12/09/2022
"Gillian, es una niña de siete años y no puede mantenerse quieta en su salón de clases. Se levanta continuamente, se distrae, vuela con los pensamientos y no sigue las lecciones. Sus profesores se preocupan, la castigan, la regañan, premian las pocas veces que está atenta pero nada, Gillian no sabe sentarse y no puede estar atenta. Cuando llega a casa, mamá también la castiga. Así que Gillian no sólo toma malas notas y castigos en la escuela, sino que también los toma en casa.
Un día, la madre de Gillian es llamada a la escuela. La Señora, triste como quien espera malas noticias, toma a la niña de la mano y se va a la escuela, en la sala de entrevistas. Los profesores hablan de enfermedad, de un trastorno evidente de la niña, hiperactividad y medicamentos. Durante la entrevista llega un viejo profesor que conoce a la niña y su historia. Pide a todos los adultos, madre y colegas, que lo sigan a una habitación contigua desde donde todavía se puede ver a la niña. Al irse le dice a la niña que tenga un poco de paciencia que volverán enseguida y le enciende una vieja radio con música de fondo. La niña inmediatamente se levanta y comienza a moverse hacia arriba y abajo persiguiendo con los pies y el corazón la música en el aire. El viejo profesor sonríe y mientras los colegas y la madre lo miran entre confundidos y compasivos, él grita: "¡Gillian no está enferma, Gillian es bailarina!".
Le recomienda a la madre que la lleve a una clase de baile y a sus colegas que la hagan bailar de vez en cuando.
La niña sigue su primera lección y cuando llega a casa, mamá solo dice: "Todos son como yo, allí nadie puede sentarse!"
En 1981, después de una hermosa carrera de bailarina, de abrir su propia academia y de recibir reconocimientos internacionales por su arte, Gillian Lynne se conviertió en la coreógrafa del musical Cats