30/05/2026
EL RÍO DEL ORO NO NECESITA MÁS DISCURSOS, NECESITA ESCOBAS
Por: Matemático Leonardo Narváez
Hay ecuaciones que ni el más brillante matemático puede resolver cuando la variable principal es la indiferencia.
Neiva lleva años aplicando una fórmula ambiental bastante curiosa:
Basura + abandono + burocracia² = Río convertido en alcantarilla.
Y los resultados estadísticos son devastadores.
Mientras algunos funcionarios de la Alcaldía de Neiva parecen realizar estudios infinitos para descubrir por qué el agua está sucia, cualquier ciudadano con dos ojos y una nariz funcional puede resolver el problema en menos de cinco segundos:
Porque le tiran basura.
Fin del estudio.
Por eso resulta interesante que un empresario como Felipe Olave salga a convocar a la ciudadanía para limpiar la ribera del Río del Oro.
Porque mientras algunos producen documentos, él propone producir bolsas llenas de residuos.
Mientras algunos organizan mesas técnicas, él propone organizar ciudadanos.
Mientras algunos calculan presupuestos multimillonarios, él plantea una operación matemática mucho más sencilla:
1 ciudadano + 1 bolsa = menos basura.
Parece increíble que en pleno 2026 esta ecuación siga siendo revolucionaria.
El Río del Oro atraviesa la ciudad como un paciente en cuidados intensivos observando cómo los médicos discuten quién debe firmar la autorización para salvarlo.
La ironía es brutal.
Neiva presume de desarrollo, urbanismo y modernización, pero convive con un río que en algunos sectores parece haber sido inscrito oficialmente en la categoría de “depósito municipal de desperdicios”.
Y ahí aparece el humor negro de la estadística.
Si cada bolsa plástica lanzada al río tuviera derecho al voto, probablemente sería la organización política más grande de la ciudad.
La contaminación ha alcanzado tal nivel que algunos peces, si todavía existen, deben estar solicitando traslado administrativo hacia el Magdalena por condiciones indignas de trabajo.
Lo más preocupante es que el deterioro ambiental no se mide solamente en toneladas de basura.
También se mide en toneladas de indiferencia.
Porque cuando la ciudadanía deja de sentir vergüenza por un río contaminado, comienza a contaminarse algo más peligroso que el agua: la conciencia colectiva.
Por eso esta convocatoria merece respaldo.
No porque vaya a resolver de manera mágica décadas de abandono.
No porque una jornada de limpieza vaya a cambiar toda la historia ambiental de Neiva.
Sino porque representa algo que hace mucha falta:
Ejemplo.
Y los ejemplos son contagiosos.
La matemática social demuestra que una persona comprometida puede multiplicar voluntades.
Lo contrario también es cierto:
Una ciudad indiferente multiplica problemas.
Ojalá la administración municipal, las empresas, las universidades, los estudiantes, los comerciantes y los ciudadanos entiendan que el Río del Oro no pertenece a ningún político.
Pertenece a Neiva.
Porque al final existe una ecuación imposible de refutar:
Ciudad que destruye sus ríos = Ciudad que destruye su futuro.
Y esa sí es una fórmula que jamás falla.
29/05/2026
🚨 LA Alcaldía de Neiva Y LA MATEMÁTICA DE LA INDIGNACIÓN SELECTIVA 🚨
Como matemático encontré una fórmula muy curiosa en Neiva:
📌 Escándalo mediático = Comunicado inmediato.
📌 Veedores agredidos + celulares hurtados + maltrato físico y verbal = Silencio.
📌 Familias de víctimas que piden respuestas = Silencio.
Entonces la pregunta es sencilla:
👉 ¿La protección institucional vale para todos o solamente para algunos?
El 4 de julio de 2025, integrantes de la Veeduría de Movilidad de Neiva denunciamos agresiones físicas, verbales y el hurto de nuestros celulares mientras ejercíamos control social.
¿Dónde estuvo el comunicado?
¿Dónde estuvieron las disculpas?
¿Dónde estuvo la solidaridad institucional?
El 6 de septiembre de 2025, dos auxiliares de la Policía Metropolitana perdieron la vida en hechos que generaron conmoción en la ciudad.
¿Dónde estuvo la misma contundencia institucional?
¿Dónde estuvo el mismo discurso de protección y respeto a las víctimas?
Ahora observamos cómo la Alcaldía de Neiva emite un comunicado público para apartar a un participante del Festival del Bambuco.
Y surge una pregunta que merece respuesta:
¿Por qué unas víctimas sí merecen comunicados y otras no?
¿Por qué unas situaciones generan reacciones inmediatas y otras parecen archivarse en el cajón del olvido?
La igualdad no puede depender de quién aparezca en los titulares.
La dignidad humana no puede depender de la conveniencia política.
La justicia no puede funcionar como un semáforo que cambia de color según la presión mediática.
Porque las víctimas son víctimas, tengan o no cámaras delante.
Y el control social seguirá preguntando lo que muchos prefieren no responder.
📢 Neiva merece instituciones que actúen con el mismo rigor para todos.
