19/04/2016
Que hermosa palabra para comenzar este martes
¿Qué es más fácil: ver la debilidad de otros o ver el punto fuerte de otras personas? Obviamente, resulta más fácil descubrir las debilidades del prójimo.
Es tan fácil que no hace falta buscar mucho para hallarlas.
Por el contrario, descubrir el punto fuerte del otro requiere mucho interés y respeto.
Erróneamente se piensa que si recalcamos el error de otros y, a base de regaños, les hacemos ver su falta, ellos cambiarán. Sin embargo, para ver el cambio en una persona el secreto no está en condenarlo, sino en ayudarlo a ver su punto fuerte y hablarle de él.
Nuestro prójimo no podrá escapar del efecto positivo de nuestras palabras cuando alzamos su punto fuerte, porque se dará cuenta de sus fortalezas y las desarrollará aun más durante toda su vida.
Las palabras positivas hacen que otros cambien.
Si nos dedicamos a elogiar a otros y hablarles de lo positivo en ellos, naturalmente mejorarán. Por otro lado, si nos centramos en lo malo solo haremos que otros se desanimen y se frustren.
No hay nada de nuevo en esto. La Biblia enseña que las palabras de bendición tienen como cualidad mejorar a las personas.
Comience a elogiar y destacar el punto fuerte de otros cada vez que tenga la oportunidad de hacerlo, y transforme para bien las circunstancias que lo rodean y las amistades.
Si es posible, elogie le punto fuerte de otras personas ahora mismo. la actitud del prójimo cambiará cuando usted lo motive y lo elogie. Además, esa persona elogiará a otra personas, y así sucesivamente. Las circunstancias de nuestros hogares cambiarán porque bendecimos, y esa realidad será vista por nuestros ojos.