Escuela de Bomberos de Cundinamarca

Escuela de Bomberos de Cundinamarca ESCUELA DE BOMBEROS CUNDINAMARCA
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17/08/2026
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15/08/2026

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ℙ𝕠𝕣 𝕢𝕦𝕖́ 𝕕𝕖𝕤𝕡𝕝𝕖𝕘𝕒𝕣 𝕦𝕟 𝕒𝕡𝕠𝕪𝕠 𝕒𝕖́𝕣𝕖𝕠 𝕖𝕟 𝕦𝕟 𝕚𝕟𝕔𝕖𝕟𝕕𝕚𝕠 𝕗𝕠𝕣𝕖𝕤𝕥𝕒𝕝 𝕖𝕤 𝕔𝕚𝕖𝕟𝕔𝕚𝕒, 𝕟𝕠 𝕡𝕠𝕝𝕚́𝕥𝕚𝕔𝕒 𝕟𝕚 ❜𝕝𝕚𝕜𝕖𝕤

Por: ​Cͨᴛⷮ Aͣ́lvͮaͣrͬoͦ Eͤdͩuͧaͣrͬdͩoͦ Faͣrͬfaͣ́n Vͮaͣrͬgaͣs͛
​Cada vez que una zona boscosa o de montaña arde en llamas y las columnas de humo cubren nuestras comunidades, el libreto en redes sociales y medios de comunicación tiende a repetirse. Aparecen las exigencias vehementes de líderes locales, los reclamos indignados de la ciudadanía, el señalamiento de políticos oportunistas o las transmisiones en vivo de creadores de contenido que cuestionan, desde el desconocimiento, "por qué no han mandado un helicóptero a apagar el fuego".

​Existe una narrativa popular errónea que asume que activar una aeronave para descargar agua sobre un incendio es una decisión de voluntad, amiguismos o presión mediática. La realidad normativa, técnica y operativa es categórica: ningún helicóptero despega por un capricho político, un video viral o una llamada influyente. La aviación en emergencias no es un remolque a domicilio; es una operación de altísimo riesgo que se rige bajo estrictos protocolos nacionales e internacionales de seguridad operacional.

​1. El cerebro operativo: ¿Qué es un PMU ( Puesto de Mando Unificado y un Sistema de Comando de Incidentes (SCI)?
​Para entender cómo se toma esta decisión, hay
que discernir dónde nace. Ante un evento que supera la capacidad de respuesta inicial, la normativa colombiana (Ley 1523 de 2012 del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres - SNGRD) y las directrices internacionales establecen la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) o la implementación del Sistema de Comando de Incidentes (SCI).

​El PMU es la instancia de articulación estratégica e interinstitucional donde coinciden autoridades locales (alcaldía, gobernación), la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), organismos de socorro (Bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil) y la Fuerza Pública.

​El Comandante del Incidente (CI), dentro del SCI, es la figura técnica asignada —habitualmente un oficial de Bomberos o experto en la materia— encargada de la dirección táctica en el terreno.
​En este espacio se analiza el comportamiento del fuego mediante criterios científicos: velocidad y dirección del viento, humedad relativa, tipo de vegetación, inclinación del terreno, infraestructura en riesgo y avance de las cuadrillas terrestres. Es allí donde se determina si un apoyo aéreo es técnicamente viable y operacionalmente necesario, o si por el contrario, resultaría inútil o sumamente peligroso.

​2. Los criterios técnicos y de seguridad: ¿Por qué no siempre puede volar una aeronave?
​El uso de aeronaves (ya sean equipos Bambi Bucket en helicópteros de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Aviación del Ejército o la Policía Nacional o de empresaa privadas) está sujeto a estándares rigurosos. Una descarga de agua desde el aire no apaga un incendio forestal por sí sola; su función técnica es enfriar y sofocar temporalmente la línea de fuego para que el personal en tierra pueda ingresar y liquidarlo.

​Antes de solicitar una aeronave, la mesa técnica debe evaluar variables críticas:
​Condiciones meteorológicas y de visibilidad: El humo denso, las corrientes térmicas ascendentes provocadas por el fuego y los vientos cruzados de alta velocidad imposibilitan el vuelo seguro. Ningún comandante de aviación arriesgará la vida de una tripulación si no existen condiciones para operar bajo reglas de vuelo visual o instrumental seguro.

