21/09/2019
PSICOLOGÍA CONDUCTISTA
TEORÍA DEL APRENDIZAJE SOCIAL
(7/8)
Ante el conductismo clásico Bandura declara que el organismo no responde solamente a los estímulos del medio de forma autómata, sino que también reflexiona y responde de forma significativa. Considerando que en el proceso de aprendizaje hay que tener en cuenta las siguientes capacidades básicas:
Capacidad simbolizadora, para ensayar simbólicamente soluciones, sin que sea necesario ejecutarlas y sufrir las consecuencias de sus errores.
Capacidad de previsión, al proponerse metas se ensayan las posibles acciones y consecuencias, que se pueden convertirse en motivadores y reguladores de la conducta previsora.
Capacidad vicaria, mediante la observación de modelos se puede aprender vicariamente de lo que otros hacen y las consecuencias de dichas acciones, sin necesidad de pasar por la ejecución de las mismas.
Capacidad autorreguladora, el hombre puede controlar su propia conducta manipulando el ambiente y utilizando estrategias cognitivas proponiéndose metas, objetivos e incentivos a sus propias acciones.
Capacidad de autorreflexión, analizar sus propias experiencias, contrastándolas con los resultados obtenidos, analizar sus ideas, y desarrollar la percepción que tienen ellos mismos sobre su eficacia.
El experimento sobre agresividad infantil realizado en 1961 por el prestigioso psicólogo Albert Bandura, pretende mostrar cómo aprenden los niños desde una temprana edad las conductas agresivas, por mera imitación. Este experimento es el famoso “Experimento del muñeco Bobo” ( Bobo doll experiment).
El grupo experimental estaba compuesto por 24 niños y 24 niñas expuestos a conductas agresivas, y un grupo de control de 24 niños/as que veían a un adulto jugando con el resto de juguetes con normalidad. Pues bien las hipótesis que se confirmaron tras el experimento fueron:
– Que los niños imitaban más la conducta cuando el que las realizaba era de su mismo género. – Las conductas agresivas por el grupo expuesto al modelo agresivo, fueron superiores en los varones. – El grupo que no estaba expuesto a conductas agresivas mostró poca o nula agresividad con los juguetes.
Este experimento fue pionero en cuanto a la conducta de la agresividad en los niños. Se corroboró la teoría del aprendizaje social de Bandura.
Los niños imitan todo aquello que ven en los adultos, por ello hay que cuidar el ambiente familiar, que es la principal fuente de conducta futura en los niños.