▶️ ¡Gracias por ver este Video!
Lección 8 | Miércoles 20 de mayo
EJEMPLOS DE FE
Dedica hoy algún tiempo a estudiar Hebreos 11, el gran capítulo de la fe. Léelo
de corrido y en voz audible. Vuelve a leerlo y escribe lo que piensas en respuesta
a las siguientes preguntas:
• Considera el versículo 1. ¿Qué esperas hoy que aún no puedes ver? (Piensa en necesidades inmediatas y anhelos relacionados con la Eternidad).
• ¿Qué papel cumple la fe en tu testimonio personal y en tu conversión?
• Vuelve a leer el versículo 3, que habla acerca de Dios y la Creación. ¿Por
qué la existencia del Dios creador debería ser, en muchos sentidos, lo
más fácil de asumir por fe?
• Lee el versículo 6 y resume su mensaje con tus propias palabras.
• Los versículos 7 al 40 consignan la vida de varios personajes bíblicos.
¿Por qué la fe es el factor principal de la sólida relación de esas personas
con Dios?
Conocer a Dios y tener una relación viva y sólida con él requiere fe. ¿Cómo
puedes fortalecer tu fe o animar a alguien cuya fe vacila? He aquí algunas ideas:
Una fe pequeña como una semilla de mostaza es poderosa y es todo lo que
necesitas para cultivar una relación con Dios (Mat. 17: 20). Si estás dispuesto a
cooperar con él, hará que tu fe crezca.
La fe es el resultado de escuchar a Dios hablándonos por medio de su Palabra,
la Biblia (Rom. 10: 17). Comprométete a estudiar la Biblia y a orar diariamente.
Pide a Dios que aumente tu fe (Luc. 17: 5). Al igual que el padre que acudió a
Jesús con su hijo endemoniado y clamó con lágrimas: «¡Creo! ¡Ayuda mi poca
fe!» (Mar. 9: 24), podemos reconocer nuestra incredulidad y pedir a Dios que
aumente nuestra fe.
La fe y la duda pueden coexistir (Mar. 9: 24). No te alejes de Dios simplemente
porque tengas dudas. Más bien, ocúpate en tu salvación con temor y temblor (Fil.
2: 12-16) y ejercita tu fe en lugar de depender de la fe de otros, como intentaron
hacer cinco de las vírgenes (Mat. 25: 8).
Responde al Espíritu Santo y pídele que aumente su presencia en tu vida.
Ejercita tu fe. Recuerda que la fe no es un sentimiento, sino la decisión de
creer y que Dios está presente incluso cuando no puedes verlo (2 Cor. 5: 7).
Considera las palabras del himno titulado «Grande, Señor, es tu misericordia» (Himnario Adventista, Nº 55) como una oración personal de gratitud a
Dios por ser tan fiel.
⏩Dios le bendiga hermanos de la comunidad de lecciones de la Biblia, Ayúdanos a difundir a través de todos estos medios las enseñanzas de la palabra de Dios. El Señor les bendiga.
Daniel Herrera Jerez
Espacio diseñado para estudiar y entender la biblia a través de la lección de escuela Sabática.
▶️ ¡Gracias por ver este Video!
Martes 19 de mayo | Lección 8
LA FE NO ES UN SENTIMIENTO
Jesús dijo que una fe tan pequeña como una semilla de mostaza es suficiente
para mover montañas (Mat. 17: 20). Si alguna vez viste una de esas semillas,
sabes cuán diminuta es. Sin embargo, aun una fe tan pequeña puede producir
grandes cambios. En vista de ello, la fe es muy importante y suficientemente
poderosa como para hacer algo sobrehumano. Sin embargo, así como una semilla de mostaza puede convertirse en un gran árbol (Mat. 13: 31, 32), nuestra fe
debe crecer y no permanecer estática.
De hecho, necesitamos cierta medida de fe para iniciar una relación con
Dios (ver Rom. 12: 3).
¿Qué dice Efesios 2: 8 acerca del papel de la fe en la salvación? ¿Por qué
no es posible decir: «No tengo fe porque Dios no me la ha dado»?
