23/09/2026
3 cosas que descubrimos en Marco Abella
🇬🇧English in the first commentary
Llegamos al Priorat, una tierra de pendientes, viejas viñas y llicorella. Seguimos nuestro recorrido buscando tres historias que nos ayuden a entender qué hace diferente a cada bodega. Hoy: Marco Abella, en Porrera.
1️⃣ Un legado que se remonta al siglo XV
La familia Marco está vinculada a la viticultura del Priorat desde hace más de cinco siglos y ya aparece establecida en Porrera en el censo de 1497. Tras la devastación causada por la filoxera y la emigración de la familia a Barcelona, las tierras permanecieron en sus manos. Generaciones después, David Marco y Olívia Bayés regresaron a Porrera para recuperar el legado familiar y crear Marco Abella.
2️⃣ Viñas centenarias sobre llicorella
Sus 41 hectáreas de viñedo propio se distribuyen en siete fincas, entre 450 y 750 metros de altitud, sobre los característicos suelos de pizarra o llicorella del Priorat. En Terracuques conservan 1,5 hectáreas de Cariñena plantadas en 1900, que la bodega identifica como el viñedo más antiguo del Priorat.
3️⃣ La Cariñena como protagonista
Aunque muchos vinos del Priorat combinan Garnacha y Cariñena, Marco Abella también muestra la personalidad de esta última en solitario. El Perer es un vino de parcela elaborado con 100 % Cariñena, procedente de las terrazas más altas de la finca y producido únicamente en las mejores añadas.
Cinco siglos de historia. Llicorella. Viñas centenarias. Y una variedad que expresa el carácter más profundo del Priorat.
Tres detalles. Otra forma de descubrir Priorat.