07/01/2025
"FELIZ AÑO NUEVO 2025"
To The Law And Spirit Of The Prophecy, Es Un Centro De Investigación Educativa...
07/01/2025
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03/10/2023
¿Es necesario el anillo de boda?
29/09/2023
TRABAJA CON NOSOTROS DESDE CUALQUIER LUGAR DEL MUNDO Y EN CUALQUIER IDIOMA.
Hoy 28 de septiembre de 2023, hace un año, a primera hora del día, tuve un impacto en mi vida, y sentía que mi vida se desmoronaba en mil pedazos, pero a las 11:06 horas recibí un aliento de vida, una cosa por otra, pero a los 45 días después caí en una emboscada de mis mejores amigos, solo faltó que me quitarán la vida! Pero hoy, un año después sigo librando una guerra decisiva, noche y día, convirtiéndome en guerrero sabio y poderoso y con mayor éxito. Cada golpe y cada caída me hará más fuerte y decidido, con el favor de Dios.
27/09/2023
¿ES BÍBLICO EL DIVORCIO Y EL NUEVO CASAMIENTO?
Según la Biblia solo hay dos cosas que pueden romper un pacto matrimonial, uno es la muerte de uno de los cónyuges, y la otra es por causa de adulterio o fornicación, leeremos las citas donde lo dice:
POR LA MUERTE
Romanos 7-->2
Porque la mujer que tiene marido está ligada por la ley a su marido mientras él vive; mas 👉si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido.👈
1 Corintios 7-->39
👉La esposa está atada a la ley mientras su marido vive; pero si su marido muere, libre es; 👈cásese con quien quiera, con tal que sea en el Señor.”
POR FORNICACION O ADULTERIO
Mateo 19:8-9
Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así. Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer,👉 salvo por causa de fornicación,👈 y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.”
Bajo la ley mosaica, la infidelidad en el matrimonio exigía pena de muerte (Levítico 20-->10), y no el divorcio. Además, bajo la ley de Moisés la pena de muerte era obligatoria. Según la ley cristiana aquí expuesta, el divorcio no es obligatorio, sino permitido. A partir de lo que Jesús enseña aquí, puede inferirse que la parte inocente queda en libertad de elegir si ha de continuar la relación matrimonial. Sin embargo, la reconciliación es siempre lo ideal, sobre todo si la pareja tiene hijos.Tanto aquí como en el pasaje paralelo de Mateo 5-->32, pareciera indicarse, aunque no se lo dice explícitamente, que la parte inocente queda en libertad de volverse a casar. En todo caso, así lo han entendido a través de los años la gran mayoría de los comentadores.”—Comentario Bíblico Adventista
¿QUE DICE EL ESPÍRITU DE PROFECÍA?
"En el sermón del monte, Jesús indicó claramente que👉 el casamiento no podía disolverse, excepto por infidelidad a los votos matrimoniales.👈 "En el sermón del monte, Jesús indicó claramente que👉 el casamiento no podía disolverse, excepto por infidelidad a los votos matrimoniales.👈 “El que repudiare a su mujer—dijo él, fuera de causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio". (HC 309.3)
👉"Quiero decirle que hay un solo motivo por el cual un esposo puede separarse legalmente de su esposa, o una esposa de su esposo, y este motivo es el adulterio.👈 Si vuestros temperamentos no congenian, ¿no glorificáis a Dios cambiando dichos temperamentos?". (El Hogar Cristiano, p. 313).
EL PERDÓN ES IMPORTANTE
Desde la perspectiva divina el divorcio es ajeno al plan divino, el matrimonio es una institución divina para siempre en un mundo perfecto y sin pecado (Genesis 1-->26-28), y este sigue siendo el ideal de Dios en un mundo caído. Aun así cuando ha habido infidelidad matrimonial el perdón y la misericordia es importante para restaurar la relación, pero cuando el perdón fue abusado y llegó al límite, Dios permite un divorcio, pero NO es obligatorio, esto es según las palabras de Jesús.
¿CUANDO HAY INFIDELIDAD PUEDE VOLVER A CASARSE LA PERSONA INOCENTE?
Algunos cree y sostienen que volverse a casar en este caso se estaría pecado, pero esto sería especulación o añadir algo a las Escrituras NO dice. En la Biblia no existe ningún prohibición de contraer un nuevo matrimonio cuando hubo infidelidad, esto incluye toda aberración sexual (1 Corintios 6--> 9) (1 Timoteo 1-->9-10) (Romanos 1-->24-27). De lo contrario Jesus lo hubiera dicho o lo hubiera comunicado por medio de algún apóstol, pero los que sostienen esto solo se basan en deducciones o interpretaciones personales de la Biblia. Pero NO existe ninguna indicación que lo prohíba.
