04/01/2020
DISFUNCION ERECTIL
Este bien podría ser uno de esos temas que se consideran Tabú, ya que, a ningún hombre le gusta la idea de compartir sus problemas sexuales con otros que, si la condición de estos últimos fuera de sementales reconocidos, podrían llegar a encontrar el momento perfecto para convertir al atormentado en blanco de las burlas. Por esto mismo se suele preferir sufrir en silencio y ver como las relaciones de pareja se van hundiendo como el Titanic, hasta que se hace preciso buscar ayuda para superar el problema, y aun así se mantiene la probabilidad de no poder remediar nada.
La impotencia o disfunción eréctil tiene diversas causas, provenientes de diversos sistemas en el cuerpo, entre las cuales están:
Trastorno vascular: algunas costumbres como fumar, también los problemas de colesterol en la sangre, diabetes, entre otros, pueden hacer que al pene no llegue la sangre suficiente para lograr una erección.
Trastorno nervioso: Sucede cuando el cerebro no puede conectar fácilmente con los nervios implicados en la erección, y esto puede suceder por diversas razones, como la esclerosis múltiple, golpes o lesiones a la altura del nervio pudendo, problemas en la medula espinal, etc.
Trastorno psicológico: Este suele ser el más común, y suele acompañar a los hombres que, por una razón u otra, están llenos de miedo o estrés. Esto hace que en el fondo no apetezcan tener intimidad con una mujer, o que, aun deseándolo, no son capaces de invocar su pasión para poder sostener un encuentro. Sus mentes pueden estar en el trabajo o en los diferentes problemas de la vida, y, mientras están abocados a ello les es difícil contemplar un panorama más íntimo en tanto haya problemas más importantes de los cuales preocuparse. Simplemente el deseo sexual se ha debilitado al punto de querer desaparecer.
Sincronización: el acto sexual es la actividad más instintiva que el ser humano puede realizar. Se dice que mientas más animalesco sea el s**o, mucho mejor. Y no se necesita razonar para sentir deseo. La mente nunca será más rápida que el instinto. Basta mirar una mujer que cumpla con las preferencias sexuales, aunque estas sean desconocidas aun por el hombre, para sentir deseo hacia ella. En ese instante el instinto se activa de la misma forma que se activa cuando al transitar por una calle vemos que viene un automóvil a toda velocidad en nuestra dirección y sin pensarlo damos un salto hacia el andén que pondría en vergüenza a una medalla olímpica de salto largo. Si nos detenemos a pensar en la fuerza el salto, la velocidad del aire en contra, y todas las variables que pueden tener lugar en ese momento, es probable que demos el salto, pero a las puertas de San Pedro. Lo mismo ocurre con el instinto paternal y homicida despertando con potencia cuando nuestra hija de 14 años llega a casa con su primer novio. Cualquier que sea el caso de activación del instinto, siempre será más poderoso que la mente, porque es la voluntad del cuerpo, y cuando el instinto falla, el cuerpo no puede responder adecuadamente a las situaciones emocionales intensas. Ahora bien, el instinto es la puerta de entrada del alma al cuerpo, es la respuesta externa a sus deseos, por tanto, bloquear el instinto es bloquear también el deseo. Y este bloqueo tiene lugar cuando la persona tiene que usar mucho su mente, ya sea en su trabajo o en su estudio. Es bien sabido que mientras más mental sea una persona, más débil físicamente será. Los mejores amantes y deportistas siempre serán algo cortos de entendimiento, un sacrificio que se realiza inconscientemente en pro de un mejor desempeño físico. Y los mejores científicos sacrifican su fuerza o habilidad física en pro de un mejor desempeño mental. En síntesis, el abandono del hombre de su propio instinto es la causa mayor de la impotencia, pero no es una causa de amenaza inmediata. Cuando el hombre sufre de impotencia hoy, quiere decir que su problema viene desarrollándose desde hace tiempo. El instinto, al igual que los animales, es capaz de aprender, pero no por el uso de la razón, sino a través de la experiencia. Puede ser alimentado con el ejercicio constante del deseo. Por eso, cuando el instinto falla al fin, es porque no se le enseñó ni se le alimentó lo suficiente. Un instinto bien desarrollado puede resistir y vencer todas las enfermedades, incluyendo todas las causas mencionadas para este problema.
