25/04/2020
Estos días en los que la acción educación cambia, involucra nuevos escenarios, asigna roles diferentes es muy importante retomar lo que realmente es educar.
La idea no es que las niñas y niños terminen fichas de trabajo llorando, que las mamás, encargadas o encargados acaben frustrados gritando o también llorando.
Nunca la educación que llega a casa motivada por la escuela, debe ser un agente perturbador de la Paz, una carga o un elemento violento que interfiera en la alegría de la niñez y sus familias.
La educación es un arte que transforma, que ilumina, que despierta y hace crecer, es una ciencia que permite adornarla con afectividad y ternura.
Por eso, al tocar la puerta de los hogares en épocas como esta, la educación debe oler, verse y sentirse como la calidez de un buen hogar, debe llevar consigo esperanza, ilusión, risas y paz.
Para todos es complicado, a los profes se nos exige : envie cantidad, registre evidencia y repita!! Eso nunca es educar, solo es sumar actividades y registrar. Las actividades son útiles, claro, pero solo como pasos para alcanzar los objetivos deseados, entonces caemos a un punto importante:
Cuáles son los objetivos que realmente perseguimos en estos días??
En qué es indispensable que la familia desde casa , en este contexto, invierta tiempo y energía ??
Apoyar el aprendizaje de contenidos académicos es importante, esta bien, pero para mí, como educadora, es mil veces más valioso y significativo que al regresar a la escuela me devuelvan niños y niñas alegres, con esperanza, que aún amen acercarse al aprendizaje, que vengan con su autoestima y seguridad fortalecida, que se sigan sintiendo capaces y no culpables por no poder asumir su aprendizaje académico desde casa.
Prefiero pensar que el tiempo que los adultos destinan para acompañar a los más pequeños en casa, va a ser un tiempo agradable, de juego, de baile, de canto, de experiencias de aprendizaje natural, que les cuenten historias, que les transmitan conocimientos propios y despierten en ellos interés por el mundo que les rodea, que les enseñen a convivir en respeto con sus hermanos, a apreciar el tiempo en familia.
Los profes podemos orientar, proponer experiencias, acompañar, valorar y validar la situación de las familias, podemos ofrecer una luz, un trato amable, sonrisas y ternura, podemos irrumpir con amor y respeto en la cotidianidad del hogar para aportar, nunca para complicar.
❤️Educar