22/02/2024
Hoy es un buen día. Hoy le he pedido a alguien que me tomara este par de fotos (las que tengo el traje y corbata) y, Oh! Sorpresa para mi...... me sentí FELIZ de lo que vi. Es aquí donde estoy recogiendo lo que sembré hace mas o menos un año atrás mal contado. Con esto, quiero agradecer a cada persona que de manera espontánea me ha manifestado que les alegra mi proceso al bajar medidas y por ende de peso. En breve, puedo decir que no lo planeé del todo, fue una iniciativa que decidí abordar sin esperar nada a cambio. Venía pensando en lo aburrido que me sentía al cargar y llevar “maletas extra” de peso, el efecto que sentía en mi espalda baja (lumbagos cada X tiempo), rodillas, dolores de cabeza cada que vez que abusaba de la ingesta de azucares, reiterados adormecimientos en los dedos de las manos y los pies y otras afecciones que me tenían literalmente MAMADO!
La pandemia empeoró todo esto y a pesar que me vale “GAVER” cuando las personas de manera jocosa y/o burlona-ofensiva se dirigían a mi en hincapié a mi obesidad mórbida (esto apelativo fue clínicamente confirmado tal cual), igual hacia eco allaaaaá en lo profundo (mucho lloretas, y que!? Jejejeje). Entonces llegó la casualidad en un momento de desocupe en Tiktok y vi un clip donde un entrenador influencer (creo) menciono los beneficios de la zanahoria con limón en ayunas. Ya había pedido ser considerado en la EPS para candidatura de alguna cirugía que me “ayudara” a quitarme esos “kilitos de mas” y se lo comenté a mi amigo y hermano de infancia Luis Miguel (aka Don Cow, con cariño) y recuerdo lo que me dijo: “EH! No seas tan flojo, metete al Gym como cuando estábamos mas palos y rápido bajas, peeeeero si sentís que la fuerza de voluntad no es lo suficiente para hacerlo, entonces hace lo de la cirugía y asumí lo que implica, de por vida.
Fui fanático del GYM cuando pelao, y a ese momento le tomé TANTA pereza que la idea ya no me movía. Así que intente lo de la zanahoria con limón (soy consciente que me vuelvo obsesivo cuando quiero algo y soy SUPER ESTOICO y ENFOCADO. Sentí que hacerlo era algo FACIL y que si no notaba algún cambio, pues lo dejaría y buscaría otra cosa (o NO). Era consciente que era algo de tiro largo y que debía al menos poner de mi parte para lograrlo (lo mínimo pues). El influencer decía que después de 3 semanas podría empezar a notar cambios y después de ese tiempo, YO no noté ni miércoles, solo sentía que mi cuerpo me pedía tomar agua TODO el tiempo, hasta pensé que mis riñones estaban indicando que algo no estaba del todo bien tomando esa joda (infección urinaria?).
Pero no claudiqué, mas bien seguí con eso muy juicioso y sin parar, 1 mes, 2 meses, 3 meses….aquí si noté que los pantalones talla 48 se me caían.
Paralelamente suspendí la ingesta de arroz, no mas gaseosas ni jugos, no mas chocolatines y dulcería en general (me fascina la chocolatina Jumbo Jet en TODAS sus presentaciones), una harina diaria en lo posible, pero no mermé porciones….de hecho comía en porciones mas grandes, suspendí los buñuelos, la arepa con sal, los pandebonos, pandeyuca y pan blanco en general, nada de jugos (así fueran sin azúcar) y lo cambié por agua como sobremesa y hay mas pero no voy a ponerlos aquí…..Ah! pero no suspendí la cerveza fría los fines de semana acompañando el almuerzo, jejeje). Al hacer todo esto el proceso se aceleró mucho, cada vez los pantalones de menor talla se me caían también (tocó usar correa y abrirle mas huecos para apretar mi cintura más), la cara de una se perfiló (no more cacheteques), el tamaño de mi abdomen se hacia mas justo).
La historia continua hasta hoy con estas fotos donde este blazer no me lo podía ajustar con su botones (siempre abierto) y hoy ya lo hago sin sumirme. Admito que apenas lo hice hoy, lloré (por dentro) y ya todo lo que hice sigue dando fruto. Quiero agradecer a todos los que me han brindado sus palabras de admiración por el logro obtenido y me alientan para continuar (no es difícil ya seguir constante). Obviamente el fin de semana a veces me “levanto la falda” y me doy unos “golpes de pasado” recordando las delicias que dejé atrás. Volví al GYM, no de manera obsesiva, pero si con la responsabilidad y la consciencia de lo necesario de la actividad física para mantenerte saludable, mental, física y espiritualmente.
Tengo otros “achaques” que espero ir superando con el tiempo y la alegría de no haberme “rajado el cuerpo” para ponerme algún dispositivo gástrico y en vez, hacerlo a punta de voluntad y convicción. No puedo dejar por fuera de esto a papá Dios, que en ese pasado previo y en llantos de impotencia, le pedí que tomará mi dolor y mi condición y me llevará de la mano a un mejor estar. Gracias a todos por leer hasta aquí, por acompañarme y apoyarme de una forma u otra; GRACIAS PAPÁ DIOS por seguir de la mano conmigo.