​Topografía y líneas de alta tensión: En cañones profundos, cordilleras escarpadas o zonas con cableado eléctrico de alta tensión, las maniobras de bajo vuelo y descarga son mortales.
​Puntos de abastecimiento de agua (LFB - Liquid Filling Bases): Una aeronave requiere una fuente de agua cercana (embalses, piscinas de colapso, lagunas) con la profundidad suficiente y libre de obstáculos para llenar el contenedor sin colisionar.
​Seguridad del personal en tierra: Una descarga de cientos de galones de agua a gran velocidad sobre una pendiente puede desprender rocas, derribar árboles o lesionar gravemente a los socorristas que están en la base del fuego si no hay una coordinación de radio directa y milimétrica entre la aeronave y el Comandante en Tierra.

​3. La cadena de mando y las entidades autorizadas: El protocolo normativo
​Cualquier solicitud de apoyo aéreo debe cumplir con la cadena jerárquica y reglamentaria establecida en el marco del Centro Nacional de Recuperación de Personal (CENRP) y la UNGRD:
​Agotamiento de capacidades locales: El Municipio debe certificar mediante el PMU que la capacidad del Cuerpo de Bomberos local y regional ha sido superada o la estrategia de respuesta necesita ser complementaria.

​Evaluación de Necesidades y Análisis de Daños (EDAN): Se emite un informe técnico firmado por la autoridad del incidente.
​Escalamiento institucional: El Alcalde o el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo formaliza la solicitud ante la Gobernación, (Unidad Departamental). Si el nivel de la emergencia lo exige, el departamento escala la petición a la UNGRD.

​Validación del CENRP y componentes aéreos: La UNGRD evalúa la disponibilidad y coordina con el CENRP de la Fuerza Aeroespacial o las divisiones de aviación militar/policial. Son las tripulaciones técnicas y los oficiales de operaciones aéreas quienes tienen la última palabra de viabilidad técnica para aprobar o abortar la misión.

En este orden de ideas los apoyos de aeronaves en operaciones de emergencia no nacen de un simple capricho de personas no técnicas, ni de oportunismos mediáticos si no de unas necesidades técnicas y estrategias específicas establecidas objetivamente por personal profesional calificado.

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14/08/2026

*37 integrantes de organismos de respuesta se graduaron como técnicos para atender incendios, rescates y emergencias*

La formación tuvo una duración de un año e incluyó 246 horas de entrenamiento en atención prehospitalaria, rescate estructural, incendios, materiales peligrosos y Sistema de Comando de Incidentes.

(*Cundinamarca, agosto 4 de 2026*). Treinta y siete integrantes de los organismos operativos de Cundinamarca culminaron un programa técnico orientado a la atención de incendios, rescates y emergencias con materiales peligrosos, financiado mediante un convenio entre la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD) y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Tabio.

https://www.cundinamarca.gov.co/noticias/37-integrantes-de-organismos-de-respuesta-se-graduaron-como-tecnicos-para-atender-incendios-rescates-y-emergencias

12/08/2026

𝕃𝕒 𝕔𝕚𝕖𝕟𝕔𝕚𝕒 𝕕𝕖𝕥𝕣𝕒́𝕤 𝕕𝕖 𝕝𝕒𝕤 𝕣𝕖́𝕡𝕝𝕚𝕔𝕒𝕤 𝕤𝕚́𝕤𝕞𝕚𝕔𝕒𝕤

Por: Cͨᴛⷮ Aͣ́lvͮaͣrͬoͦ Eͤdͩuͧaͣrͬdͩoͦ Faͣrͬfaͣ́n Vͮaͣrͬgaͣs͛

​Cuando la tierra se sacude con fuerza, el instinto humano de supervivencia nos hace pensar que lo peor termina en cuanto el suelo deja de moverse. Sin embargo, minutos, horas o días después, la tierra vuelve a temblar. Son las réplicas. Para la población, estas sacudidas subsecuentes suelen generar nuevamente angustia e incertidumbre, reviviendo el pánico del sismo principal. Pero desde el punto de vista de la geofísica, las réplicas no son eventos aleatorios ni caprichosos; son el testimonio directo de un planeta tratando de recuperar su equilibrio.

