26/06/2021
Las personas suelen decir que "el estómago es ciego" o "Lo que no mata, engorda". Existen otras que dicen: "Mejor que me haga daño, y no que se pierda". Todas estas expresiones, por muy jocosas que suenen, reflejan una triste realidad: falta de INTELIGENCIA NUTRICIONAL. Sí, así como se habla mucho de otros tipos de inteligencia en el ser humano (deportiva, musical, lenguaje, matemática, espacial, etc) En las escuelas también debería fomentarse ser inteligentes NUTRICIONALMENTE. Desafortunadamente hoy existen alimentos con los cuales los mismos padres, sin darse cuenta, tal vez por desinformación más que por terquedad, dañan el paladar de nuestros niños desde muy temprana edad. Como resultado, estos niños se convierten en adultos que odian las verduras, odian las frutas, no consumen suficiente agua, no frutos secos o verdes, no legumbres. En cambio, le dicen sí a la carne de animales, sí a la comida callejera nocturna, sí a los jugos embotellados, a los mekatos y a las gaseosas. Sí, la falta de conciencia y de inteligencia nutricional desde temprana edad es la que está asesinando a nuestra sociedad y nos está dejando SIN FUTURO. No más alimentos enlatados, procesados, refinados, hidrogenados, industrializados. Sí a los alimentos 100% naturales que regeneran el ADN del cuerpo y oxigenan las células. No a los alimentos que llevan a una muerte lenta y dolorosa. Sí a los alimentos que contribuyen a tener un cuerpo y una mente completamente SANOS.