28/09/2026
Que algo sea parte de la infancia no significa que sea fácil de acompañar. 💙
Escuchar la misma pregunta diez veces, recoger el desorden una vez más o intentar terminar una conversación mientras tu hijo te interrumpe puede agotar la paciencia de cualquier mamá o papá. Sentirte cansado o frustrado también es válido.
En esos momentos, puede ayudar hacer una pausa antes de responder y preguntarte: «¿Qué necesita aprender aquí?». Tal vez necesita practicar cómo esperar, saber dónde guardar sus cosas o encontrar palabras para expresar lo que siente.
Puedes acompañarlo con límites claros y frases sencillas: «Veo que quieres contarme algo. Termino esta oración y te escucho» o «Puedes estar enojado; no voy a dejar que golpees». Después, cuando ambos estén más tranquilos, pueden practicar juntos qué hacer la próxima vez.
No tienes que responder siempre con paciencia perfecta. Si un día alzas la voz, también puedes volver, disculparte y reparar. Tus hijos están aprendiendo, y tú también. 🌱