​Para entender por qué ocurren, basta con imaginar la corteza terrestre como un gigantesco rompecabezas mecánico bajo una presión descomunal. Cuando una falla geológica cede y provoca un terremoto de gran magnitud, no libera toda la energía de forma limpia ni uniforme. El movimiento principal rompe un segmento de la falla, pero deja los bloques rocosos adyacentes desalineados y llenos de fricción. Las réplicas no son más que el proceso de "reacomodo" de la corteza terrestre: pequeñas fracturas secundarias y ajustes de presión que la masa rocosa necesita realizar para asentarse en su nueva posición.

​Aquí surge una paradoja compleja. Aunque la humanidad aún no puede predecir cuándo ocurrirá el primer gran terremoto —el evento principal—, la ciencia sí ha logrado estimar con notable precisión el comportamiento de sus réplicas, tanto en tiempo como en magnitud.

¿𝑪𝒐́𝒎𝒐 𝒆𝒔 𝒆𝒔𝒕𝒐 𝒑𝒐𝒔𝒊𝒃𝒍𝒆❓

​La clave radica en las matemáticas estadísticas desarrolladas a partir de la observación empírica de miles de sismos en todo el mundo:
​La frecuencia en el tiempo (Ley de Omori): Formulada a finales del siglo XIX, esta ley demuestra que la frecuencia de las réplicas disminuye de manera inversamente proporcional al tiempo transcurrido desde el sismo principal. Es decir, si en las primeras 24 horas ocurren decenas o cientos de réplicas, con el paso de los días esa frecuencia decae siguiendo un patrón matemático predecible. Habrá menos eventos a medida que pasa el tiempo.

​La magnitud estimada (Ley de Båth): Esta regla empírica establece que la réplica más fuerte suele tener una magnitud en promedio entre 1.0 y 1.2 grados menor que la del terremoto principal. Si el sismo inicial fue de magnitud 7.0, la ciencia prevé que la réplica más grande rondará un valor cercano a 5.8 ó 6.0.
​La distribución de magnitudes (Ley de Gutenberg-Richter): Nos indica que por cada réplica de cierta magnitud, habrá exponencialmente más réplicas de magnitudes menores.

​Por ende, cuando los seismólogos hablan de "predecir" réplicas, no se refieren a señalar el reloj y decir "a las 4:15 p.m. temblará con magnitud 5.2". Esa predicción puntual sigue siendo imposible. Lo que la sismología moderna calcula es una probabilidad estadística robusta. Tras un terremoto, los modelos computacionales pueden determinar cuántas réplicas se esperan en un lapso determinado, cuál es el límite superior de magnitud esperada y cómo decaerá la actividad sísmica con el transcurso de las semanas.

​Comprender la naturaleza de las réplicas transforma el miedo en preparación. Saber que la tierra debe seguir moviéndose para estabilizarse nos permite reaccionar de forma racional, evaluar daños en estructuras vulnerables ante nuevos impactos y confiar en que la matemática geológica, aunque invisible a nuestros ojos, está marcando el camino hacia el retorno paulatino de la calma.

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11/08/2026

ℂ𝕠𝕟𝕧𝕖𝕟𝕚𝕠𝕤 𝕪 ℂ𝕠𝕟𝕥𝕣𝕒𝕥𝕒𝕔𝕚𝕠́𝕟 𝕔𝕠𝕟 𝕝𝕠𝕤 ℂ𝕦𝕖𝕣𝕡𝕠𝕤 𝕕𝕖 𝔹𝕠𝕞𝕓𝕖𝕣𝕠𝕤: 𝕔𝕦𝕒𝕟𝕕𝕠 𝕝𝕒 𝕤𝕖𝕘𝕦𝕣𝕚𝕕𝕒𝕕 𝕤𝕖 𝕢𝕦𝕖𝕕𝕒 𝕖𝕟 𝕖𝕝 𝕡𝕒𝕡𝕖𝕝

Por: Cͨᴛⷮ Aͣ́lvͮaͣrͬoͦ Eͤdͩuͧaͣrͬdͩoͦ Faͣrͬfaͣ́n Vͮaͣrͬgaͣs͛

La emergencias no atienden a formalismos ni espera a que la burocracia resuelva sus inconsistencias. Cuando las llamas devoran un bosque, consumen una vivienda o un desastre toca a nuestras puertas, la distancia entre un servicio de emergencia real y una ficción administrativa se mide en minutos y en vidas. En Colombia, la respuesta a estos incidentes atraviesa una grieta estructural silenciosa: la proliferación de convenios simultáneos firmados por un único cuerpo de bomberos con múltiples municipios, sin contar con la capacidad logística, técnica ni operativa para cubrir semejante extensión geográfica.

