20/04/2024
EL RELIEVE
El relieve terrestre es el conjunto de formas y estructuras que conforman la superficie de la Tierra, resultado de procesos geológicos, climáticos y biológicos a lo largo del tiempo.
FORMAS/PARTES DEL RELIEVE TERRESTRE:
Las mesetas son extensas llanuras elevadas con superficies planas o ligeramente inclinadas, formadas por erosión o actividad tectónica. Son áreas de importancia geológica y geomorfológica.
Las sierras son cadenas montañosas de altitud media con crestas afiladas y escarpadas, originadas por procesos tectónicos.
Las cordilleras son cadenas montañosas extensas compuestas por varias sierras y montañas alineadas en paralelo, resultado de la actividad tectónica de las placas terrestres.
Los nevados son montañas o picos cubiertos permanentemente de nieve o hielo, generalmente ubicados en regiones de altas altitudes y climas fríos.
Las montañas son elevaciones naturales del terreno con considerable altitud, formadas por la actividad tectónica, volcanismo o erosión.
Los valles son depresiones o hendiduras entre montañas, sierras o cordilleras, creados principalmente por la acción erosiva del agua, el hielo y el viento.
Las llanuras son áreas extensas de terreno plano o ligeramente inclinado a baja altitud, formadas por la acumulación de sedimentos.
Las colinas son elevaciones del terreno de menor altura que las montañas pero más prominentes que las llanuras, formadas por la erosión y sedimentación.
COMPLEMENTOS:
Los ríos son corrientes naturales de agua dulce que fluyen continuamente desde su nacimiento en montañas o mesetas hasta su desembocadura en mares u otros ríos.
Los golfos son porciones de mar que se adentran en la costa formando una amplia curva o bahía, delimitados por cabos o promontorios.
Las penínsulas son extensiones de tierra rodeadas de agua por todas partes excepto por un istmo, formadas por erosión costera o levantamiento tectónico.
Las costas son zonas de transición entre el continente y el mar, que incluyen playas, acantilados, bahías, estuarios y deltas.
Las islas son porciones de tierra rodeadas completamente por agua, pueden formarse por actividad volcánica, elevación tectónica o erosión costera.
Los mares son extensiones de agua salada más pequeñas que los océanos, conectadas con estos y esenciales para la vida terrestre.