15/05/2026
Antes de subir al cielo, Jesús prometió enviarnos al **Consolador**, el Espíritu Santo que nos fortalece, guía y acompaña. Y nos dejó una gran comisión: **hacer discípulos**, llevar Su amor y Su verdad a cada rincón.
**“Pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes; y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.”**
— *Hechos 1:8 (NVI)*
Él asciende, y con ese gesto nos recuerda que también nosotras podemos dejar atrás lo que pesa, lo que duele, lo que ya no sostiene. Teniendo en mente y en nuestro corazón que acompañarnos de otras mujeres en la fe, podemos trascender generaciones.
Mujer, también es posible que hoy tu ascenso se vea distinto:
• Perdonar algo que te dolió
• Soltar una expectativa imposible
• Volver a creer
• O simplemente respirar y seguir
Porque el mismo Espíritu que levantó a Jesús, es el que hoy te impulsa a seguir.
Jesús ascendió para abrirnos camino. Un camino que nos lleve a SU reino.
29/04/2026
16/04/2026