30/09/2026
Hoy cerramos cuatro semanas de Introducción a Teología en Movimiento. Pero más que terminar un curso, llegamos al punto donde todas las preguntas comenzaron a encontrarse.
Durante estas semanas aprendimos a detenernos antes de movernos y preguntar:
¿Cómo lo sé? — FUNDAMENTO
¿Dónde me confronta? — COHERENCIA
¿Qué puedo afirmar? — DISCERNIMIENTO
¿Qué gobierna lo que hago? — GOBIERNO
En esta última lección, el caso de David, Uza y el traslado del Arca nos dejó una imagen difícil de olvidar: la mano de Uza fue el último movimiento visible, pero la cadena de decisiones había comenzado mucho antes.
Y cuando David comprendió el error, no buscó un carro mejor. Volvió a la instrucción, corrigió el procedimiento y continuó. La celebración no desapareció. La música no desapareció. La danza no desapareció.
La corrección no mató la expresión. La ordenó.
Ese es también el recorrido que hemos querido provocar en cada estudiante:
PALABRA → COMPRENSIÓN → GOBIERNO → CUERPO → EXPRESIÓN
Gracias a cada niña, joven y adulta que aceptó investigar, preguntar, confrontar lo aprendido y volver a mirar su expresión corporal desde la Palabra.
Hoy terminó el curso introductorio.
Pero hay algo que apenas comienza:
Teología en Movimiento no comienza cuando tu cuerpo se mueve. Comienza cuando la verdad que has comprendido adquiere autoridad para gobernar lo que mueves.
Ahora sí… bienvenidas a Teología en Movimiento.
Jaziel Internacional
Pensar lo que hacemos para expresar lo que creemos.