¿QUE DICE EL ESPÍRITU DE PROFECÍA DE UN NUEVO CASAMIENTO?
Elena White también apoyó la idea de un segundo matrimonio si hubo adulterio, pero sino Hubo Adulterio un segundo Matrimonio era equivocado y prohibido por Dios.
“Considero que usted no tiene derecho moral de casarse con L y que él no tiene derecho moral de casarse con usted. Abandonó a su esposa después de someterla a grandes padecimientos. Abandonó a la persona a quien había prometido delante de Dios amar y alimentar mientras ambos viviesen. Antes de que ella obtuviese su divorcio, cuando aún era legalmente su esposa él la abandonó durante tres años, y finalmente la dejó del todo, y le manifestó su amor a usted. Usted a estado en tratativas con un hombre casado mientras él estaba legalmente unido a la mujer con quien se casó, y con quien ha tenido dos hijos. No veo ni una partícula de indulgencia en la Escritura aplicada a vosotros dos para alentaros a contraer matrimonio, aunque la esposa de él esté divorciada. Con referencia a las provocaciones a que él ha sometido a su esposa, ha sido principalmente la conducta de él la que ha producido este resultado y, por lo tanto, también considero que él no tiene derecho legal de unir sus intereses con los suyos, o que usted tenga derecho a unir sus intereses con los de él”.— Mensajes Selectos, t. 2, p. 391, 392.
LA PARTE INOCENTE PUEDE VOLVER A CASARSE O QUEDARSE SOLA
“Con respecto al casamiento de su hija con J comprendo qué es lo que le preocupa. Pero el casamiento se llevó a cabo con el consentimiento de usted y su hija, conociendo todo lo que se refería a él, lo aceptó como su esposo. Por eso ahora no veo ninguna razón por la cual usted debería preocuparse excesivamente por este asunto. Su hija ama a J, puede ser que este matrimonio esté de acuerdo con las disposiciones de Dios, a fin de que tanto J como su hija puedan tener una experiencia cristiana más rica, y así reforzar sus puntos débiles. Su hija ha prometido ser la fiel esposa de J y ahora no puede anular sus obligaciones hacia él... Estoy informada personalmente de las relaciones de él con su primera esposa K. Él hizo todo lo posible por ayudarla, y trató por todos los medios de retenerla como esposa. No podría haber hecho más de lo que hizo. Le supliqué y procuré mostrarle la inconsecuencia de su conducta, y le rogué que no pidiera el divorcio; pero ella se mostró decidida, voluntariosa y obcecada, y quiso hacer su propia voluntad. Mientras vivió con él procuró sacarle todo el dinero posible, pero no lo trató con la bondad que una esposa debería tratar a su marido. J no repudió a su mujer. Ella lo abandonó, lo rechazó y se casó con otro hombre. No veo nada en las Escrituras que le prohíba a él volver a casarse en el Señor. Tiene derecho al cariño de una mujer... No puede ser ninguna razón para interrumpir esta nueva unión. Es un asunto serio separar a un hombre de su esposa. No hay un fundamento bíblico para respaldar tal acción en este caso. El no la abandonó, sino que fue ella quien lo dejó. No volvió a casarse hasta que ella obtuvo el divorcio. Cuando K se divorció de J, él sufrió intensamente, y J no volvió a casarse hasta que K se hubo casado con otro hombre. Estoy segura de que la mujer que él ha elegido será de ayuda para él, y que él también será de ayuda para ella... No veo nada en la Palabra de Dios que requiera que ella se separe de él. Como usted ha pedido mi consejo, se lo doy sin reserva.”— Mensajes Selectos, t. 2, pp. 390, 391.
LA IGLESIA ADVENTISTA, EL DIVORCIO Y EL NUEVO CASAMIENTO
Basados en estos principios bíblicos y del Espíritu de profecía, la Iglesia Adventista tiene una posición oficial bien detallada y explicada sobre el divorcio y el nuevo casamiento, ver el Manual de Iglesia 2015 páginas 162 hasta la 166. Tema Posición de la Iglesia en cuanto al divorcio y el nuevo casamiento.
