13/09/2020
Dos días de justa rabia antitomba: los días de los CAIs quemados
En tan solo dos noches se logró más justicia que en décadas de denuncia y débiles procesos de investigación y sanción en contra de una institución decadente y podrida, cubierta por el manto de la impunidad: La picha Policía Nacional. De momento, esta justicia ha sido tan solo poética, evidenciada por el éxtasis y la embriaguez que da ver los centros de tortura quemados, acompañados de la quema de algunos buses del desastroso sistema de trasporte público Transmiseria y SITP, y de motos y vehículos policiales, a manos de unas juventudes pertenecientes al no futuro. Por sí solo, lo acontecido, la revuelta, ¡ha sido ya un sueño hecho realidad!
Las siempre mal intencionadas elites, dicen que la Tomba es la ‘institución más querida de los colombianos’, no obstante, cuando hablan de colombianos se refieren a ellas mismos, a las podridas élites, pues los tombos protegen sus privilegios, protegen sus negocios y reprimen a la gente que salir del lodo. Los tombos mancillan la dignidad de la clase popular, a la que tortura, viola, asesina, extorsiona y maltrata sin consideración alguna. Por tanto, en realidad y como quedó de manifiesto el 9 y 10 de septiembre, la Tomba es la institución más odiada de las mayorías. Y por más buen policía que pueda existir en dicha institución, portar el uniforme de tombo, lo hace un enemigo del pueblo, pues la tomba, como institución, es enemiga del pueblo.
La rabia antitombo debe servir para que los tombos tengan miedo y vergüenza de pertenecer a dicha institución; debe servir para que quienes tengan pensando ingresar a esta podrida institución, se ganen nuestro desprecio y odio y; debe servir para que sobre los destruido se construya algo menos peor.
Pertenecemos al no futuro, toda acción seguramente caerá en la nada, incluyendo las dos gloriosas noches de justa rabia antitombo, pero a esta sociedad la han jodido tanto que no se pierde nada jodiendolo todo, más cuando se trata de joder a quienes han elegido llevar una existencia miserable, es decir, quiénes son tombos y sus podridos centros de tortura. Podrán pasar, pero los seguiremos jodiendo. *ACAB*