09/09/2026
Ayer salieron a la luz los resultados PISA en las diferentes áreas del conocimiento. Y como suele ocurrir en muchos temas, no faltaron las personas en redes sociales que les encanta culpar a los docentes o estudiantes, hasta las universidades públicas; al final, lo que quieren hacer es encontrar culpables.
Nadie se detiene a cuestionar el saber matemático que se enseña, particularmente hablando de esta área: ¿y si el problema no está en quienes enseñan y aprenden, sino en aquello que estamos decidiendo qué enseñar?
Como formador de formadores de matemática, he visto la calidad de personas docentes en matemática que se gradúan cada año en la UCR y estoy convencido que esto se repite en otras universidades públicas. Me preocupa que existan críticas sin ni siquiera tomarse un momento para buscar en internet y darse una idea de lo que se pregunta en matemática, lectura o ciencias.
Por acá les dejo una muestra de los ítems. Para quienes nos formamos en la docencia, no hay grandes sorpresas, ya que son al menos dos décadas que conocemos lo que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) pregunta desde las prueba PISA.
Siempre he tenido una espinilla desde mi formación, y es que, desde otras disciplinas se percibe avance y cambios, por ejemplo, la medicina, la tecnología, entre otras, no es la misma que hace 200 años, pero en matemática, seguimos enseñando lo mismo ante una sociedad cambiante. Y yo entiendo que eso políticamente o socialmente es difícil de cambiar.
No podemos pretender que nuestros estudiantes naveguen un océano nuevo con mapas dibujados hace dos siglos.