Cordialmente,
Jorge Berbel Rohatan
Adventista del Séptimo Día
"HACIENDO LA PAZ"
Lee para el estudio de esta semana
Efesios 6:10–20; 1 Pedro 4:1; 5:8; Isaías 59:17; 52:8–10; 1 Tesalonicenses 5:16–18.
Para memorizar
“Sobre todo, tomen el escudo de la fe, con que puedan apagar todos los dardos encendidos del maligno. Tomen el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efe. 6:16, 17).
En el clásico devocional de John Bunyan El progreso del peregrino, que escribió mientras estaba en la cárcel, Cristiano es escoltado a la armería de un palacio y se le muestra “toda clase de armaduras que su Señor tenía provistas para los peregrinos: espadas, escudos, yelmos, corazas y calzados que no se gastaban. Y eran en tanta abundancia, que bastaban para armar en el servicio de su Señor tantos hombres como estrellas hay en el firmamento”. Antes de que Cristiano se fuera, lo escoltan nuevamente a la armería, donde “le armaron de pies a cabeza con armas a toda prueba para defenderse en el camino, caso de ser asaltado”.
La obra de Bunyan, de 1678, nos recuerda un documento escrito unos 1.600 años antes por el apóstol Pablo, la Epístola a los Efesios, también redactada en prisión. En ella, el gran apóstol misionero imagina que un gran ejército, la iglesia, visita el arsenal de Dios y se viste con la panoplia divina, el término griego para una armadura completa de pies a cabeza. El arsenal de Dios contiene suficiente armamento de la mejor calidad para que cada soldado de su ejército esté “revestido de acero del norte de pies a cabeza”, mientras se disponen a hacer la paz en su nombre.
Comentarios del ESPÍRITU DE PROFECÍA
Cuando los siervos de Cristo toman el escudo de la fe para defenderse, y la espada del Espíritu para la guerra, hay peligro en el campamento del enemigo, y algo debe hacerse. La persecución y el oprobio acechan a aquellos que están dotados de poder de lo alto y dispuestos a ponerlo en acción. Cuando la verdad, en su sencillez y fuerza, prevalezca entre los creyentes y ejerza su influencia contra el espíritu del mundo, será evidente que no hay concordia entre Cristo y Belial. Los discípulos de Cristo deben ser ejemplos vivos de la vida y el espíritu de su divino Maestro (Testimonios para la iglesia, t. 1, p. 361).
“Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia, para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra”. Dios ha provisto abundantes medios para tener éxito en la guerra contra la maldad que hay en el mundo. La Biblia es el arsenal donde podemos equiparnos para la lucha. Nuestros lomos deben estar ceñidos con la verdad. Nuestra cota debe ser la justicia. El escudo de la fe debe estar en nuestra mano, el yelmo de la salvación sobre nuestra frente; y con la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, hemos de abrirnos camino a través de las obstrucciones y enredos del pecado (Los hechos de los apóstoles, p. 400).
Habiendo buscado al Señor en los días de prosperidad, el rey podía confiar en él en el día de la adversidad. Sus peticiones demostraron que no desconocía el poder admirable de Dios. Dijo en su oración: “Jehová, no tienes tú más con el grande que con el que ninguna fuerza tiene, para dar ayuda. Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios: no prevalezca contra ti el hombre”. 2 Crónicas 14:11.
La de Asa es una oración que bien puede elevar todo creyente cristiano. Estamos empeñados en una guerra, no contra carne ni sangre, sino contra principados y potestades, y contra malicias espirituales en lo alto. En el conflicto de la vida, debemos hacer frente a los agentes malos que se han desplegado contra la justicia. Nuestra esperanza no se concentra en el hombre, sino en el Dios vivo. Con la plena seguridad de la fe, podemos contar con que él unirá su omnipotencia a los esfuerzos de los instrumentos humanos, para gloria de su nombre. Revestidos de la armadura de su justicia, podemos obtener la victoria contra todo enemigo (Profetas y reyes, pp. 81, 82).
LUCHA CONTRA LOS PODERES DEL MAL
¿Cuál crees que es el propósito de Pablo al enumerar una serie de títulos para los poderes espirituales malignos descritos en Efesios 1:21; 3:10; y 6:10 al 20?