En primer lugar, debemos comprender que la fe no es algo material, sino
una respuesta humana impulsada por el Espíritu Santo. Dios es el iniciador
misericordioso que, a través del Espíritu Santo, nos atrae hacia él cuando se lo
permitimos (Jer. 31: 3). Somos salvos por medio de la fe, que es una respuesta a la
gracia divina manifestada en la muerte de Jesús. Somos salvos porque creemos
en Dios como resultado de su gracia. Esto se encuentra en el centro mismo de
nuestra relación con él.
Luego, debemos recordar que la fe no es un sentimiento. «Muchos no ejercitan la fe que es su privilegio y deber ejercitar, y a menudo esperan aquel sentimiento íntimo que solo la fe puede dar. El sentimiento de por sí no es fe. […]
A nosotros nos toca ejercitar la fe; pero el sentimiento gozoso y sus beneficios
nos son dados por Dios» (Primeros escritos, p. 103).
Algunas personas pueden creer que no tienen fe porque no se sienten cerca
de Dios o no son lo que deberían como cristianos. Pero la fe consiste en creer y
confiar en Dios no solo en los buenos momentos, sino también en la oscuridad
o en la tormenta, o incluso cuando no entendemos del todo lo que ocurre en
nuestra vida.
Los sentimientos nunca deben dominar nuestra experiencia religiosa ni
nuestra relación con Dios. Es precisamente cuando pensamos que estamos
alejados de Dios cuando necesitamos ejercitar nuestra fe e invocarlo (como
hizo el padre en Marcos 9: 24).
Lee los siguientes versículos y reclámalos como un acto de fe para fortalecer
hoy tu relación con Dios: Hebreos 12: 1, 2; 2 Crónicas 15: 7; Romanos 3: 23-26;
Lucas 7: 50. Léelos en voz audible como parte de tu oración a Dios.
⏩Dios le bendiga hermanos de la comunidad de lecciones de la Biblia, Ayúdanos a difundir a través de todos estos medios las enseñanzas de la palabra de Dios. El Señor les bendiga.
▶️ ¡Gracias por ver este Video!
Lección 8 | Lunes 18 de mayo
JESÚS VE NUESTRA FE
Compara la fe de los discípulos, que describió Jesús en Marcos 4: 40,
con la de la mujer en Mateo 15: 21 al 28.
El hecho de que sigamos a Jesús no significa automáticamente que nuestra
fe sea sólida. De hecho, algunas personas decían creer, pero Jesús discernió lo
que realmente había en sus corazones (Juan 2: 23-25).
Lee Lucas 7: 1 al 10. ¿Qué aprendemos de este relato acerca de la fe?
Leemos en Marcos 9 acerca del hombre que acudió a Jesús para que expulsara
el demonio que atormentaba a su hijo, pero que solo pudo reunir la fe suficiente
para decir: «¡Creo! ¡Ayuda mi poca fe!» (Mar. 9: 24).
En cada una de estas interacciones, Jesús fue consciente de la fe o de la falta de
fe de las personas y realizó milagros como resultado de esa fe o para fortalecerla.
Así como el Espíritu Santo nos insta a creer, el enemigo de las almas quiere
que dudemos o descartemos la intervención de Dios en nuestra vida.
«La incredulidad que se acaricia en el alma tiene un poder hechizante. Las
semillas de duda que han estado sembrando producirán su fruto. Deben desarraigar cada raíz de incredulidad. Cuando estas plantas venenosas son arrancadas, dejan de crecer por falta del abono que reciben de nuestras palabras
y acciones. El alma necesita que las preciosas plantas de la fe y el amor sean
sembradas y entronizadas en el terreno del corazón» (Elena G. de White, Fe y
obras, p. 20).
Cuando tenemos dudas acerca de Dios, de su carácter o de su Palabra, ¿qué
hacemos con ellas? Dios no ignora ni elude la razón humana, pues nos creó
a su imagen y nos invita a dialogar de manera racional con él, como lo hizo
con Abraham, Moisés y Job. Dios nos invita a aprender a trabajar dentro de sus
grandes e infinitos patrones racionales, aunque en algún momento debamos
rendirnos ante lo que no comprendemos del todo.
