04/08/2024
Simplemente Por Payán
La arquitectura definitivamente traza senderos y direcciones en las ciudades; La antigua ermita de Jesús Nazareno y de fondo el Santuario de Belén, nos remite a una imagen conocida, a un escenario recorrido una y mil veces con la vista y unas docenas con los pies. Quién haya vivido a Popayan, deambulando por sus calles y perseguido sus sombras, reflejos y sus pasos, mirará una escena con más luz y colores que en la foto; en todo caso hay lugares que se quedan con instantes, con fragmentos de nosotros, de lo que fuimos y de lo que hicimos. Las ciudades escenarios de la vida, nos escultan, nos someten a las culpas y las redenciones, a vueltas y revueltas, a retornos a caballo, a lomo de mula, a pie o en zancos. Lo importante es volver a encantarnos en esas calles, a perdernos como turistas despistados en las sombras de una ciudad que amamos entrañablemente y que abandonamos algún día de afán, cargando algunos trastes, algunos libros, algunos recuerdos, algunos amigos y algunos amores petrificados en el alma. Cuántos recuerdos ciudad blanca, cuántos pálpitos y púlpitos, cuantas canciones y cuántos sueños dispersos en tus calles, no vi caer al conquistador del morro, pero aún sueño que por tus calles desfilan estudiantes cantando sus arengas, libres y pilosos, soñando un país variopinto, un futuro no en blanco y negro, sino de multicolores y de tambores ensordecedores, en tus calles dadivosas encontré la música que acompaña siempre mi soledad querida. (Carlos Gaviria)