Pablo describe “nuestra lucha” (Efe. 6:12, NVI) usando una palabra griega para la competencia entre luchadores (palé). Dado que la lucha se consideraba una excelente preparación para la batalla, esta es una descripción adecuada del combate arma a arma y cuerpo a cuerpo que tiene lugar cuando los ejércitos chocan. Pablo enfatiza la realidad de la estrecha lucha de los creyentes contra los poderes del mal. Estos son los títulos que les da:
Efesios 1:21 Efesios 3:10 Efesios 6:12
todo principado (o todo gobierno) los principados principados
(toda) autoridad las potestades potestades
(todo) poder los gobernadores de este mundo de tinieblas
(todo) señorío malos espíritus de los aires
todo nombre que se nombra
En sus amplias descripciones (“todo nombre que se nombra”, Efe. 1:21; los “malos espíritus de los aires”, Efe. 6:12), Pablo afirma que todos los poderes malignos y sobrenaturales están subyugados a Cristo (Efe 1:21). Sin embargo, en cualquier batalla, nunca es una buena estrategia subestimar las fuerzas del bando contrario. Pablo advierte que no solo nos confrontamos con enemigos humanos, sino con “malos espíritus de los aires” (Efe. 6:12), dirigidos por un general astuto, el diablo (Efe. 6:11). Sin embargo, aunque debemos estar alertas contra nuestros poderosos enemigos, no debemos dejarnos intimidar por ellos. Dios está presente con nosotros en la batalla (Efe. 6:10) y nos ha provisto de las mejores armas, su propia armadura, la “armadura de Dios” (Efe. 6:11; comparar con Isa. 59:15–17). Él ha puesto a nuestra disposición su verdad, justicia, paz, fe y salvación, y al Espíritu Santo (Efe. 6:13–17). Si Dios va delante de nosotros y estamos pertrechados de pies a cabeza con la armadura que él nos ha provisto, no podemos fallar (Rom. 16:20; 1 Cor. 15:23, 24; 2 Tes. 2:8).
¿Qué debería enseñarnos la realidad de estos poderes malignos sobrenaturales, contra los que nosotros mismos somos totalmente indefensos, con respecto a por qué debemos asirnos del Señor Jesús, quien no solo es mayor que estos poderes sino que además ya los ha vencido?
Comentarios del ESPÍRITU DE PROFECÍA
Hasta el fin, habrá un conflicto entre la iglesia de Dios y los que están bajo el dominio de los ángeles malos.
Los primeros cristianos estaban llamados a menudo a hacer frente cara a cara a las potestades de las tinieblas. Por medio de sofistería y persecución el enemigo se esforzaba por apartarlos de la verdadera fe. Ahora, cuando el fin de las cosas terrenales se acerca rápidamente, Satanás realiza desesperados esfuerzos por entrampar al mundo. Inventa muchos planes para ocupar las mentes y apartar la atención de las verdades esenciales para la salvación. En todas las ciudades sus agentes están organizando empeñosamente en partidos a aquellos que se oponen a la ley de Dios. El gran engañador está tratando de introducir elementos de confusión y rebelión, y los hombres se están enardeciendo con un celo que no está de acuerdo con su conocimiento…
Pero los fieles mensajeros de Dios han de seguir rápidamente adelante con su obra. Vestidos con la armadura celestial, han de avanzar intrépida y victoriosamente, sin cejar en su lucha hasta que toda alma que se halle a su alcance haya recibido el mensaje de verdad para este tiempo (Los hechos de los apóstoles, pp. 178, 179).
La relación entre el mundo visible y el invisible, el ministerio de los ángeles de Dios y la influencia o intervención de los espíritus malos, son asuntos claramente revelados en las Sagradas Escrituras y como indisolublemente entretejidos con la historia humana. Nótase en nuestros días una tendencia creciente a no creer en la existencia de los malos espíritus, mientras que por otro lado muchas personas ven espíritus de seres humanos difuntos en los santos ángeles, que son “enviados para” servir a “los que han de heredar la salvación”. Hebreos 1:14 (VM). Pero las Escrituras no solo enseñan la existencia de los ángeles, tanto buenos como malos, sino que contienen pruebas terminantes de que estos no son espíritus desencarnados de hombres que hayan dejado de existir (El conflicto de los siglos, p. 501).
