo profundamente en la fuerza de ese otro amor, presente en quienes me confían su intimidad. No hay pastillas, conjuros o limpias mágicas para superar lo que nos toma una vida apropiarnos, para luego tomar conciencia de que hay mucho por soltar y mucho por reaprender.
El s**o y el amor cambian con la cultura, son sensibles a nuestras experiencias y a cuánto empeño ponemos por mejorar nuestro bienestar.
Saber no es suficiente
Estoy de acuerdo en que la gente tiene que reaprender, pero en este punto de mi camino creo que a veces tener el conocimiento, el acceso a la información, no basta. Prueba de ello es que por años hemos tenido información sobre cómo mejorar las relaciones eróticas y sexuales, y aun así mucha de esa información no llega a las personas, o no se incorpora.
¿Por qué? Porque hay creencias, porque hay situaciones que limitan, porque hay aspectos internos y emocionales que frenan a la persona frente a un cambio real. Por eso cuesta tantísimo: no es una cuestión mágica, no es una pastilla, no es algo rápido, ni tampoco es que otra persona nos diga algo y eso, por sí solo, nos dé sentido. Es, sobre todo, nuestro proceso interno, y cuánta energía queremos —y podemos— dedicarle a algo que puede resultar doloroso.
Cambiar implica, muchas veces, hacer duelo: de la relación que se imaginó, de la identidad sexual que se sostuvo por años, de la ilusión de control. Ese duelo pesa, y por eso la energía disponible para "querer cambiar" fluctúa.
No es la creencia, es la obediencia no examinada
No es la fe en sí la que limita, sino la manera en que ciertos liderazgos —dentro de grupos religiosos, pero también en espacios laicos, familiares o incluso profesionales— imponen una opinión personal disfrazada de verdad absoluta, sin sustento teológico, científico ni ético que la respalde. Cuando una persona con autoridad o carisma dicta lo que "se debe" sentir, desear o callar, y ese mandato se repite sin cuestionamiento dentro del grupo, termina pesando más que cualquier información recibida en una consulta o leída en un libro.
No es la creencia la que encierra: es la obediencia no examinada a quien la enuncia.
Por qué cuesta tanto acercarse
Cuesta acercarse a un espacio de orientación sexual porque implica exponer aquello que se ha protegido durante años, a veces toda una vida. Y es válido que no todas las personas sientan la necesidad o el interés de hacerlo: no se trata de patologizar lo que alguien no quiere trabajar.
Pero para quien sí lo necesita, la dificultad no es solo el tema en sí: es que la sexualidad no espera a que estemos listas o listos. Nos acompaña desde antes de nacer —en las expectativas que otros depositaron en nuestro cuerpo y nuestro género— y nos atraviesa toda la vida, no únicamente en el terreno erótico o de pareja. Somos hijas, somos madres, somos compañeras de trabajo; nos relacionamos desde el cuerpo y desde el género en cada vínculo, en cada espacio.
Por eso hablar de sexualidad nunca es hablar solo de s**o: es hablar de cómo habitamos todos los ámbitos de la vida, incluido el autocuidado y el autoconocimiento. Conocernos —nuestro cuerpo, nuestros límites, lo que nos hace bien y lo que nos daña— y cuidarnos desde ahí, es también un acto sexual, en el sentido más amplio e integral del término.
AMA
Ama. No como impulso pasajero, sino como decisión sostenida. El reaprendizaje, igual que el amor del que hablo, no ocurre por saturación de información: ocurre por la decisión repetida, día a día, de invertir energía en algo que sabemos que va a doler antes de aliviar.
Redacción asistida por IA.

Dirección

Plaza Verita Frente A Universidad Veritas Zapote
San José

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Ana Mora Sexóloga publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Atajos

Compartir

Categoría