11/05/2026
No todo momento libre necesita intervención.
Un estudio publicado en Frontiers in Psychology encontró que los niños de 6 y 7 años que pasaban más tiempo en actividades menos estructuradas tendían a mostrar más capacidad para decidir, organizarse y actuar por sí mismos. Y la American Academy of Pediatrics recuerda que el juego también aporta al desarrollo de la autorregulación, el pensamiento y el aprendizaje.
Entonces no, esto no va de “dejarlos a la deriva”.
Va de entender algo más simple:
hay momentos libres que también cumplen una función.
Ese rato sin plan.
Ese “me aburro”.
Ese espacio que no llenaste de inmediato.
A veces, justo ahí, un niño imagina, prueba, inventa y descubre qué hacer por sí mismo.
No todo hay que activarlo.
No todo hay que resolverlo.
No todo hay que llenarlo tan rápido.
Porque hay momentos libres
que vale la pena dejar libres.
¿Te cuesta intervenir menos cuando aparece el aburrimiento?