11/09/2026
Viernes 11 de septiembre de 2026.
LA SIEMBRA DEL FOGÓN MAYOR: CUANDO LA EDUCACIÓN, LA CULTURA Y LA MÚSICA SIEMBRAN PAZ EN EL CAUCA
Mientras el Padre Sol acompañaba con su luz este encuentro de estudiantes, las voces, las flautas y los tambores de nuestros niños y niñas llegaron hasta el municipio de Morales, Cauca, para participar en la Primera Muestra Artística y Cultural “La Siembra del Fogón Mayor”, realizada por la Institución Educativa Departamental Indígena Misak Misak, Minga Educativa Intercultural Ala Kusreik Ya.
En este importante encuentro departamental participaron los estudiantes del grado tercero y el grupo musical de flautas y tambores de la Concentración Escolar Misak Kurakchak, del municipio de Cajibío, junto con niños, niñas, jóvenes, adultos, autoridades ancestrales Misak, Taita Mera, Mama Mera, dinamizadores pedagógicos y tutores del Programa Todos a Aprender PTA del Ministerio de Educación Nacional.
Más de 20 agrupaciones artísticas de diferentes instituciones educativas del pueblo Misak, así como representantes de los pueblos Nasa Paiia Naya y Nupirau y de instituciones educativas del Resguardo de Guambia, se encontraron alrededor del arte, la palabra, la memoria y la identidad. Más que una muestra artística, fue un encuentro de pueblos que reconocen que la educación también es territorio, la cultura es memoria y el arte es una herramienta para defender la vida y construir paz.
Nuestros niños y niñas llegaron al escenario como gestores y semillas de paz. Con sus voces interpretaron “Ala Kuallip, La Minga”, mientras las flautas y los tambores acompañaban sus cantos. Ante un público de más de 600 personas, sus voces infantiles se hicieron grandes y sus melodías lograron tocar el corazón de quienes allí estaban. Los aplausos fueron la respuesta de un pueblo que reconoce en sus niños, niñas la esperanza y el futuro.
En medio de una Colombia que todavía enfrenta conflictos y profundas dificultades sociales, nuestros estudiantes levantan la música como símbolo de resistencia cultural y esperanza. La flauta y el tambor no son armas: son instrumentos de paz, identidad y vida. Donde otros pretenden sembrar violencia, nuestros pueblos tienen la decisión de sembrar educación, cultura, pensamiento y dignidad.
Este caminar pedagógico, académico, territorial, cultural y espiritual de la Concentración Escolar Misak Kurakchak se articula con el Sistema de Educación Indígena Propio SEIP, el Plan de Vida Misak Kurakchak y el Telar Pedagógico Máma Kasha, entendiendo que el territorio es una gran escuela, que la palabra de los mayores es sabiduría, que el fogón es un espacio de aprendizaje y que la música es también una forma de preservar la memoria ancestral.
El proceso fue acompañado por los dinamizadores Julio César Tunubala, Mama Beatriz Jembuel y Javier Morales Trochez, quienes, desde la educación propia e intercultural, contribuyen a fortalecer en las nuevas generaciones el sentido de pertenencia, la creatividad, la identidad y el compromiso con el territorio.
También se hizo presente la fuerza sonora de la chirimía de la región de Cajibío, interpretada por estudiantes del grado once de la misma institución a través de flautas y tambores, demostrando que nuestros sonidos siguen caminando por las montañas, los caminos y los corazones de quienes mantienen viva la cultura.
Desde Kurakchak, Cajibío, afirmamos que educar desde el territorio es sembrar futuro; enseñar la cultura es defender la memoria; cantar en nuestra lengua es afirmar nuestra existencia; y formar niños y jóvenes en el arte es abrir caminos de paz para Colombia.
Porque cuando un niño Misak canta, canta la memoria de sus tata shur mera, mama shura mera. Cuando toca una flauta rústica de bambú, habla el viento de la montaña. Cuando hace sonar un tambor, camina la palabra del territorio. Y cuando cientos de personas aplauden, queda demostrado que la cultura está viva y que nuestros niños y niñas siguen sembrando dignidad, autonomía y esperanza.