06/11/2025
El día noveno exclamó un uniformado en tono desesperado, ¡si hoy pasa lo de ayer me despido de mi familia!.
fatalista o no, estás fueron las palabras que retumbaron aquella mañana fría en las montañas de la Colombia virgen; un pelotón de lo que antes era denominado "contra guerrilla" se encontraban al bordo de la desesperación y el de sosiego, no por la crueldad de un combate ni por cualquier otra situación hostil porque para eso eran preparados y entrenados.
Esta vez se enfrentaban a algo que no podían controlar, si bien es cierto cualquier militar debe tener conocimiento sobre técnicas básicas de supervivencia; pero todo es diferente cuando vas en una infiltracion, cuando no es permitido salir de la BPM, ni mucho menos hacer disparos ni ningun otro tipo de detonación,etc.
Debían estar abastecidos ya hacía 8 días pero sea por la razón que fuera, ya sea por negligencia de los altos mandos o porque el clima no lo permitía llevaban varios días sin consumir alimentos.
Pasado dos días la moral de la tropa iba decayendo, los subalternos preguntaban a su superior inmediato que estaba ocurriendo, ¿porque las aeronaves no ingresan? está el clima un cinco mi sargento, informe mi sargento, diga algo, gestione.
Al quinto día no sé cómo ni de dónde, uno de los soldados dijo tener el número de un comandante de alto rango, así que resolvieron saltarse el conducto regular y llamarlo. ¡cómo hp! exclamó el general, ¿para qué tienen tropas en esas zonas si no van a ser capaces de abastecerlas?, ya mismo llamo y doy la orden que los abastescan.
Así fue, todo transcurría sin novedad el clima un cinco, el batallón gestionó dos piernas para abastecer y sacar del área de operaciones a un soldado enfermo y otros cinco que habían pedido el retiro voluntario o como lo llaman (pidieron irse de baja). Ingresaron las aeronaves pero cuando quisieron sobrevolar las coordenadas de la unidad que esperaba clase 1, de forma misteriosa el serró se tapó con una espesa neblina que no permitió aterrar las aeronaves. Esperemos horas PM a ver si el clima mejora dijeron los uniformados; en horas de la tarde volvió a despejar el clima un cinco reportaron, ¡ya vamos en vuelo! informó un soldado que estaba pendiente por ingresar, todo apuntaba a que la operación saldría bien, a lo lejos se oyó el ruido de los helicópteros pero nuevamente de forma misteriosa se tapó el serro, todo ocurría en un instante estaba despejado y luego ya no; se suspendió la operación, otro día más sin tener nada que comer.
Sexto día, desde temprano estaba despejado pero las aeronaves disponibles las ocuparon extrayendo unos heridos y apoyando un combate en una región cercana; a las mil ciento veinte horas pidieron clima, un cinco reportaron. Al sobrevolar las coordenadas la neblina volvió a hacer lo suyo.
Ya mas de uno dijo lo que la mayoría pensaba, ¡esta montaña tiene algo!.
"Ware" tú que eres indio has un reso o ritual para que el clima mejore, decían en forma jocosa; otro día más de espera, se podía oler el desespero a tal punto que algunos soldados empezaron a hablar cosas incoherentes y sin sentido.
Decían "si ya sabemos dónde está el enemigo ¿porque no vamos y nos prendemos? a ver si así ingresan apoyo de aeronaves"; otros decían "vamos y en vez de intentar darles de baja le pedimos víveres."
Volvieron a decir "ware tú debes saber de secreto, haz algo para que el clima mejore."
Al séptimo día volvieron a llamar al general; ¿cómo así que todavía no lo han abastecido? a mí ya me habían dado parte de que ya ese pelotón había recibido clase 1, ya mismo vuelvo a llamar. Pero nuevamente el clima hizo lo suyo, todo el día estuvo lloviendo.
En la noche estando de guardia recordé que mi abuelo nos decía "siempre que lleguen a un territorio desconocido o un territorio virgen, deben pedirle permiso a la madre tierra y a los seres que la protegen"; seguramente no somos bienvenidos en esta montaña, pensé. Siempre fuí incrédulo a cosas como esas, pero en esa situación no se me ocurría otra cosa. Así que me le presente a la montaña y ofrecí disculpa por estar en ese territorio sin permiso, solicité que nos permitieran recibir abastecimiento para continuar nuestro avance y así dejar ese territorio tan misterioso; ya estando en mi hamaca, me burlé de mi mismo ¿Tú creyendo en esas cosas?.
Ya era el octavo día la mañana estaba despejada, reportaron clima, habían aeronaves disponibles, "ya salieron los helicópteros dijeron" todo apuntaba a que saldría bien la operación, llevaba varias horas despejado y las aeronaves nada que ingresaban, volvieron a pedir clima, "está un cinco" ya van las aeronaves a firmaron otra vez!.
¿Cómo así mi sargento? hace dos horas dijeron que se habían venido; que dejen de estar jugando con él hambre de los demás, dijeron los subalternos. "Muchachos eso no depende de mí" exclamó el sargento ¡Entiendanme yo estoy igual o más presionado que ustedes!.
Pasado aproximadamente 90 minutos desde el último reporte, se escuchó Arpía, pidieron confirmación de coordenadas.