Piensa en todas las razones lógicas que tienes para creer. Al mismo tiem‑
po, ¿en qué momento se acaba la lógica y es necesario ejercer la fe, una fe
sólida y razonable?
⏩Dios le bendiga hermanos de la comunidad de lecciones de la Biblia, Ayúdanos a difundir a través de todos estos medios las enseñanzas de la palabra de Dios. El Señor les bendiga.
▶️ ¡Gracias por ver este Video!
Domingo 17 de mayo | Lección 8
¡SOLO DAME UNA SEÑAL!
Quizás hayas oído a alguien decir: «Si pudiera ver cómo se divide el Mar Rojo,
o el maná cayendo sobre la tierra, o a Jesús curando a un ciego, creería». Tal vez
tú mismo hayas tenido ese tipo de pensamientos alguna vez.
Sin embargo, ¿podría ser más fácil para nosotros tener fe que para quienes
vivieron en los tiempos bíblicos? Los israelitas no poseían la totalidad de la Biblia,
ni tenían, como nosotros, una larga historia previa que pudieran mirar retrospectivamente. Moisés destacó la importancia de mirar hacia atrás para recordar
la guía y la bondad de Dios (ver Deut. 4: 7-10; 8: 2, 3). A diferencia de los israelitas,
nosotros disponemos de seis mil años de historia bíblica (ver Juan 20: 30, 31).
Cada generación quiere una señal, y la nuestra no es diferente. No obstante,
las señales están a nuestro alrededor. Si lees Mateo 24, verás cuántas señales
profetizadas se han cumplido y se están cumpliendo incluso ahora, ante nuestros propios ojos.
En la época de Jesús, la gente quería una señal de que Jesús era realmente
el Hijo de Dios a pesar de que habían sido testigos de muchas señales de
ello. ¿Cómo respondió Jesús? (Ver Mar. 8: 11, 12).
¿Discutimos con Jesús y lo ponemos a prueba como hicieron los fariseos?
¿Le hacemos suspirar profundamente (Mar. 8: 12) por nuestra falta de fe, a pesar
de que ya nos ha dado todo lo que necesitamos para creer?
«Estas señales no eran lo que los judíos necesitaban. Ninguna simple evidencia externa podía beneficiarlos. Lo que necesitaban no era ilustración intelectual, sino renovación espiritual» (Elena G. de White, El Deseado de todas
las gentes, p. 379).
¿Podría ser que nosotros también necesitáramos una renovación espiritual,
una experiencia genuina, real, momento a momento, con Dios? Quizás en realidad no necesitemos una señal, porque tenemos mucho conocimiento a nuestro
alcance, especialmente en nuestras propias Biblias.
Por ello, en lugar de hacer que Jesús «[suspire] profundamente» por nuestra
falta de fe, recordemos las palabras que él dirigió a Tomás: «¡Dichosos los que no
vieron y creyeron!» (Juan 20: 29; ver también Heb. 11: 1). Dios no nos pide que tengamos una fe ciega: ya nos ha dado muchas razones para creer. Sin embargo,
siempre hay lugar para la duda a pesar de todas estas razones. La clave es centrarse en lo que consolida la fe, no en lo que genera dudas.
¿Cómo describirías tu fe en Dios en solo sesenta segundos? ¿Qué te dice tu
respuesta acerca de tu experiencia con él?
⏩Dios le bendiga hermanos de la comunidad de lecciones de la Biblia, Ayúdanos a difundir a través de todos estos medios las enseñanzas de la palabra de Dios. El Señor les bendiga.
Cuando la fe ocupa un lugar real en el corazón, comienza a transformar la manera de pensar, actuar y enfrentar la vida. La persona deja de vivir dominada únicamente por el miedo o las circunstancias y aprende a confiar en Dios incluso en medio de la incertidumbre.
