28/06/2025
“Es que yo no hablo español… hablo antioqueño.”
Esta es la historia de Epifanio Mejía, el loco que le regaló a Antioquia un poema que hoy lo entonamos con amor como nuestro himno.
Era famoso por hablar con las burbujas del río... pero también por escribir las palabras más hermosas jamás dedicadas a la libertad.
Epifanio Mejía nació en Yarumal, Antioquia, en 1838. No terminó la secundaria, pero su alma estaba llena de versos. Sus primeros años transcurrieron entre telas y clientes, vendiendo con su tío en las calles de Medellín. Sin embargo, su mundo cambió para siempre a los 32 años, cuando una fiebre intensa le arrancó la razón y lo arrojó a un universo distinto, invisible para los demás.
Lo llamaron loco. Decían que hablaba con la tierra, que murmuraba amor a las aguas del río. Se creía navegante de un mundo sin tabaco ni periódicos, una tierra de soledad que solo él conocía. Fue internado en el Hospital Mental de Aranjuez, donde pasaría los últimos 34 años de su vida, sin libertad… pero con poesía.
En uno de sus pocos momentos de lucidez, escribió un poema que marcaría para siempre el corazón de su tierra:
“¡Oh libertad que perfumas las montañas de mi tierra…!”
Era El canto del antioqueño, escrito en 1868. Décadas después, en 1962, la Asamblea de Antioquia lo convertiría oficialmente en himno del departamento. Un canto que nació del dolor, pero también del profundo amor por su tierra.
Sus biógrafos afirman que escribió apenas 70 poemas. No más. No menos. Solo los necesarios para ser inmortal. Cuando alguien le preguntó por qué hablaba de manera tan extraña, Epifanio respondió con una frase que lo define hasta hoy:
“Es que yo no hablo español… hablo antioqueño.”
Su cuerpo murió en 1913, pero su voz sigue viva. Cada vez que un antioqueño entona su himno, sin saberlo, le da vida al loco más sabio que ha pisado estas montañas.
"Lo llamaron loco, pero sus versos siguen cantando en la voz de un pueblo entero. Epifanio Mejía no solo escribió un poema... escribió la identidad de Antioquia. 🌄🖋️ "