20/06/2020
Yo no he podido dejar de pensar en todos lxs niñxs que han mantenido encerradxs por 86 días y llenos de miedos, ¿cómo se estarán sintiendo hoy, mientras escuchan a los adultos expresar la ignorancia de un montón de gente que se ha volcado a comprar porque es día sin IVA?
Hoy, muchxs niñxs, van a conocer otra cosa sucia que tiene Colombia, el mal manejo del IVA, porque seguramente, lo van a preguntar y espero, que les sepan explicar.
Tuve la oportunidad de conocer el origen del IVA y su malintencionada función (porque a la final, es un impuesto que proporciona los recursos del Estado y sabemos que los corruptos y politiqueros se lo roban). El caso, es que conocí el significado y caraterísticas de este impuesto cuando cursaba 7mo de Bachillerato en un colegio comercial de clase media, media baja. Es por ello, que hoy 19 de Junio del 2020, a mis 34 años, nunca he sacado una tarjeta de crédito, ni la sacaré, evito comprar a crédito y trato de comprar lo necesario y si está al alcance, prefiero adquirir los productos del artesano, del emprendedor, del local, a ellos también se les paga el IVA, pero no se aprovechan del cliente como los grandes monstruos capitalistas, y no he caído en la trampa aquella: "Si no sacas algo a crédito, no tienes vida crediticia", suficiente con el pago mensual de mi plan de celular y ahora, con un pago mensual por un trabajo de salud dental, de resto, me sigo oponiendo.
Que tristeza sentir con seguridad, lo macabro que es este gobierno al promover una actividad comercial en pleno aumento de contagios, en pleno desarrollo agresivo de una pandemia, una ruin actividad comercial, que además, es falsa por todos los lados que se le analice y más absurdo aún, ver una generación de jóvenes cayendo en la trampa.
Niñxos, perdón por tener que sentir y ser testigos de tanto daño, son las consecuencias de existir en un territorio mal educado, mal orientado. Espero y deseo que llegue el día en que ustedes puedan salir, no como estos bobos de hoy, pero si con la satisfacción de haberse protegido bien, ante tanta incertidumbre, ante tanta maldad y ante tanta estupidez.
Siento pena ajena, no con el mundo, con nuestros niñxs.