19/11/2018
Hola queridos amigos, les comparto mi reflexión!!!
Cómo ver posibilidad y conectar con futuro
La posibilidad no es algo que esté afuera, la posibilidad es como un chip que podemos activar dentro de nosotros y una vez encendido nos permite avanzar por caminos que antes parecían imposibles.
¿Qué activa la posibilidad?
Las emociones y los estados de ánimo nos permiten ver o no ver posibilidad. Emociones como el amor, gratitud, felicidad, alegría, aceptación, confianza, nos permiten ver un futuro lleno de posibilidad y éxito, mientras que emociones como el miedo, inseguridad, resignación, resentimiento, nos hacen ver los peores escenarios futuros, lo que falta, lo que no seremos capaces de lograr o hacer.
Los invito a preguntarse: ¿Cuando miran al futuro desde qué emoción lo hacen? ¿Es una emoción que les permite ver posibilidad? O es una emoción que los limita y los detiene?
Otra manera de ver posibilidad es indagar qué observador estoy siendo, y desde ese observador ¿Cómo percibo, o cómo me relaciono con la realidad?.
Si mi observador está centrado en la supervivencia y sólo distingue peligros, escasez, comparación y competencia, ¿Qué me permite ver? ¿Veo un mundo con recursos limitados por los que debo luchar?, ¿Veo enemigos y contendores afuera con los que debo competir?, ¿Qué presupongo sin darme cuenta? ¿Qué me hace ver lo que veo?.
¿Estoy en permanente conflicto con la vida, con el mundo, con otros? ¿Me excluyo, rechazo o huyo? Si al responder estas preguntas me doy cuenta que estoy desde la supervivencia, es hora de trabajar en ese observador que estoy siendo, hacer las paces con él y conectarme con lo que estoy rechazando, para procesarlo, soltarlo y tomar el aprendizaje que me trae.
Si, por el contrario, mi observador está desde la aceptación, desde la consciencia de que todo lo que experimento bueno o malo, no depende de lo que sucede, sino de la manera como yo me relaciono o interpreto eso que sucede, entonces mi visión del mundo cambia, mi conexión con la posibilidad y el futuro se amplía.
Si lo que veo es producto del observador que estoy siendo… entonces eso que veo no es la realidad, lo que percibo es mi interpretación particular y personal de la realidad.
Y si les dijera que no hay enemigos afuera… ver enemigos afuera también tiene que ver con nuestra manera de relacionarnos con el entorno, con nuestra realidad, con nuestro presente. ¿Cuando no acepto mi presente, cuando estoy todo el tiempo quejándome de mi vida, de lo que me sucede, de mi realidad, debería parar por un momento y mirar qué estoy resistiendo o rechazando, soy realmente víctima de las circunstancias, o soy víctima de cómo me relaciono con las situaciones, de cómo afronto la vida?
Imaginen por un momento que todo lo que la vida nos trae son aprendizajes y no castigos. ¿Qué sería diferente?, ¿Cómo serían nuestras vidas si hoy decidimos tomar cada experiencia, cada dilema, cada dificultad, cada dolor, cada situación como un aprendizaje que la vida nos trae para crecer, para avanzar en nuestro propio desarrollo?.
Qué pasaría si dejamos de luchar contra los dragones o los molinos de viento que vemos desde nuestra interpretación del mundo, y empezamos a ver la vida como una aventura que merece ser vivida, con todo lo que nos traiga, y nos permitimos tomar lo que cada experiencia nos trae y convertirlo en aprendizaje.
Un abrazo inmenso y gracias por pasar.