El poder y la malignidad de Satanás y de su hueste podrían alarmarnos con razón, si no fuera por el apoyo y salvación que podemos encontrar en el poder superior de nuestro Redentor. Proveemos cuidadosamente nuestras casas con cerrojos y candados para proteger nuestros bienes y nuestras vidas contra los malvados; pero rara vez pensamos en los ángeles malos que tratan continuamente de llegar hasta nosotros, y contra cuyos ataques no contamos en nuestras propias fuerzas con ningún medio eficaz de defensa. Si se les dejara, nos trastornarían la razón, nos desquiciarían y torturarían el cuerpo, destruirán nuestras propiedades y nuestras vidas. Solo se deleitan en el mal y en la destrucción. Terrible es la condición de los que resisten a las exigencias de Dios y ceden a las tentaciones de Satanás hasta que Dios los abandona al poder de los espíritus malignos. Pero los que siguen a Cristo están siempre seguros bajo su protección. Ángeles de gran poder son enviados del cielo para ampararlos. El maligno no puede forzar la guardia con que Dios tiene rodeado a su pueblo (El conflicto de los siglos, pp. 506, 507).
DE PIE ANTE EL ANTIGUO CAMPO DE BATALLA
Lee Efesios 6:10 al 20 y observa cada vez que Pablo utiliza alguna forma de la frase estar (o quedar) firmes. ¿Por qué esta idea es tan importante para él?
Debemos entender la metáfora militar de Pablo en el contexto del antiguo campo de batalla. ¿Qué significaba “estar firmes” (Efe. 6:11, 13, 14)? El verbo, ¿sugiere solo una postura defensiva? Los discursos bélicos incluidos en los escritos de Tucídides, uno de los grandes autores clásicos de la literatura bélica, destacan tres acciones sucesivas que deben darse para que un bando salga victorioso: (1) los soldados deben “cerrar con el enemigo”, lo que significa que deben marchar al encuentro de sus enemigos; (2) luego, deben atacar y “mantenerse firmes” o “defender nuestra posición”, luchando cuerpo a cuerpo con sus enemigos; (3) finalmente, deben “hacer retroceder al enemigo” (ver Thucydides, The Peloponnesian War [Nueva York: EP Dutton, 1910], 4.10.1–5).
El momento clave de una batalla en la antigüedad se daba en la segunda de estas tres acciones, cuando las dos catervas opuestas chocaban entre sí, en “una terrible cacofonía de bronce, madera y carne, todo aplastado”, a la que el antiguo autor Jenofonte hace referencia como ese “espantoso choque” (Victor Davis Hanson, The Western Way of War [Nueva York: Oxford University Press, 1989], pp. 152, 153). Mantenerse firmes, defender la posición en ese momento estratégico, era el gran desafío de la batalla en la antigüedad. En el combate cuerpo a cuerpo que se producía, cada bando buscaba impulso para “el empujón”.
El llamado a las armas de Pablo refleja un combate en el que los soldados estaban “agrupados, dando y recibiendo cientos de golpes a quemarropa” (Victor Davis Hanson, The Western Way of War, p. 152). Esto lo confirma la descripción que hace Pablo de la batalla de la iglesia contra sus enemigos como un “combate de lucha libre” (Efe. 6:12; ver el estudio del jueves) y en su uso intensivo del verbo “estar firmes” en el versículo 13: “para que puedan resistir en el día malo” (énfasis añadido).
¡Esta no es una postura relajada! Entonces, “estar firmes” es participar vigorosamente en la batalla, empleando todas las armas en el combate cuerpo a cuerpo; un hecho obvio a partir de las imágenes militares de la exhortación anterior de Pablo de estar “firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio” (Fil. 1:27).
Lee Hebreos 12:4. ¿Cómo ayuda este versículo a resumir lo que significa permanecer en el Señor? ¿Cuál es la naturaleza colectiva de esta postura también?
Comentarios del ESPÍRITU DE PROFECÍA
En cada siglo, desde la caída de Adán, la oposición de las agencias del mal ha hecho una guerra continua de las vidas de quienes desean ser leales y fieles a los mandamientos de Dios. Quienes deseen ser finalmente victoriosos, deben enfrentar y vencer a las fuerzas de Satanás, quien con fiera determinación se opone a cada paso de avance. Tienen que hacer frente a un enemigo vigilante, a un enemigo astuto que nunca duerme y que trata incansablemente de minar la fe de los siervos de Dios…
Ojalá pudiera trazar palabras que presentaran este asunto tal como es. Dios espera que sus soldados estén siempre en el puesto del deber. Nunca han de rendirse ante la tentación, nunca han de ser injustos. No han de rendirse ni han de huir. Confiando en la fuerza divina, han de mantener su integridad. Con una firmeza que no cederá una pulgada, deben aferrarse bien a la palabra: “Escrito está” (In Heavenly Places, p. 260; parcialmente en En los lugares celestiales, p. 262).
