19/02/2024
Hace poco vi una escena triste para mí, un niño de unos 6 años aproximadamente llorándole a su mamá, según lo que pude entender, era porque no quería que ella se fuera. La mamá en la puerta de la casa empujaba el niño adentro y le daba palmadas, hasta que en un momento, tomó un gancho para colgar la ropa y le pegó muy fuerte, el niño frente a esta agresión dio la batalla por abrazar a su madre y no dejarla ir, por pérdida.
Me dio rabia, tristeza y mucha indignación y pensando en el sentimiento que se debe estar albergando en el corazón de ese niño, considero que las mamás que hemos decidido dar la pelea día con día de no agredir a nuestros hijos, somos muy valientes y fuertes, es que es mucho más fácil aprovecharse del poder que se tiene como madre para terminar un problema, castigar por algo indebido o simplemente "corregir". Muchas personas cercanas y no me han dicho que me la dejo montar y soy débil porque no les pego a mis hijos y no es que nunca lo haya hecho, claro que si lo hice, pero desprenderme de la cultura del autoritarismo, ha sido un camino y una decisión que me implica fuerza, valentía, tranquilidad, paciencia, tolerancia, inteligencia y mucho amor...
si usted que se dio la tarea de leer esto es de los que dicen: una pelita al año no hace daño, revísese a ver si no le hizo daño.
HE DICHO!!!