La fundación Huellas surgió del interés de los Hermanos Maristas en acompañar procesos que permitiera atender las problemáticas sociales que se presentaban en los sectores de La Torre y Cañada Negra. En febrero de 1998, la Comunidad de los Hermanos Maristas aprobó el primer proyecto para este sector, que consistía en la atención de las niñas y los niños desescolarizados. En el año 2002, el Hno. José Elber Peñuela solicitó a la ONG Marista SED de España un auxilio que sería destinado a la construcción del actual Centro Comunitario Santa María de la Torre y a la realización de cursos de promoción humana. Dos años después se iniciaron los trabajos de construcción de los dos primeros salones y la inauguración de esta etapa se hizo el 2 de septiembre de aquel año. En agosto de 2007, Lenis Yelin Araque estudiante, en ese entonces, de Licenciatura en Educación Especial de la Universidad de Antioquia y voluntaria de la iniciativa, se presentó a la primera versión del concurso Mujeres Talento, en el cual fue nombrada como ganadora absoluta y premiada con una suma de 50 millones de pesos que fueron invertidos en el proceso de construcción del Centro Comunitario. A este recurso se le unió un aporte del Fondo de Empleados de empresas Públicas de Medellín, con lo que se terminó el segundo piso. El 6 de Febrero de 2004, bajo la intención de abrir puertas en la gestión y dado el crecimiento del proceso en el que ya se vislumbraban otros proyectos y un alto compromiso de los y las jóvenes voluntarias, se materializó la idea de generar una organización jurídica que facilitara la gestión de recursos y la continuidad de los procesos en el tiempo. Con la convicción de que sería una alternativa que abriría puertas a la comunidad; decididamente María Eugenia Macías Salazar, Hno. Rafael Pesca, Hno. José Elber Peñuela Marroquin, Sergio Ivan Cataño, Yamile Zuleta, Lenis Yelin Araque, Yina Melissa Ruiz Mosquera, Nevis Cecilia Durango Correa y Mirllan Milena Quintana Mazo, como fundadores y fundadoras de este nuevo momento del sueño, le apostaron a las oportunidades que haría posible esa decisión. Un millón de pesos de patrimonio y un millón de sueños e ilusiones, arrancaron el ir y venir ante Cámara de Comercio de Medellín, para lograr el registro que fue posible hasta el 21 de noviembre de 2007. En el año 2010, un nuevo ciclo violento por defensa de los territorios, provocó el desplazamiento intermunicipal de algunas familias del sector La Silla (Santo Domingo Savio II, Comuna Uno, Medellín), hacia el asentamiento Manantiales, perteneciente a la vereda Granizar del municipio de Bello. Debido a esta situación, el equipo de voluntariado de la Fundación Huellas inició su propuesta de acompañamiento lúdico-pedagógico de formación en valores con enfoque de derechos para los niños y niñas del sector. Las lluvias permanentes de la ola invernal que sufrió el país ese año, que adicionalmente generó en la vereda deslizamientos, inundaciones y riesgo, afectaron la continuidad del proyecto entonces, surgió la necesidad de facilitar un espacio que permitiera la presencia permanente, por lo que se construyó la Biblioteca Popular Manantiales que fue abierta al público el primero de septiembre de 2011. Actualmente la Fundación Huellas, visualiza su desarrollo como un gran contribuyente a la construcción de tejido social del sector Santa María de la Torre y otros territorios de la ciudad. Formula propuestas de intervención que apunten a este fin y tiene como población objeto a niñas, niños, jóvenes y sus familias, los cuales presentan antecedentes de desplazamiento y condiciones de pobreza extrema.