La capacitación dependiendo desde el punto de vista el cual la utilicemos podría convertirse en un costo, esto se debe a que si realmente no estructuramos un cronograma de actividades, con objetivos claros de lo que pretendemos alcanzar al darle la capacitación al personal se da un desaprovechamiento del tiempo y del recurso humano, la cuestión del costo de la capacitación para las pequeñas empresas, partiendo del reconocimiento de que las necesidades de capacitación para estas es alta. Lo anterior hace que, en la mayoría de los casos, el nivel educativo previo sea más decisivo para el mejoramiento de la productividad del trabajador, que una capacitación específica. Con referencia a la relación entre costo de la capacitación y beneficio se señala que la escasez de recursos, su mala asignación y la ineficiencia con que se utilizan actualmente destinados a este conjunto de actividades, son factores que obligan, ante todo, a tomar medidas para un mejor uso de los recursos disponibles, en este sentido, se detecta que los costos de la capacitación están en relación inversa con los niveles educativos previos; también se plantea que los costos de dar a los trabajadores la preparación adecuada, resultan menores si esto se realiza en el nivel escolar, que si se hace mediante programas compensatorios para adultos. Al lado contrario si se plantea una capacitación con tiempo, recursos y planeación podríamos encontrar beneficios tales como motivación en las personas que la reciben, al sentir esta, la superación personal y la incorporación a las actividades de la empresa. A nivel personal crea en las personas un compromiso al verse tomadas en cuenta en el funcionamiento y cumplimiento de los objetivos propuestos por la empresa, recordemos que las empresas al contar con personal motivado y comprometido generan mayores utilidades.