El programa del Servicio de Estudios Teológicos Hispano (SETH) pretende formar personas cristianas o con afinidad de fe, basados en la investigación de los fundamentos bíblicos y doctrinales. Debido a que estamos convencidos que la teología debe basarse explícitamente en las enseñanzas de la Biblia, intentamos señalar cuando la Biblia respalda las doctrinas que se están considerando. Es más, debid
o a que creemos que las palabras de las Escrituras en sí mismas tienen mayor peso y autoridad que cualquier palabra humana, nos gusta citar pasajes bíblicos extensos para que se pueda examinar fácilmente por sí mismos la evidencia bíblica y de esa manera ser como los nobles bereanos, quienes «con toda avidez y todos los días examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba» (Hch 17:11).
2. No creemos que Dios quiso que el estudio de la teología resultara en confusión y frustración. El estudiante que sale de un curso de teología lleno sólo con incertidumbre doctrinal y mil preguntas sin contestación pienso que difícilmente «pueda exhortar a otros con la sana doctrina y refutar a los que se opongan» (Tit 1:9). Por consiguiente, hemos tratado de indicar nuestra posición doctrinal claramente y mostrar en qué lugar de la Biblia hallamos evidencia convincente para estas posiciones. No esperamos que todos concuerden con nosotros en todo punto de doctrina; pero sí pensamos que todos entenderán las posiciones que proponemos y en qué lugar de la Biblia se puede hallar respaldo para esas posiciones. Sostenemos una noción conservadora de la inerrancia bíblica. La Biblia es inerrante en sus escritos originales donde se encuentra la inspiración plenaria de las Escrituras. Y sostenemos una visión dispensacionalista respecto al avance de la revelación divina para el hombre, pero que esa revelación se da en distintos niveles de interpretación, como lo alegórico, lo gramático histórico y, lo que aquí hemos llamado: hermenéutica de sentido, y que en cada texto bíblico es posible ahondar en esos niveles para extraer todo lo que más sea posible de él, es decir, que no presentamos inflexibilidad en la literalidad de la Biblia, sin pretender tampoco a dañar ni menospreciar dicha literalidad. Creemos en un Dios, que es Infinito en Su Esencia, y Trino en persona. En Su Esencia es Absoluto en todas Sus perfecciones, y absolutamente activo en Su auto manifestación. Esto debe ser así, para que se pueda decir que el Dios Infinito tenga autoconciencia. Y una vez que la idea de crear le trajo beneplácito, quiso crear, decidió y se propuso crear, tendría que ingresar al universo creado de forma limitada para no destruirlo, por lo que se tendría que auto limitar y ordenar en Sus manifestaciones, las cuales debieron lograr que las funciones divinas fueran específicas en manifestación: Como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Angelología. Creemos en la existencia de ángeles y demonios, y el mundo denominado espiritual, que es paralelo al nuestro, y cuyas realidades se influyen y afectan según sea el caso. Antroplología. Tenemos una visión antropológica y psicológica como una unidad múltiple de facetas y dimensiones: el ser humano, para ser imagen y semejanza de Dios, debe ser una criatura igualmente plural en su unidad. Por lo que las sustancias desde donde fue hecho, gozan de variedad de facetas con dimensiones específicas que hacen del hombre un ser espiritual pensante, emocional, volitivo y consciente, con la instrumentalidad en su corporeidad, que le dan legalidad en el ámbito desde donde fue creado, y así ser representante (imagen) y caracterizador (semejanza) de Dios. Con respecto a las relaciones entre hombre y mujer, abogamos por una noción que no es ni tradicional ni feminista, sino “complementaria”; es decir, que Dios creó al hombre ya la mujer iguales en valor y personalidad, e iguales en llevar su imagen; pero que tanto la creación como la redención indican algunas funciones distintas para hombres y mujeres en el matrimonio y en la iglesia. Soteriología. Sostenemos la posición tradicional reformada respecto a las cuestiones de la soberanía de Dios y responsabilidad del hombre para la regeneración y conversión, el alcance ilimitado de la expiación, y el asunto de la predestinación. Sostenemos un punto de vista no arminiano respecto a la salvación. Eclesiología. En cuanto al gobierno de la iglesia, abogamos por una forma de gobierno congregacional modificada: varios ancianos en cargos directivos, quienes toman las decisiones de fondo, y cada miembro del cuerpo local con voz y voto. Pneumatología. Sostenemos que «el bautismo en el Espíritu Santo» es una frase que se aplica mejor a la regeneración, y que las experiencias subsiguientes es mejor llamarlas «llenura del Espíritu Santo»; además, todos los dones del Espíritu Santo mencionados en el Nuevo Testamento son todavía válidos para hoy. Sin embrago, «apóstol» es un don y no un oficio, y como oficio, el apostolado no existe hoy, pero el don sí debe ser para edificación de la iglesia. Escatología. Creemos que la Segunda Venida de Cristo puede ocurrir en cualquier día, que será premilenial -es decir, que marcará el principio de su reinado de mil años de paz perfecta en la tierra- pero que será después de la tribulación; es decir, que muchos cristianos pasarán por la gran tribulación, y otros serán guardados de manera providencial durante ese período de tiempo. Esto no quiere decir que pasamos por alto otros puntos de vista. En donde hay diferencias doctrinales dentro del cristianismo evangélico hemos tratado de presentar con justicia otras posiciones, explicar por qué discrepamos de ellas, y dar referencias de las mejores defensas disponibles para las posiciones opuestas. Por cierto, hemos hecho fácil que los estudiantes hallen una declaración evangélica conservadora para cada tema dentro de sus propias tradiciones teológicas, porque cada materia contiene un índice de los tratamientos del tema.
