20/04/2026
Es una de esas carambolas del destino que parecen escritas por los propios autores: el 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro porque, supuestamente, el mundo perdió a sus dos más grandes genios literarios el mismo día de 1616.
Sin embargo, detrás de esta coincidencia hay matices fascinantes que demuestran que la realidad es a veces más compleja que la ficción:
1. El misterio de los calendarios (No murieron el mismo día)
Aunque ambos comparten la fecha del 23 de abril de 1616 en los registros, no murieron simultáneamente. En aquella época, España ya utilizaba el calendario gregoriano, mientras que Inglaterra seguía usando el calendario juliano.
Esto significa que cuando Shakespeare murió, en España ya era 3 de mayo.
Realmente, hubo una diferencia de 10 días entre un fallecimiento y otro.
2. ¿Murió Cervantes realmente el 23?
En el caso de Miguel de Cervantes, el 23 de abril fue en realidad la fecha de su entierro. La tradición de la época dictaba registrar la fecha de sepelio, pero se sabe que el autor de El Quijote falleció la noche anterior, el 22 de abril.
3. La conexión de la "tercera muerte"
Para hacer la coincidencia aún más increíble, un tercer gigante de las letras hispanas también murió ese mismo 23 de abril de 1616: Inca Garcilaso de la Vega. El cronista mestizo peruano falleció en Córdoba, España, cerrando un triángulo literario sin precedentes en la historia.
4. ¿Llegaron a leerse entre ellos?
Shakespeare a Cervantes: Es muy probable que sí. En 1612 se publicó la traducción al inglés de la primera parte del Quijote. De hecho, se sabe que Shakespeare escribió una obra perdida llamada Cardenio, basada en un personaje de la obra de Cervantes.
Cervantes a Shakespeare: Es casi imposible. En esa época, el teatro isabelino no se traducía ni circulaba en España. El "Manco de Lepanto" murió sin saber quién era el "Bardo de Avon".
5. El origen del Día del Libro
Esta "coincidencia" fue la que inspiró al escritor valenciano Vicente Clavel Andrés a proponer un día para el libro. Aunque inicialmente se celebró el 7 de octubre (nacimiento de Cervantes), en 1930 se cambió definitivamente al 23 de abril por el peso simbólico de la muerte de ambos autores, idea que la UNESCO oficializó a nivel mundial en 1995.
Dato curioso adicional: Shakespeare nació y murió un 23 de abril (bajo el calendario juliano), cerrando un ciclo perfecto de 52 años de vida.
¿Sabías que Shakespeare basó una de sus obras perdidas en un personaje de Cervantes?