19/11/2022
Miren a mi amado pueblito Puerto Tejada, esta foto es de hoy.
Siempre me preguntan ¿por qué andas tan tranquila cargando con tanto? ¿Nunca estás enojada? así que para dormir en reflexión.
Lo primero es que tengo adoptadas varias filosofías de vida que algún día compartiré con ustedes.
Pero por lo pronto les cuento que me sujeto de los detalles que me cambian la vida y le dán valor. Me enamoro de cada experiencia que puedo vivir y me apasiona cada color que la vida me brinda.
No hay día en que en medio de mis actividades deje de ver lo que el universo me ofrece, desde las nubes, cualquier árbol o matica que tenga color e incluso si no lo tiene; el color de cualquier flor me distrae, la lluvia me arrulla al punto de generar un estasis y -punrum- me salen las ideas más locas y sensatas, se me pone noble el corazón al ver a los carreteros y a la señora que vende cualquier vaina.
Sepan, que me llena de energía detenerme y hacer sentir importante a alguien que quiere pasar la calle, seder mi puesto, ayudar a un desconocid@, hablar con algún anciano, un vendedor e incluso a veces me llena "burlarme" de cualquier ocurrencia que veo de parte de terceros.
En fin, me llena ver, tener sensibilidad, atender lo que el día me ofrece y olfatear incluso en cuatro paredes.
Si estás aquí, te digo:
Detente, cuando veas colores, no todxs amanecen para verlos; detente, cuando veas un atardecer, procura recibirlo como regalo y si puedes obsequialo; también detente, cuando veas lo que te genere emociones lindas, eso que te agrada, lo que sea que te motiva.
Pero... mejor detente, para que no te quedes sin ver, lo que siempre está.