📢 La igualdad no puede ser selectiva.
📢 La memoria institucional no puede despertar únicamente cuando hay escándalo.
26/05/2026
Instó al alcalde de Neiva, para que nos escuche a la veeduría de Movilidad de Neiva, para poder presentarle 2 presuntas irregularidades(corrijo) en las inspecciones primera y segunda de policía urbana adscritos a la Alcaldía de Neiva.
25/05/2026
Columna: Ecuación diferencial para el próximo presidente: que Dios le multiplique la paciencia y le divida los problemas
Al próximo presidente de los colombianos quiero desearle algo que ningún asesor político, economista o estratega de campaña le va a decir con sinceridad:
Mucha suerte. Muchísima. En cantidades industriales.
Porque gobernar este país no parece una ciencia política; parece una tesis doctoral en matemáticas aplicadas con variables aleatorias, teoría del caos y una pizca de humor negro del bueno.
Los matemáticos aprendimos una cosa simple: cuando una ecuación tiene demasiadas incógnitas y pocas condiciones iniciales, el resultado puede ser cualquier cosa. Y Colombia, con todo respeto, parece una función extraña:
País = (Impuestos + Quejas + Promesas²) / Paciencia ciudadana
Y el problema es que la paciencia ciudadana ya viene aproximándose peligrosamente a cero.
Cuando uno divide por cero, las matemáticas lloran. Y cuando los ciudadanos sienten que los dividen por cero… también.
Al próximo presidente le tocará resolver problemas dignos de un cálculo integral avanzado:
∫ (Corrupción + Inseguridad + Huecos en las vías + Peleas políticas) dx
Y lo peor es que algunos resultados no tienen solución analítica; toca resolverlos por métodos numéricos… y a veces ni el computador converge.
Desde el control social la ciudadanía ya no es la misma de hace años. Antes la gente veía una irregularidad y decía:
"Algún día alguien hará algo."
Ahora aparece una cámara, un celular, una transmisión en vivo y tres personas comentando:
"Grabe bien la placa."
"Eso súbalo."
"Comparta para que llegue a las autoridades."
La matemática social cambió:
Ciudadano + celular + redes sociales = fiscalización exponencial
Y esa ecuación asusta más que una auditoría inesperada.
Al próximo presidente quiero decirle que los colombianos no son un problema matemático imposible; simplemente somos una operación larga: llena de paréntesis, signos extraños y personas que a veces quieren resolver todo a punta de borrador.
Porque aquí la gente trabaja, lucha, madruga y resuelve ecuaciones diarias mucho más difíciles: llegar a fin de mes, sostener una familia y sobrevivir a la realidad sin perder la risa.
Así que presidente, quienquiera que sea:
Que la estadística esté de su lado.
Que la probabilidad de equivocarse disminuya.
Que la función pública no tienda al infinito.
Y que el humor nunca desaparezca, porque en Colombia hasta las tragedias a veces vienen con una sonrisa nerviosa y una frase inolvidable:
"Bueno… peor sería no intentarlo."
Y como matemático dejo una conclusión final:
Si Colombia ha sobrevivido a tantos errores históricos, entonces matemáticamente todavía existe esperanza.
Aunque, por precaución científica, recomiendo hacer la prueba tres veces.
24/05/2026
Compartir en la Casa de Jesucristo. Unánimes Teniendo un mismo sentir Filipenses 2:2
24/05/2026
Una de las mejores Agente de Tránsito adscrita a la Alcaldía de Neiva
18/05/2026
EL TEOREMA DEL CAOS VEHICULAR EN EL CORTIJO:
Cuando la Alcaldía de Neiva convirtió el espacio público en parqueadero VIP de motocicletas
Hay algo más peligroso que una motocicleta mal estacionada en Neiva:
la costumbre institucional de fingir que no pasa nada.
Mientras la ciudadanía madruga a trabajar, paga impuestos, SOAT, técnico-mecánica y hasta intereses de comparendos, en la carrera 7 entre calles 60 y 61 del barrio El Cortijo se desarrolla, cada noche, una especie de “feria algebraica del desorden urbano”, patrocinada silenciosamente por la ausencia de autoridad.
Las imágenes hablan por sí solas:
andenes invadidos, motocicletas ocupando zonas peatonales, vehículos estacionados sobre espacio público y establecimientos nocturnos funcionando como si la ley fuera simplemente un ejercicio opcional de geometría recreativa.
Y aquí es donde el matemático se indigna.
Porque esto ya no es movilidad.
Esto es cálculo diferencial aplicado al abandono institucional.
Si tomamos el número de motocicletas estacionadas irregularmente por noche y lo multiplicamos por la indiferencia administrativa, obtenemos una función exponencial de riesgo ciudadano:
R(x) = m i^t
Donde:
m = motocicletas invadiendo el espacio público
i = indiferencia institucional
t = tiempo sin control operativo
Resultado:
colapso urbano.
Y mientras tanto, la Alcaldía de Neiva parece graduada con honores en la materia “Cómo ignorar el Código Nacional de Tránsito sin sonrojarse”.
