20/08/2024
El pensamiento de un ministro y un gobierno
La barbaridad que ha dicho el ministro de Hacienda no solo es una ofensa al pensamiento sino que, además, desnuda cruelmente los intereses y pensamientos de este gobierno con respecto a la educación pública.
Me voy a permitir traducir lo que ha dicho en ejemplos concretos
Dar mejores salarios a los a los docentes obligaría a liberar presos
Dar más becas a estudiantes obligaría a liberar presos
Dar más alimentos en los comedores escolares a los niños y jóvenes obligaría a liberar presos
Solucionar las 700 órdenes sanitarias obligaría a liberar presos
Construir más infraestructura para mejorar la calidad educativa obligaría a liberar presos
Ampliar el acceso a internet para los centros educativos obligaría a liberar presos
Dar más libros y recursos a las bibliotecas escolares obligaría a liberar presos
Aumentar la cobertura del transporte escolar obligaría a liberar presos
Aumentar los fondos de juntas escolares para atender necesidades de centros educativos obligaría a liberar presos
General los apoyos necesarios para la población con necesidades educativas especiales obligaría a liberar presos
Brindar la capacitación a docentes para mejorar la calidad educativa obligaría a liberar presos
No hay forma posible de que una persona educadora o un estudiante o sus familias defiendan con honestidad a este gobierno y su política económica y de inversión en educación.
La destrucción del sistema educativo afecta directamente a las familias de la clase media y clase baja, afecta directamente a la señora de porral y a sus hijos que tanto citaban en las conferencias de prensa pero que a la hora de defender sus posibilidades de ascenso social se le olvida o se le condena con una política que destruye la única herramienta de movilidad social en un país.
Si tuviésemos que escribir correctamente el titular de la noticia sería el siguiente
La política de recortes en educación del actual gobierno obligaría a abrir más Campos para presos en las presiones de este país.
Saludos,
Dr. César Toruño