01/05/2023
😉Todos somos diferentes, y por supuesto, tenemos ciertos rasgos que definen nuestra personalidad: arquetipos que definen nuestras tendencias, gustos, maneras de hablar y de expresarnos.
Sin embargo, también hemos normalizado pensar que "eso" que no nos gusta y que causa dolor es parte de nuestra personalidad, y que debemos acostumbrarnos a ello. Defendemos a capa y espada los "no me gusta", los "soy histérica, furiosa y punto", y los "me da mucha ira y rabia", ignorando que son aspectos inconscientes de nuestra sombra que nos impiden vivir en armonía con nosotros mismos y con los demás.
Ignoramos la importancia de buscar la paz en nuestra vida como un acto de amor propio y hacia los demás, así como la importancia de suavizar nuestras emociones como un acto de autocompasión.
¿Cómo se logra esto? Bueno, al igual que todo, es un proceso que tiene diferentes teorías y herramientas, como la meditación, el equilibrio entre el lado femenino y masculino interior, y el trabajo con la sombra, los cuales son vitales. Pero como todo, el primer paso es comenzar a desapegarnos de esas emociones y comprender que no nos definen, que no somos ellas, y que no tenemos que causarnos dolor siempre que algo en lo que no estemos de acuerdo ocurra a nuestro alrededor."