14/10/2026
El cielo no confía secretos profundos a personas livianas.
Salmos 25:14 nos recuerda que existe una dimensión de intimidad con Dios que no se desarrolla desde una plataforma, sino desde una vida rendida a Él.
No se trata solamente de conocer Su Palabra para enseñarla, ni de experimentar Su presencia para ministrar a otros. Se trata de cultivar una relación en la que Su corazón sea más importante que aquello que podemos hacer en Su nombre.
La profundidad espiritual no se mide por cuánto mostramos de Dios, sino por cuánto permitimos que Él transforme nuestro interior.
Antes de querer portar una corona, aprendamos a permanecer a Sus pies.
*La comunión íntima de Jehová es con los que le temen». — Salmos 25:14*