El cristiano ha de estar “arraigado y fundado” en la verdad, para que pueda permanecer firme contra las tentaciones del enemigo. Debe experimentar una constante renovación de sus fuerzas, y debe retener firmemente la verdad bíblica. Fábulas de toda clase serán introducidas para seducir al creyente apartándolo de su lealtad a Dios, pero él ha de mirar hacia arriba, creer en Dios y permanecer firmemente arraigado y fundado en la verdad.
Manteneos fuertemente asidos del Señor Jesús, y nunca os deshagáis de él. Tened firmes convicciones en cuanto a lo que creéis. Que las verdades de la Palabra de Dios os induzcan a consagrar el corazón, la mente, el alma y las fuerzas a hacer su voluntad. Aferraos resueltamente a un sencillo “Así dice el Señor”. Sea vuestro único argumento: “Escrito está”. Así hemos de contender por la fe que fue dada una vez a los santos. La fe no ha perdido nada de su sagrado y santo carácter, por objetable que sus opositores piensen que es.
Los que siguen su propio juicio y andan en su propio camino, formarán caracteres torcidos. Se introducirán vanas doctrinas y sutiles sentimientos con presentaciones plausibles para engañar, si es posible, a los mismos escogidos. ¿Están los miembros de la iglesia edificando sobre la Roca? Viene la tormenta, la tormenta que probará la fe de todo hombre, no importa de qué clase sea. Los creyentes deben estar ahora firmemente arraigados en Cristo; o de otra manera serán desviados por alguna fase del error. Esté vuestra fe fundada en la Palabra de Dios. Asíos firmemente del testimonio vivo de la verdad. Tened fe en Cristo como Salvador personal. Él ha sido y siempre será nuestra Roca, la Roca de los siglos. El testimonio del Espíritu de Dios es verdadero. No cambiéis vuestra fe por ninguna fase de doctrina, por agradable que parezca, que seduzca el alma (El evangelismo, p. 265).
EL CONFLICTO DE LOS SIGLOS EN LAS CARTAS DE PABLO
Lee Romanos 13:11 al 14; 1 Tesalonicenses 5:6 al 8; y 2 Corintios 10:3 al 6. ¿Cómo se comparan estos versículos con Efesios 6:10 al 20? ¿Por qué crees que Pablo utiliza este tipo de imágenes?
En sus cartas, Pablo a menudo emplea vocabulario e imágenes de la milicia, e invita a los creyentes a imitar un comportamiento ejemplar como soldados. Si bien Efesios 6:10 al 20 representa su uso más prolongado y concentrado, el lenguaje militar exhibe una de sus principales formas de entender la historia del evangelio. Luego de conquistar a los “principados y potestades” en la Cruz (Col. 2:15), el Cristo exaltado ahora calcula los resultados de esa victoria desde su posición como Señor exaltado sobre los poderes (Fil. 2:911). Cristo recluta a sus seguidores como combatientes en la guerra cósmica y dirige a los ejércitos de luz hacia un gran día de victoria (1 Cor. 15:54–58; 2 Tes. 2:8; Rom. 16:20). Si recopilamos los usos que hace Pablo del simbolismo militar, vemos que él entiende el conflicto entre el bien y el mal como “una guerra cósmica de larga duración: las batallas van y vienen entre dos ejércitos que se enfrentan a lo largo de los siglos, hasta que uno gana la confrontación final” (Peter W. Macky, St. Paul’s Cosmic War Myth: A Military Version of the Gospel [Nueva York: Peter Lang Publishing, Inc., 1998], p. 1).
La temática frecuente de Pablo de la guerra cósmica también forma parte de la trama de Efesios. En su llamado a las armas (Efe. 6:10-20), Pablo reúne elementos del conflicto cósmico que ya ha usado: la habilitación de los creyentes por parte de Dios con un inmenso “poder” (Efe. 1:18-20; 3:16, 20); la victoria y exaltación de Cristo sobre los poderes (Efe. 1:20-23); los creyentes como un ejército resucitado de entre los mu***os, pero ahora empoderados por su identidad con el Cristo exaltado e idóneos para luchar contra su anterior amo tenebroso (Efe. 2:1–10); la función de la iglesia en revelar la ruina inminente de los poderes (Efe. 3:10); el uso del Salmo 68:18 para retratar a Cristo como el victorioso Guerrero divino (Efe. 4:7–11); y el llamado a los creyentes a “vestirse” con la ropa del evangelio (ver Efe. 4:20–24). Cuando se nos llama a ponernos “toda la armadura” de Dios, estamos bien preparados para comprender el papel central del conflicto cósmico, pero también debemos permanecer firmes en la seguridad que tenemos de participar en la victoria final de Cristo.
