24/07/2026
-De las Salas de Ensayo-
Mucha gente piensa que tener salas de ensayo es el negocio soñado: pura música, amigos, bandas y buena vibra. Pero les somos sinceros, es difícil sobrevivir. Son espacios que le aportan a la ciudad y a los artistas, pero el modelo es durísimo. Vivir solo de alquilar por horas casi no da, sobre todo porque entre semana en las mañanas los espacios suelen estar vacíos, pero los arriendos y la luz siguen corriendo igual.
Pero lo que realmente nos hace tambalear es el desgaste constante de los equipos. El mejor ejemplo y el mayor dolor de cabeza son los platos de las baterías. Un platillo de batería decente cuesta carísimo, y basta con que alguien emocionado le pegue mal o muy fuerte para rajarlo en segundos; reponer ese único plato roto nos puede costar exactamente lo mismo que cobramos por 20 o 30 horas de alquiler. Literalmente, un solo mal golpe nos borra las ganancias de toda una semana. Ni se diga del desgaste, mantenimiento y daño de los amplificadores, instrumentos y aires acondicionados, más todo lo que hay detrás de cámaras, aseo, soldar cables... ¡de locos!
Los dueños de estos espacios nos vemos en la necesidad de abrir clases, vender cuerdas, alquilar backline... Las salas de ensayo lo hacemos también en apoyo al arte local, no son mera y realmente un negocio.
👏👏Nuestros aplausos y reconocimientos a todos los emprendedores que están en esta franja de emprendimiento, ustedes también son parte del apoyo a los artistas de Ibagué y a los espacios que merece como ciudad musical.👏👏
👏👏Que sea este el momento también para agradecer a los músicos, bandas y orquestas que acuden a estos servicios; siguen siendo ustedes en todas las franjas de la economía musical el mayor orgullo y el pilar fundamental de Ibagué como ciudad musical.
Apoyar estos espacios se hace cuidando los equipos e instrumentos como si fueran suyos, haciéndoles el gasto si venden algo, recomendando sus servicios, etiquetando sus emprendimientos. 🙌 ¡Somos Ciudad Musical!