15/07/2026
La iglesia los entretiene y el diablo los destruye
Por: William Castaño Barón
En 1997 se estrenó una de las películas que más impacto me ha causado. El reparto era estelar: Al Pacino, Charlize Teron, Keanu Reeves, Connie Nielsen y muchas estrellas más. El título de la película era “El abogado del diablo”.
En esta película magistral, se presenta una metáfora de cómo actúa el diablo, se le saca del estereotipo de figura con cachos y cola, con un tridente en su mano. No, en esta película, que trata sobre lo “correcto” y lo “incorrecto”, se muestra al diablo obrando a través de las distintas acciones humanas, con una sutileza impresionante, al punto que, al ver la película por primera vez, el final sorprende al espectador, por lo menos así fue en mi caso.
La película está también relacionada con los siete pecados capitales, y está también elaborada la trama, que confunde al joven abogado protagonista, pero, también, al espectador desprevenido, que puede salir con la idea que lo malo, no es tan malo, si el objetivo o meta es bueno o procura un bien.
La relación que quiero hacer aquí, con los desafíos modernos a nuestros jóvenes, adolescentes y niños, es que, en toda la película, el “diablo” actúa junto al abogado joven, lo incita a hacer cosas incorrectas, pero con mensajes muy sutiles, y este, solo se da cuenta de lo que está haciendo sólo hasta el final. En otras palabras, el abogado le hace el juego al diablo, sin darse cuenta que el diablo no está jugando.
Como iglesia, como maestros, como ministerios de niños, adolescentes y jóvenes, en ocasiones le hacemos el juego al enemigo, sin saber que el enemigo no está jugando, está actuando. Es posible que nos “lleguen” mensajes sutiles como estos:
Pase tiempo con los chicos – entreténgalos.
No les enseñe mucha Biblia – Los puede confundir.
Ellos están muy pequeños – Ya habrá tiempo.
Cuide bien a los chicos en el salón de clase – Los padres están aprendiendo en el templo.
No los presione a aceptar a Cristo- Ya llegará el tiempo adecuado.
Cada vez que escucho estas cosas, o pienso en ellas, recuerdo la sutileza de la película El abogado del Diablo.
Permítanme puntualizar algunas cosas, frente a las frases de arriba:
El entretenimiento y la lúdica, ayudan en el proceso formativo, son medios para lograr algo, pero no son fines en sí mismo. El juego es una estrategia pedagógica, pero no es el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Es claro que la enseñanza de la Biblia, va de la mano con el desarrollo cognitivo y las capacidades de aprendizaje de los alumnos; cada etapa de la vida tiene contenidos específicos a enseñarse; pero, la enseñanza bíblica debe ser el centro.
Nunca piense que están demasiado pequeños y que habrá tiempo, usted no sabe que tan rápido dejan de ser niños, adolescentes, y de repente, ya son jóvenes, y quizá, ya no estén en la iglesia.
Esa idea equivocada, que se debe “atender a los niños y cuidarlos”, para que los padres puedan estar tranquilos mientras aprenden de la Palabra de Dios; es media verdad (o media mentira) porque deja a la iglesia como guardería de pequeños, pero desaprovecha bellas oportunidades de incidir en sus vidas.
Finalmente, la decisión de aceptar a Cristo como Señor y Salvador, y que el Espíritu Santo more en nosotros, es una decisión muy seria, pero que no se debe postergar mucho tiempo, porque el niño queda expuesto al enemigo, sin la guía del Espíritu santo. Siempre he creído que cuando el niño ha superado la edad mental de las operaciones concretas, y puede pensar, reflexionar y abstraer, está listo para entender el mensaje del evangelio. 7 u 8 años, me parece una edad adecuada para presentarles a Cristo.
Existen muchas formas buenas de recibir capacitación y prepararse para ser mejores maestros en la iglesia y mejores maestros en casa.
El Seminario Latinoamericano de Formación Ministerial, ha desarrollado, por más de 15 años, un programa de formación pedagógica para maestros cristianos; hasta hoy, tenemos dos niveles:
Nivel I: Diploma en pedagogía de la Educación Cristiana.
Nivel II: Certificado Superior como Maestro de Educación Cristiana.
Lo nuevo y maravilloso, para quienes alcanzan los dos niveles anteriores, podrán ingresar, a partir de septiembre 1 de 2026, al tercer nivel:
Nivel III: Licenciatura Eclesiástica en Pedagogía de la Educación Cristiana.
Modalidades:
Presencial en la ciudad de Cali (los sábados cada 15 días)
Virtual 24/7 en todo el mundo.
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Escriba al whatsapp: 57/ 3005215708
Inscripciones abiertas.