¿Cuáles son algunas de las formas en que personalmente has experimentado la realidad no solo de este conflicto cósmico, sino también de la victoria que podemos reclamar como propia en Jesús? ¿Por qué entendemos que su victoria en nuestro favor es fundamental para nuestra esperanza y experiencia?
Comentarios del ESPÍRITU DE PROFECÍA
El Señor obrará por medio de cada sincero y ferviente soldado de la cruz. Pero nadie puede ser un buen soldado si piensa que debe trabajar independientemente de sus colaboradores, y considera que su propio juicio es el mejor. Los obreros de Dios se deben amalgamar; cada cual debe suplir las faltas de los demás…
¿Estamos haciendo los preparativos necesarios para resistir las artimañas del enemigo? ¿Percibimos el sagrado carácter de la obra de Dios y la necesidad de velar por las almas como quienes tenemos que dar cuenta? Debemos estar vigilantes. “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz”. Romanos 13:11, 12 (Cada día con Dios, p. 123).
El pueblo de Dios debe estar preparado para resistir al astuto enemigo. Esta resistencia es lo que Satanás teme. Él conoce mejor que nosotros el límite de su poder, y cuán fácilmente puede ser vencido si le resistimos y le hacemos frente. Por la fuerza divina, el santo más débil puede más que él y todos sus ángeles, y si se le probase podría mostrar su poder superior. Por lo tanto los pasos de Satanás son silenciosos, sus movimientos furtivos, y sus baterías enmascaradas…
El hombre… no tiene en sí mismo poder para poner resistencia eficaz al mal. Únicamente en la medida en que Cristo more en él por la fe viva, influyendo en sus deseos e impartiéndole fuerza de lo alto, puede el hombre atreverse a arrostrar a un enemigo tan terrible. Todo otro medio de defensa es completamente vano (The Faith I Live By, p. 318; parcialmente en La fe por la cual vivo, p. 320).
Satanás aparece frecuentemente como un ángel de luz, ataviado con el uniforme del cielo; asume un aire amistoso, manifestando gran santidad de carácter y alta consideración por sus víctimas, las almas que se propone engañar y destruir. Yacen peligros en la senda que él invita a las almas a recorrer, pero tiene éxito en encubrirlos y presenta solo las atracciones. El gran Capitán de nuestra salvación ha vencido en nuestro favor, para que a través de él podamos ser vencedores, si así lo queremos…
Pero a fin de ser salvado usted debe aceptar el yugo de Cristo y desechar el yugo que usted mismo ha modelado para su cuello. La victoria que Jesús ganó en el desierto es una garantía de la victoria que usted puede ganar mediante su nombre. Su única esperanza y salvación está en vencer como Cristo venció (Testimonios para la iglesia, t. 3, pp. 501, 502).
HALLAR FORTALEZA EN CRISTO
Pablo termina su carta con un poderoso llamado a luchar, que reúne temas e ideas importantes para la carta en general. Comienza anunciando el tema general de la conclusión, presentado al estilo del grito de guerra de un comandante: “Por lo demás, hermanos míos, fortalézcanse en el Señor y en el poder de su fuerza” (Efe. 6:10). El resto del pasaje, Efesios 6:11 al 20, ilustra y desarrolla este gran tema.
Repasa Efesios 6:10 al 20. ¿Cómo visualizas la realidad del Gran Conflicto, donde los poderes sobrenaturales literales son cruciales en el argumento de Pablo? ¿Por qué es tan importante mantener esta verdad ante nosotros en nuestro caminar diario con Dios?
Pablo identifica a Cristo como la Fuente de la fortaleza de los creyentes con su frase: “... en el Señor y en el poder de su fuerza” (Efe. 6:10), ya que “Señor” se refiere a Cristo, como ocurre invariablemente en Efesios (Efe. 2:21; 4:1, 17; 5:8; 6:1, 21). “La fuerza de la iglesia reside en la omnipotencia de su Señor resucitado, el Capitán de su guerra” (G. G. Findlay, The Epistle to the Ephesians [Nueva York: Ray Long & Richard R. Smith, 1931], p. 398).