Esta práctica configura un modelo insostenible donde el deber estatal de protección se delega en instituciones fragilizadas, convirtiendo la seguridad ciudadana en una apuesta contra el tiempo. Pero la problemática va más allá de la mera sobreextensión: algunos contratos se buscan hacer con cifras irrisorias que no garantizan el cumplimiento de unas funciones misionales, ni aseguran la prestación de un servicio público con calidad. Esta realidad pone en entredicho la verdadera intención detrás de muchos convenios: ¿es acaso la seguridad ciudadana una prioridad o solo un requisito administrativo que cumplir?

𝑳𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂𝒅𝒐𝒋𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒄𝒂𝒑𝒂𝒄𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒐𝒎𝒏𝒊𝒑𝒓𝒆𝒔𝒆𝒏𝒕𝒆: 𝒍𝒂 𝒓𝒆𝒂𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒄𝒖𝒆𝒓𝒑𝒐𝒔 𝒅𝒆 𝒃𝒐𝒎𝒃𝒆𝒓𝒐𝒔

La labor bomberil en el país es esencialmente heroica; la mayoría de sus integrantes exponen la vida movidos por la vocación y la solidaridad. Sin embargo, la mística no reemplaza las máquinas extintoras, los equipos especializados, el combustible ni el personal de turno. La magia del heroísmo no puede suplir la realidad dura: sin recursos materiales adecuados y una planificación estratégica rigurosa, esa vocación resulta insuficiente frente a la magnitud de las emergencias actuales.

Cuando una institución bomberil asume la atención de dos, tres o más municipios de manera simultánea —distantes entre sí por horas de carretera o por geografías complejas— incurre en una sobreextensión operativa peligrosa. ¿Cómo responde una unidad con un solo vehículo operativo si se presentan dos conflagraciones al mismo tiempo en jurisdicciones distintas? La respuesta es tan evidente como dolorosa: no responde, o llega tarde. Además, la tentativa de contratar estos servicios con presupuestos diminutos profundiza la precariedad. Los contratos con cifras irrisorias no sólo evidencian una visión cortoplacista sino también una irresponsabilidad que pone en riesgo vidas humanas. Sin financiación digna, no hay infraestructura ni equipamiento suficiente; sin equipamiento, no hay respuesta efectiva.

Asumir obligaciones contractuales simultáneas sin los recursos mínimos sobrepasa la precariedad institucional y roza la imprudencia operativa. Se vende una falsa sensación de tranquilidad a comunidades que desconocen que el personal de primera respuesta responsable de la seguridad de municipio está a varios kilómetros de distancia atendiendo otra emergencia. Esta desconexión entre la realidad operativa y las expectativas ciudadanas se traduce en desconfianza y frustración, sentimientos legítimos que merecen ser reconocidos y atendidos.

𝑳𝒂 𝒄𝒆𝒈𝒖𝒆𝒓𝒂 𝒂𝒅𝒎𝒊𝒏𝒊𝒔𝒕𝒓𝒂𝒕𝒊𝒗𝒂: 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒍𝒊𝒄𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒆 𝒊𝒓𝒓𝒆𝒔𝒑𝒐𝒏𝒔𝒂𝒃𝒊𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒕𝒂𝒍

La responsabilidad no recae de forma exclusiva en las comandancias bomberiles; la mayor falta institucional proviene de las administraciones municipales. Para muchos alcaldes y ordenadores del gasto, la firma del convenio contractual se ha convertido en un mero trámite para "cumplir la norma" e indemnizarse administrativamente ante un eventual requerimiento de los órganos de control. Esta actitud mecánica reduce la seguridad a un acto burocrático desconectado de la realidad social.

Firmar un contrato o convenio sin realizar una verificación previa, rigurosa y técnica de la capacidad real de respuesta del contratista vulnera de manera flagrante la función pública. Las administraciones locales suelen omitir preguntas elementales:

- ¿Cuántas unidades operativas con dedicación exclusiva tiene la institución?

- ¿Cuál es el parque automotor, con que equipos especializados y en funcionamiento cuenta esa institución?

- ¿Con cuántos otros municipios mantiene compromisos contractuales vigentes?