CENTROS DE GRAVEDAD
El cuerpo humano tiene siete centros de gravedad, siete centros magnéticos a través de los cuales el instinto manifiesta habilidades específicas. Estos centros de gravedad son llamados chakras. Una vez el instinto ha escogido un chakra para expresar su potencia, los demás chakras se expresarán a través de ese como potencias menores. Por ejemplo: el musico consumado se expresa a través del chakra Vishuda, responsable del sonido y el control del elemento aire, lo cual le dará no solo oído musical, sino habilidad vocal. Mientras más lo use, más lo convierte en un centro de gravedad que absorberá la potencia de los demás chakras para poder alimentarse y convertirlo en un grandioso musico. Así mismo, el científico abandona la conducta terrenal de su instinto y lo dirige hacia las facultades mentales mientras que condena su cuerpo a la debilidad y la decadencia. El amante, como había mencionado, experimenta tanto con su deseo sexual que poco a poco ve como sus demás habilidades entran en detrimento para poder convertir el chakra Muladhara en un centro de gravedad digno de su labor en el placer. Es en este chakra en donde se encuentra en su estado más básico y fuerte, como una piedra en bruto, antes de emerger y empezar a sublimarse. Entonces, si se desea tratar la impotencia desde su raíz más profunda, el instinto debe ser restaurado.
¿Cómo activar el instinto?
Antes que nada, hay que ser conscientes de que, si se desea reactivar el instinto, otras habilidades pueden entrar en detrimento o quizás desaparecer. Las actividades deportivas o aquellas en donde la mente no actúa directamente son útiles para activar el instinto. Pero deben llevarse a cabo hasta que llegue el punto en que el corazón bombea con la fuerza de un corcel y pareciera que quiere salir del pecho. Esta es la primera señal de activación. El corazón es la vida del cuerpo físico, si deja de latir, la fisiología sufre un colapso. Y la vida del corazón es el instinto. Cuando la recarga energética y genética instintiva del cuerpo se acaba, el alma pierde la conexión con su emanación terrenal y el corazón abandona su trabajo; no obstante, cuando el instinto se activa, el corazón es el primero en disfrutar de la nueva recarga, y empieza a bombear sangre con la pasión de la naturaleza salvaje. Por eso los amantes y los deportistas de alto rendimiento poseen mejor salud.
Pero hay formas más fáciles de activar el instinto, una de ellas consiste en contener la respiración por unos momentos hasta que el instinto de supervivencia se active y empiece a pedir oxígeno a gritos mientras el corazón bombea como loco tratando de llevar aire al cuerpo. Hacer esto siete veces diarias ayuda lentamente a recuperar el instinto. No se pasará mucho tiempo en recuperar el deseo sexual. Sin embargo, si la persona insiste en utilizar su mente en exceso y no descansa lo suficiente su sistema nervioso, el problema puede persistir. De nada sirve alimentar a una bestia con un tentempié a primera hora de la mañana, si la vas a condenar al olvido y la debilidad el resto del día. Esto nos lleva al último método, convertir el chakra muladhara en el centro de gravedad principal del cuerpo.
Aparte de tener s**o por montones (la cual es una tarea llamada al fracaso si desde ya se sufre de impotencia) o practicar deporte de alto rendimiento como estilo de vida, no hay otra forma de convertir este chakra en centro de gravedad, más que por medio de los enlaces magnéticos. Un sencillo imán de 800 gauss, enlazado mediante artes alquímicas al mencionado chakra, activa el instinto de una forma que el hombre no ha visto antes. A través del entrelazamiento cuántico el imán presta su poder al chakra haciéndose simbionte con él, tranquiliza los impulsos nerviosos y los ordena, produce en la sangre que llega hasta él una mayor cantidad de hemoglobina y la concentra sin reserva en el área sexual. Esta concentración de hemoglobina en un área obliga al instinto a producir más hemoglobina para nutrir el resto del cuerpo. Todo esto se traduce en un incremento notable en el tamaño del pene y erecciones super potentes gracias al incremento del flujo de sangre en el área donde se haya puesto el centro de gravedad.
Desventajas
Convertir este chakra en centro de gravedad con entrelazamiento cuántico de imanes, puede producir erecciones incomodas y persistentes que pueden durar horas e incluso días, especialmente si hay que ir en bus al trabajo. El pene y sus venas pueden parecer a punto de explotar por la cantidad de sangre acumulada. Esto puede parecer agradable a la vista de los amantes porque mientras más sangre llegue al pene, mayor será su tamaño. Si el enlace se mantiene de forma permanente, el centro de gravedad creado empezará a destilar un profundo deseo sexual que atormentará a la persona a toda hora. Esto puede ser ventajoso para una esposa que ha sufrido por la ausencia de deseo en su esposo, pero para el soltero que trabaja en la alquimia puede ser peligroso si no tiene forma de controlar la lujuria. Con el tiempo, las demás habilidades del cuerpo pueden ser enquistadas por el instinto y el uso de la razón podría no ser tan fácil como lo era. Por esto mismo es bueno equilibrar este centro de gravedad convirtiendo la mente en otro centro de gravedad, pero un poco menos fuerte, y así no pueda eclipsarlo, o, poner este centro de gravedad de vez en cuando en situaciones especiales (luna de miel o vacaciones de pareja, fines de semana, etc.), para que no pueda desvanecer la conciencia por darle salida al animal salvaje que duerme en el interior. Ni siquiera el vi**ra produce un efecto tan imponente como un sencillo imán bien enlazado al cuerpo.
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