11/06/2026
La flor no necesita que le midan el tallo, que comparen su color y su tiempo con otras flores de su misma edad. Para florecer, necesita un suelo fértil, agua suficiente y plantas que le acompañen y le nutran.
Así mismo los niños no necesitan ser medidos. Necesitan sentirse seguros en un espacio rico y nutritivo. Necesitan relaciones sanas y significativas. Para desarrollarse los niños necesitan un ambiente que les permita crecer a su manera y a su ritmo.
Eduquemos y criemos como jardineros. Permitámonos asombrarnos con la belleza única de cada ser.