Esta falta de rigor convierte el principio de planeación contractual en un precepto vacío. Se contrata la apariencia de un servicio, sabiendo implícitamente que la cobertura prometida es teórica e inviable. Más preocupante aún, algunos contratos con cifras risibles evidencian que no existe tampoco voluntad financiera para sostener las obligaciones mínimas, lo cual condena de antemano cualquier expectativa de respuesta adecuada. Es la administración pública renunciando a su deber de proteger, dejando que el recurso humano y voluntario pague con su esfuerzo y riesgo la ineficiencia del Estado.

𝑬𝒍 𝒂𝒏𝒅𝒂𝒎𝒊𝒂𝒋𝒆 𝒍𝒆𝒈𝒂𝒍 𝒚 𝒄𝒐𝒏𝒔𝒕𝒊𝒕𝒖𝒄𝒊𝒐𝒏𝒂𝒍 𝒒𝒖𝒆𝒃𝒓𝒂𝒏𝒕𝒂𝒅𝒐

Esta dinámica desconoce los cimientos constitucionales y legales de la gestión del riesgo en el país:

Vulneración del servicio público esencial y los fines del Estado: La Constitución Política (Art. 2) impone como fin esencial del Estado la protección de la vida, honra y bienes de los residentes. La Ley 1575 de 2012 (Ley General de Bomberos) establece expresamente en su Artículo 1 y 2 que la gestión integral del riesgo contra incendio y la atención de rescates constituye un servicio público esencial a cargo del Estado, cuya prestación debe ser eficiente y continua.

Violación de los principios de la función administrativa: El Artículo 209 de la Carta Política establece que la función administrativa debe desarrollarse bajo los principios de eficacia, economía, celeridad e imparcialidad. Legalizar convenios sin validar la idoneidad y capacidad operativa del prestador contraviene directamente la eficacia administrativa y desdibuja la esencia misma del servicio público.

Desatención a la Ley de Contratación y Planeación: La Ley 80 de 1993 exige que la actividad contractual garantice la idoneidad del contratista. Suscribir convenios con entidades sobrecargadas operativamente trasgrede el principio de planeación y la obligación contractual de verificar la idoneidad técnica y logística. Cuando estos contratos además se realizan con cifras irrisorias, se evidencia no solo el incumplimiento legal sino también una flagrante irresponsabilidad ética y administrativa.

Consecuencias en materia de responsabilidad fiscal, disciplinaria y penal: Los ordenadores del gasto que suscriben estos acuerdos omitiendo el deber de selección objetiva y planeación pueden incurrir en faltas disciplinarias graves (Código General Disciplinario), detrimento patrimonial (Ley 610 de 2000) por pago de servicios no prestados con eficacia, e incluso responsabilidad penal por imputación de homicidio o lesiones culposas por omisión cuando la falta de respuesta adecuada derive en pérdidas humanas evitables. Esta amenaza de sanción debería ser un llamado de atención para quienes priorizan los atajos administrativos sobre la vida y seguridad de sus ciudadanos.

𝑼𝒏𝒂 𝒓𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊𝒐́𝒏 𝒉𝒖𝒎𝒂𝒏𝒂: 𝒍𝒂 𝒇𝒂𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒏𝒆𝒈𝒍𝒊𝒈𝒆𝒏𝒄𝒊𝒂

Más allá de los códigos y las normas, las consecuencias de esta ficción burocrática recaen sobre las personas más vulnerables. Son las familias rurales que ven consumirse el esfuerzo de toda una vida en cuestión de minutos; son los ecosistemas arrasados ante la mirada impotente de comunidades que confiaban en que "los bomberos ya vienen en camino"; y son los propios bomberos voluntarios, atrapados entre la escasez de recursos y la presión social de responder ante la imposibilidad técnica.

Detrás de estos lamentables escenarios hay rostros, historias y sueños que se desvanecen mientras la administración pública sigue firmando convenios con cifras simbólicas, que no aseguran siquiera la gasolina para llegar a la emergencia. Este abandono sistemático deshumaniza una función esencial y pone en jaque la confianza ciudadana en las instituciones.

Garantizar la gestión del riesgo no consiste en liquidar una meta en un Plan de Desarrollo mediante un convenio de papel. Exige que los municipios asuman la financiación seria, digna y técnica de los cuerpos oficiales o de los convenios con cuerpos voluntarios locales dotados de infraestructura real. Esto significa destinar presupuestos acordes, comprometerse con la capacitación continua, mantener el parque automotor en condiciones óptimas y planificar la cobertura con base en datos rigurosos, no en deseos o imposiciones administrativas.

