23/09/2026
Hablar otro idioma puede cambiar un poco nuestra forma de expresarnos, pero no tiene por qué alejarnos de quienes somos.
Con el inglés y el francés he construido nuevas experiencias, relaciones y formas de comunicarme. Los idiomas se volvieron parte de mi identidad, no algo que tengo que “activar” para parecer otra persona.
Y eso también transforma la manera de liderar.
Para mí, liderar en español, inglés o francés parte del mismo lugar: humanidad, amor y autenticidad. Un amor que acompaña, pero que también puede ser firme.
Porque ganar naturalidad en otro idioma también es poder seguir siendo tú cuando lo hablas.