La fe también fortalece el espíritu en los momentos difíciles. Aunque haya pruebas, cansancio o dudas, la confianza en Dios permite seguir adelante. La verdadera fe no significa ausencia de problemas, sino la seguridad de que Dios permanece presente en cada etapa del camino. 🙏✨📖
La fe no debe quedarse solo como una idea, sino convertirse en una manera de vivir. Cada decisión, cada paso y cada momento difícil pueden ser enfrentados con confianza en Dios.
Vivir por fe significa depender de Dios diariamente. Es aprender a caminar confiando en que Él guía, sostiene y cumple sus propósitos aun cuando el camino no sea completamente claro. 🙏📖✨
Hebreos 11:1 define la fe como la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Es creer antes de ver, confiar antes de tener pruebas visibles.
Esta definición muestra que la fe no es imaginación ni emoción pasajera. Es una confianza firme que sostiene al creyente y le permite avanzar aun cuando todavía no ve el resultado.
Jesús dijo que si alguien tuviera fe como un grano de mostaza, podría ver grandes cosas ocurrir. Con esto enseñó que no importa tanto el tamaño de la fe, sino su autenticidad.
Un pequeño acto de fe puede crecer y producir grandes resultados cuando está puesto en Dios. La fe verdadera, aunque parezca pequeña, tiene un enorme potencial porque depende del poder de Dios y no de la fuerza humana.
Hebreos 11:6 enseña que sin fe es imposible agradar a Dios. Esto significa que la fe es la base de la relación con Él, porque implica confianza, dependencia y entrega.
Dios desea que el ser humano se acerque creyendo en su amor y en sus promesas. La fe abre la puerta a una relación sincera y profunda, donde el corazón aprende a descansar en Él.
▶️ ¡Gracias por ver este Video!
Lección 8: Para el 23 de mayo de 2026
LA FE
Sábado 16 de mayo
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Marcos 8: 11, 12; Mateo 15: 21–28;
Lucas 7: 1–10; Efesios 2: 8; Hebreos 11; Apocalipsis 14: 12.
PARA MEMORIZAR:
«La fe es la certeza de lo que esperamos, la convicción de lo que no vemos»
(Heb. 11: 1).
Alguien dijo en cierta ocasión: «La fe es como el wifi. Es invisible, pero
tiene el poder de conectarte con lo que necesitas». De hecho, la relación
con Dios no es posible sin fe.
¿Cómo está tu fe hoy? ¿Ha tambaleado tu fe en Dios alguna vez? Tal vez hayas
experimentado algo que te ha desafiado hasta el punto de no saber cómo seguir
adelante en tu relación con Dios. ¿O es tu fe como una rosa que se desarrolla
a partir de un frágil tallo hasta convertirse en una bella flor que llena con su
fragancia el lugar donde se encuentra? «La fe es la certeza de lo que esperamos,
la convicción de lo que no vemos» (Heb. 11: 1). No es algo que podamos generar,
sino que está en consonancia con «la medida de fe que Dios repartió a cada uno»
(Rom. 12: 3). La fe es un don de Dios (Efe. 2: 8, 9) y solo es posible gracias a lo que
Dios ya está haciendo en nosotros y por nosotros.
Esta semana exploraremos el tema de la fe: qué hacer con la duda y la incredulidad; en qué consiste, según Jesús, una fe sólida; y qué significa tener
«la fe de Jesús».
⏩Dios le bendiga hermanos de la comunidad de lecciones de la Biblia, Ayúdanos a difundir a través de todos estos medios las enseñanzas de la palabra de Dios. El Señor les bendiga.
La fe es un elemento intangible porque no puede tocarse ni verse físicamente, pero sus efectos son reales y profundos. Aunque no se perciba con los sentidos, tiene el poder de sostener al ser humano en medio de la incertidumbre.
La fe actúa como una certeza interior que impulsa a confiar en Dios aun cuando las circunstancias parezcan difíciles. Es una convicción que nace en el corazón y que permite caminar con esperanza y seguridad.
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Localización
Contacto la escuela/facultad
Teléfono
Página web
Dirección
Pereira