28/11/2025
Así fue la primera sesión de un espacio pensado para acompañar los proyectos de les chiques desde la curiosidad, la conversación y el encuentro con los materiales.
Porque para empezar un proyecto colectivo, primero hay que experimentar.
Y en este caso lo hicimos tocando, probando, oliendo, jugando, creando hipótesis que luego se compartieron para llegar juntes a un consenso sobre qué materiales queremos usar como grupo.
Primero viene esto:
El diálogo con los materiales.
Después:
El diálogo entre les niñes.
En esta sesión pasaron cosas preciosas y muy propias de la exploración:
— Una esponja, arrastrada sobre las superficies, regaló una sensación placentera, un “quiero seguir”.
— El bloque verde de espuma floral despertó ganas de rasparlo, aplastarlo, hacerle huecos.
— Un tubo corrugado abrió posibilidades de juego, como imaginar un tobogán de agua.
— La plasticina invitó a apretar, aplastar y estirar sin prisa.
— Un gotero a la curiosidad por lanzar aire hacia otros materiales y observar si algo cambiaba.
— El papel carbón provocó preguntas: ¿funcionará con crayolas?, ¿qué marca dejará?
Todo esto que parece sencillo es, en realidad, pensamiento en acción: ideas que se forman mientras las manos experimentan,preguntas que nacen del contacto, conclusiones que se construyen en colectivo.
Explorar materiales es explorar posibilidades.
Y en esas posibilidades: en esos “¿qué pasa si…?”
empiezan los proyectos más genuinos.