24/03/2020
¡Buenos días, a todos!¡
Les comparto un artículo de Francisco Rodríguez Criado sobre el buen uso de las palabras, espero les ayude en sus próximos escritos. Si quieren aprender más les recomiendo su página escribirycorregir.com
La economía del lenguaje. Menos es más
Desde hace muchos años tengo por norma, a la hora de escribir, ahorrarme aquellas palabras que no aporten nada a la frase, sea a nivel informativo o estético. Entiendo que ese ahorro lingüístico me beneficia a mí, al lector y, por supuesto, al estilo, que queda liberado del molesto ropaje de lo superfluo. Haciendo bueno el lema de la Bauhaus, “menos es más”.
Pondré algunos ejemplos inventados que ilustran la economía del lenguaje que yo defiendo.
“Cuando entré en la habitación, encontré a mi padre en posición de cuclillas”.
“Llegó a casa a las 4:00 h de la madrugada”.
“Estaba aterido de frío”.
“Sube arriba y descarga un par de cajas”.
A continuación, reproduzco las cuatro frases omitiendo explicaciones innecesarias.
“Cuando entré en la habitación, encontré a mi padre en cuclillas”. (“En cuclillas” es de por sí una posición).
“Llegó a casa a las 4:00 h”. Este sistema horario, basado en las 24 horas, no precisa más explicaciones. Las “4:00 h” nos conduce forzosamente a la madrugada. Para indicar las cuatro de la tarde, tendríamos que escribir “las 16:00 h”. En caso de que optemos por usar el sistema de 12 horas, debemos escribir “a. m” (antes del mediodía) o “p. m” (después del mediodía). Mi sistema preferido es el primero (24 horas).
“Estaba aterido”. El adjetivo “aterido” implica el sintagma “de frío”. Nadie está aterido de calor.
“Sube y descarga un par de cajas”. Aquí nos ahorramos el pleonasmo “subir arriba”. ¿Acaso podríamos “subir abajo”?
Estos son algunos ejemplos sencillos; hay otras muchas posibilidades de podar un texto de explicaciones innecesarias que, en mi opinión, no hacen sino afear el estilo y torturar al afligido lector.
¿Y qué pasa con esos estilos caudalosos, abonados de numerosas palabras? Ningún problema, siempre y cuando esas palabras estén justificadas y sorteen lo superfluo.