25/08/2026
Si amas a alguien con una adicción, esto es para ti (no para él).
Acompañar no es cargar. Rescatarlo una y otra vez, tapar, mentir por él, vivir en vilo: eso no lo salva, y a ti te consume. Puedes amar profundamente y aun así devolverle su destino: “te veo, te amo, y esto es tuyo”. Suena frío; es lo contrario. Es el respeto que deja espacio para que el otro se levante.
Y tú también necesitas apoyo: quien acompaña una adicción también carga. No lo hagas sola.
👉 Esto no reemplaza tratamiento profesional. Si este dolor toca tu casa, escríbeme “RAÍZ”.