3. Aplicación a la vida.
¡La teología tiene el propósito de que uno viva la vida, y la eleve en oración y adoración! Todos los grandes escritos doctrinales de la Biblia (como la epístola de Pablo a los Romanos) están llenos de alabanzas a Dios y aplicación personal a la vida. La teología, cuando se estudia apropiadamente, conducirá a crecimiento en nuestras vidas cristianas y a la adoración.
4. Esperanza de progreso en la unidad doctrinal en la iglesia. Creemos que todavía hay mucha esperanza de que la iglesia logre una comprensión doctrinal más honda y más pura, y que supere viejas barreras, incluso las que han persistido por siglos. Jesús está obrando en perfeccionar su iglesia «para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable» (Ef5:27), y ha dado dones para equipar a la iglesia, y «de este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios» (Ef4: 13). Aunque la historia pasada de la iglesia puede desalentamos, estos pasajes bíblicos siguen siendo ciertos, y no debemos abandonar la esperanza de un acuerdo mayor. Es más, en este siglo ya hemos visto una comprensión mucho mayor y algún acuerdo doctrinal mayor entre los teólogos del pacto y dispensacionales, y entre carismáticos y no carismáticos; todavía más, pensamos que la comprensión de la iglesia respecto a la inerrancia bíblica y los dones del Espíritu también ha aumentado significativamente en las últimas décadas. Creemos que el debate presente sobre los apropiados papeles del hombre y la mujer en el matrimonio y en la iglesia a la larga resultará igualmente en una comprensión mucho mayor de la enseñanza bíblica, por dolorosa que la controversia pueda ser al presente. Por consiguiente, no hemos vacilado en levantar de nuevo algunas de las viejas diferencias (sobre el bautismo, la Cena del Señor, el gobierno de la iglesia, el milenio y la tribulación, y la predestinación, por ejemplo) con la esperanza de que, por lo menos en algunos casos, un vistazo fresco a la Biblia pueda provocar un nuevo examen de estas doctrinas y tal vez pueda impulsar algún movimiento no sólo hacia una mayor comprensión de otros puntos de vista, sino incluso a un consenso doctrinal mucho mayor en la iglesia.
5. Un sentido de la urgente necesidad de una mayor comprensión doctrinal en toda la iglesia. Estamos convencidos de que hay una necesidad urgente en la iglesia cristiana hoy de una mayor comprensión de la doctrina cristiana, o teología sistemática. No sólo los pastores y maestros necesitan entender la teología a mayor profundidad, sino que la iglesia entera lo necesita también. Un día, por la gracia de Dios, quizá podamos tener iglesias llenas de creyentes que pueden debatir, aplicar, y vivir las enseñanzas doctrinales de la Biblia con tanta facilidad como hablan de los detalles de sus trabajos o pasatiempos o la suerte de su equipo favorito de deportes o programa de televisión. No es que los creyentes carezcan de capacidad para entender la doctrina; es simplemente que deben tener acceso a ella en una forma comprensible. Una vez que eso tiene lugar, pensamos que muchos creyentes hallarán que comprender (y vivir) las doctrinas de la Biblia es una de sus mayores alegrías. www.seminarioseth.com