Pablo utiliza la repetición en Efesios 6:10, y recurre a los sinónimos poder y fuerza para resaltar su observación: el poder que debe exhibir la iglesia no es inherente a los creyentes, sino que deriva del Señor, de Cristo. Pablo resume aquí un tema importante de la carta: el poder de Dios compartido con los creyentes (Efe. 1:19–22; 2:4–6; 3:16, 17). La fuerza para cada conflicto actual y futuro se encuentra en la solidaridad de los creyentes con el Cristo resucitado y exaltado.
Si bien el mandato inicial anuncia a un Cristo activo para proveer de fuerza a los creyentes (Efe. 6:10), los tres miembros de la Deidad están comprometidos en fortalecerlos para el combate espiritual contra el mal. Dios (el Padre) pone a disposición sus propias armas como la “armadura de Dios” (Efe. 6:11, 13; comparar con Isa. 59:17). Anteriormente, Pablo indicó que el Espíritu está activo en el fortalecimiento de los creyentes, al orar para que Dios “les dé, conforme a la riqueza de su gloria, ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu” (Efe. 3:16). Aquí, es el Espíritu quien entrega la espada, “la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efe. 6:17). Además, los creyentes deben orar “en el Espíritu, en todo tiempo” (Efe. 6:18). Pablo desea que sus oyentes entiendan que el Dios triuno está plenamente comprometido en pertrecharlos para luchar contra estos poderes malignos.
Comentarios del ESPÍRITU DE PROFECÍA
Sin la iluminación del Espíritu de Dios, seremos incapaces de discernir la verdad del error y caeremos bajo las arteras tentaciones y los engaños que Satanás traerá sobre el mundo. Estamos cerca del fin de la controversia entre el Príncipe de la luz y el príncipe de las tinieblas, y pronto los engaños del enemigo probarán nuestra fe, de qué clase es.
Si alguna vez hubo un tiempo en que tuvimos necesidad de fe e iluminación espiritual, es ahora. Los que están velando con oración y escudriñando diariamente las Escrituras con el ferviente deseo de conocer y hacer la voluntad de Dios, no serán extraviados por ninguno de los engaños de Satanás…
Tenemos necesidad de la verdad en todo punto. La necesitamos no adulterada con el error, ni contaminada por las máximas, costumbres y opiniones del mundo. Necesitamos la verdad con todas sus inconveniencias. La aceptación de la verdad incluye siempre una cruz. Pero Jesús dio su vida en sacrificio por nosotros, ¿y no le rendiremos nuestros mejores afectos, nuestras más santas aspiraciones, nuestro servicio más pleno? (In Heavenly Places, p. 350; parcialmente en En los lugares celestiales, p. 352).
Desde los días de Adán hasta los nuestros, el gran enemigo ha ejercitado su poder para oprimir y destruir. Se está preparando actualmente para su última campaña contra la iglesia. Todos los que se esfuerzan en seguir a Jesús tendrán que entrar en lucha con este enemigo implacable. Cuanto más fielmente imite el cristiano al divino Modelo, tanto más seguramente será blanco de los ataques de Satanás. Todos los que están activamente empezados en la obra de Dios, tratando de desenmascarar los engaños del enemigo y de presentar a Cristo ante el mundo, podrán unir su testimonio al que da San Pablo cuando habla de servir al Señor con toda humildad y con lágrimas y tentaciones.
Satanás asaltó a Cristo con sus tentaciones más violentas y sutiles; pero siempre fue rechazado. Esas batallas fueron libradas en nuestro favor; esas victorias nos dan la posibilidad de vencer. Cristo dará fuerza a todos los que se la pidan. Nadie, sin su propio consentimiento, puede ser vencido por Satanás. El tentador no tiene el poder de gobernar la voluntad o de obligar al alma a pecar. Puede angustiar, pero no contaminar. Puede causar agonía, pero no corrupción. El hecho de que Cristo venció debería inspirar valor a sus discípulos para sostener denodadamente la lucha contra el pecado y Satanás (El conflicto de los siglos, pp. 499, 500).
Los hijos de Dios son sabios cuando confían solo en la sabiduría que viene de arriba, y cuando no tienen otra fuerza sino la que viene de Dios. Necesitamos separarnos de la amistad y el espíritu del mundo, si deseamos estar unidos al Señor y permanecer en él. Nuestra fortaleza y nuestra prosperidad consisten en que estemos conectados con el Señor, elegidos y aceptados por él (Testimonios para la iglesia, t. 2, p. 607).
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