Mientras la verificación de capacidad operativa siga subordinada a la conveniencia presupuestal o al trámite contractual apresurado, el país continuará confiando la protección de las vidas de sus ciudadanos a una ilusión presupuestaria. El riesgo no se gestiona firmando papeles; se combate con prevención, presencia operativa e idoneidad demostrable.

Nos jugamos mucho más que una simple formalidad administrativa cuando alguien dice: “los bomberos ya vienen”. Nos jugamos vidas, comunidades y el honor de un Estado que debe proteger. Revertir esta realidad exige voluntad política, transparencia, honestidad compromiso financiero y, sobre todo, respeto profundo por quienes arriesgan todo para apagar el fuego. Es hora de que la gestión del riesgo deje de ser un discurso para convertirse en acción tangible, humana y eficaz. Porque en la protección contra incendios no caben ficciones: solo verdad, capacidad y entrega real.

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11/08/2026

BOMBEROS CUNDINAMARCA ESTÁ CON COLOMBIA 🚒

Ante el sismo ocurrido el día de hoy y nuestra solidaridad con las comunidades y departamentos afectados, desde Bomberos Cundinamarca expresamos nuestro respaldo y disposición para apoyar en lo que sea requerido.

Como institución de respuesta, estaremos disponibles para brindar apoyo a los territorios afectados, siempre actuando de manera articulada con las autoridades competentes y los organismos de socorro.

Nuestro compromiso es actuar bajo los lineamientos establecidos por la Dirección Nacional de Bomberos de Colombia y de acuerdo con los protocolos de activación del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, garantizando una respuesta organizada, coordinada y responsable.

🤝 Hoy más que nunca, la solidaridad nos une.
🇨🇴 Un solo país, un solo corazón.

💛💙❤️ ¡Fuerza Colombia!

Bomberos Cundinamarca
Prevención • Respuesta • Solidaridad

🎓🚒 ¡Formar para servir, preparar para proteger! 🚒🎓✨ Desde la Escuela de Bomberos de Cundinamarca – ESBOCUN nos llena de ...
05/08/2026

🎓🚒 ¡Formar para servir, preparar para proteger! 🚒🎓

✨ Desde la Escuela de Bomberos de Cundinamarca – ESBOCUN nos llena de orgullo felicitar a los 37 integrantes de los organismos de respuesta del departamento que hoy culminaron exitosamente su proceso de formación como Técnicos Laborales por Competencias en Gestión Integral del Riesgo y Técnicos Laborales por Competencias en Bombero. 👏🎉

📚 Durante un año de dedicación, esfuerzo y compromiso, estos nuevos técnicos fortalecieron sus conocimientos y competencias para la prevención, preparación y atención de incendios 🔥, rescates 🚑, incidentes con materiales peligrosos ☣️ y demás emergencias, consolidándose como servidores mejor preparados para proteger la vida de los colombianos.

🤝 Nos enorgullece haber aportado, desde el componente académico, a este importante proceso de formación, desarrollado de manera articulada con las entidades comprometidas con el fortalecimiento de la gestión del riesgo en Cundinamarca, beneficiando a integrantes de los Cuerpos de Bomberos, el BIADE 80 del Ejército Nacional, PONALSAR de la Policía Nacional, la Cruz Roja Colombiana Seccional Cundinamarca y Bogotá ❤️ y la Defensa Civil Colombiana.

🇨🇴 Cada graduando representa una mayor capacidad de respuesta para nuestro país y un compromiso renovado con la protección de la vida ❤️, el ambiente 🌿 y el patrimonio de nuestras comunidades.

🏅 ¡Felicitaciones a esta nueva promoción de técnicos! Su vocación de servicio, disciplina y entrega son el reflejo de que una mejor preparación significa comunidades más seguras y resilientes. 💪🚒

🎉 ¡Muchos éxitos en esta nueva etapa profesional! El conocimiento adquirido será una herramienta invaluable para seguir salvando vidas. 👨‍🚒👩‍🚒

🚒

05/08/2026

Dirección

Cuerpo De Bomberos Voluntarios De Tabio
Tabio

Horario de Apertura

Lunes 8am - 3pm
Martes 8am - 4pm
Miércoles 8am - 4pm
Jueves 8am - 4pm
Viernes 8am - 4pm

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