13/05/2024
El rol de madre invita a la mujer, desde el amor, a nutrir, enseñar, formar, guiar y orientar al hij@ a partir de su inicio de vida.
Para realizar esta gran labor, reconoce el grado y rapidez con que avanza el mundo y su generación de cambio que genera en sí mismo y en todos los seres que lo habitan, lo cual la llama a tener presente, que el rol de madre también evoluciona.
Por lo anterior, la lleva a enseñar al hij@ herramientas para que pueda aprender a volar en forma autónoma e independiente, permitiéndole SER, entendiendo y sintiendo que cada hij@ es únic@ e irrepetible y que viene a esta tierra para compartir su don, desde y en el lugar que siente que sea.
Asimismo, sabe que no es la dueña de su hij@, ni le corresponde afectarl@ con sus vacíos y/o dolores, de su propia historia y de sus generaciones ancestrales. Por lo tanto, requiere cada vez más, realizar con mayor ahínco y consciencia, su trabajo personal, con su mundo interno, para re-descubrirse y re-conocerse y realizar así su transformación como ser humano y como mujer en sus diferentes roles. Entonces, puede SER y ESTAR ella misma. Desde ese lugar, puede desempeñar el rol de madre con su hij@ con mayor conexión, intuición, empatía, comunicación, escucha, compasión, vulnerabilidad, presencia, accionando con coherencia y autenticidad.
Cada vez más se da cuenta que en la conexión profunda, el verdadero AMOR está siempre presente, en el aquí y ahora. Desde allí, la curiosidad, la creatividad, la innovación y todo lo anterior aparece, porque está SIENDO desde su verdadero SER que es luz.
Ser madre, es un gran y hermoso regalo de la VIDA.
¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!