Porque el artículo 76 de la Ley 769 de 2002 es absolutamente claro:
Prohibido estacionar sobre andenes, zonas peatonales, y espacios destinados al tránsito de peatones
No dice:
“prohibido excepto si venden cerveza”.
No dice:
“prohibido salvo si hay música en vivo”.
No dice:
“prohibido hasta que llegue un político en campaña”.
Dice prohibido.
Punto.
Y el artículo 78 establece la obligación de respetar las condiciones de estacionamiento para no obstaculizar la movilidad ni poner en riesgo a peatones y conductores.
Pero en Neiva pareciera existir una nueva teoría jurídica:
“Si la infracción ocurre de noche y hay micheladas cerca, entonces el Código Nacional de Tránsito entra en vacaciones administrativas”.
El problema no son únicamente las motocicletas.
El problema es el mensaje institucional.
Porque cuando el ciudadano observa que el espacio público puede privatizarse todas las noches sin consecuencias, aprende rápidamente una lección peligrosísima:
la ley dejó de ser norma para convertirse en decoración.
Y aquí es donde entra el humor negro del bueno.
Porque Neiva ya no necesita Secretaría de Movilidad.
Necesita un departamento de arqueología urbana que investigue en qué momento desaparecieron los operativos.
Tal vez algún día encuentren los agentes de tránsito fosilizados detrás de un cono reflectivo.
Quizá descubran que fueron absorbidos por un agujero negro administrativo generado entre el artículo 76 y la falta de autoridad.
Como Matemático y veedor resulta imposible guardar silencio cuando la ciudad comienza a parecer un laboratorio experimental del desorden.
Porque las matemáticas enseñan algo elemental:
si usted permite pequeñas invasiones diariamente, el sistema termina convergiendo al caos.
Límite T tiende a infinito Control Constitucional(t) = 0
Y eso exactamente es lo que hoy perciben los habitantes del barrio El Cortijo.
Cero control.
Cero autoridad.
Cero respeto por el peatón.
Mientras tanto, los residentes deben caminar entre motocicletas como si estuvieran resolviendo un circuito de obstáculos de física aplicada.
Adultos mayores, personas con discapacidad, niños y peatones terminan desplazados hacia la vía vehicular porque el andén fue secuestrado por la cultura del “parquéese donde pueda”.
La pregunta incómoda es inevitable:
¿Dónde están los operativos de control?
¿Dónde está la aplicación real de la Ley 769 de 2002?
¿Dónde está la defensa del espacio público?
¿O será que en Neiva el espacio público solamente existe para cobrar impuestos, pero no para proteger ciudadanos?
Porque la omisión también genera responsabilidad.
Y cuando las autoridades normalizan el desorden, terminan convirtiéndose en administradores del caos.
Neiva no necesita más discursos sobre cultura ciudadana mientras el espacio público sigue siendo rifado cada fin de semana.
Necesita autoridad.
Necesita control.
Necesita recordar que el Código Nacional de Tránsito no fue escrito para decorar oficinas con aire acondicionado.
Fue creado para cumplirse.
Matemático Leonardo Narváez
15/05/2026
Hoy 15 de mayo, Día del Maestro en Colombia, quiero enviar un abrazo inmenso a todos esos héroes silenciosos que sobreviven con café, marcadores secos, fotocopias borrosas y una paciencia más infinita que el número π.
Ser maestro en Colombia es resolver ecuaciones imposibles:
📌 enseñar con amor + trabajar bajo presión − reconocimiento = vocación verdadera.
Mientras muchos creen que un profesor solo “dicta clase”, pocos entienden que también escucha problemas familiares, combate depresiones silenciosas, soporta salarios injustos, trasnocha calificando y aun así llega al aula diciendo: “Buenos días muchachos 😊”.
El maestro colombiano es como una función exponencial:
entre más dificultades aparecen, más crece su capacidad de resistir.
Y sí… también existe el humor negro del bueno:
porque hay docentes que ya no saben si están enseñando matemáticas, haciendo psicología, trabajo social, terapia de pareja o sobreviviendo a la generación del “profe, ¿eso sí entra?”.
Muchos profesores llegan a casa agotados, con dolores en el alma y en la espalda, preguntándose si todo valió la pena… hasta que años después aparece un estudiante diciendo:
“Profe, gracias a usted no me rendí”.
Ahí entienden que su trabajo no era llenar tableros…
era salvar vidas disfrazadas de estudiantes.
A los maestros de matemáticas:
gracias por enseñarnos que incluso los problemas más complejos tienen solución.
A los maestros de primaria:
gracias por enseñarnos a leer el mundo.
A los docentes universitarios:
gracias por formar profesionales en un país que muchas veces no valora el conocimiento.
Y a todos los maestros de Colombia:
gracias por seguir enseñando en medio del caos, porque educar en este país no es una profesión…
es un acto de resistencia.
Feliz Día del Maestro 🇨🇴📚✏️
Que nunca les falte la fuerza, el humor… ni el marcador que sí pinta.
Matemático Leonardo Narváez