23/12/2025
Yuri Knorozov, el lingüista soviético que logró descifrar la escritura maya, era conocido tanto por su rigor intelectual como por una peculiar costumbre que desconcertaba a editores y colegas: solía incluir a su gata siamesa, Asya, como coautora de sus artículos académicos. Cuando los editores eliminaban su nombre, Knorozov protestaba abiertamente. También insistía en que Asya apareciera junto a él en las fotografías oficiales de autor, y se molestaba cuando la recortaban.
Más allá de esa anécdota entrañable, su logro científico fue extraordinario.
Durante décadas, la escritura jeroglífica maya había sido uno de los grandes enigmas de la arqueología. A diferencia de otros sistemas antiguos, no existía una “Piedra de Rosetta” que facilitara su comprensión. No había textos bilingües ni traducciones antiguas. Solo glifos tallados en estelas, códices fragmentarios y monumentos dispersos por Mesoamérica.
Knorozov trabajó a miles de kilómetros de esos lugares, desde la Unión Soviética, sin viajar nunca a las ruinas mayas y con acceso limitado a publicaciones occidentales. Aun así, a partir de fotografías y copias, llegó a una conclusión decisiva: la escritura maya no era puramente ideográfica ni alfabética, sino silábica. Cada signo representaba una sílaba, no una letra ni una idea aislada.
Esta hipótesis contradecía la visión dominante de la época, defendida especialmente por el influyente mayista británico J. Eric S. Thompson, quien rechazó con firmeza cualquier lectura fonética. A ello se sumaron los prejuicios propios de la Guerra Fría: durante años, muchos académicos occidentales ignoraron o desacreditaron el trabajo de Knorozov simplemente por su origen soviético.
Con el tiempo, la evidencia se impuso. Nuevos desciframientos confirmaron una y otra vez que Knorozov había tenido razón. Su método se convirtió en la base de la epigrafía maya moderna y permitió, por primera vez, leer nombres de gobernantes, fechas históricas, rituales y acontecimientos políticos inscritos hacía más de mil años.
El antropólogo Michael D. Coe resumió décadas después la magnitud de su logro: un investigador que jamás había pisado una ciudad maya había hecho posible la lectura de toda una civilización.
Hoy, Yuri Knorozov es reconocido como la figura clave en el desciframiento de la escritura maya. Y en muchas fotografías y recuerdos, aparece acompañado por Asya, la gata que, según él, también merecía figurar en la historia del descubrimiento.
14/11/2025
DESORDEN EN LA FAMILIA
¿Qué hace a una familia desordenarse?; La familia es un sistema, y para que todo sistema funcione todos los elementos deben de estar en su lugar, pues cuando no existe orden, hay desorden y cuando hay desorden hay conflicto.
Algunos ejemplos de situaciones que dan origen a una familia disfuncional son:
1. Convertir al hijo en cómplice de la madre o del padre, se genera una intensa culpa en el niño ante el solo pensamiento de tener que decidir entre uno de sus padres y traicionar al otro.
2. Cuando los hijos intentan resolver los conflictos de sus padres, esto los lleva a no vivir su propia vida al querer hacerse cargo de situaciones que no les corresponden.
3. Cuando un hijo hace de pareja emocional, o toma el lugar simbólicamente de su papá o mamá, esta situación suele darse ante un divorcio.
4. Cuando los padres esperan corregir en los hijos, aquello que ellos mismos no se han atrevido a sanar.
Los integrantes de la familia disfuncional adoptan roles para sobrevivir en el ambiente caótico, entre estos tenemos:
EL HÉROE: Por lo general lo adopta el hijo mayor, y actúa como segundo papá o mamá de sus hermanos, puede sentirse responsable de sus papás.
EL PERDIDO: Se aísla de su familia, y se fuga en un mundo de fantasía.
EL CULPABLE: Se siente culpable por las situaciones que ocurren en su hogar, y lleva la carga en sus hombros.
EL REBELDE: Se rebela ante todo tipo de autoridad, intenta llamar la atención con su conducta.
EL MANIPULADOR: Aprende a relacionarse únicamente a través de la manipulación.
EL DEPENDIENTE: Como se siente sin el respaldo de su familia, lo busca en sustancias o en relaciones toxicas.
Todos estos roles tienen consecuencias adversas en aquellos que las adoptan, pues los llevan a reproducir en sus nuevas familias aquello que más les causaba dolor en su familia de origen.
Ellen Tao
24/10/2025
Hitoshi Imamura was a Japanese general during World War II, commanding forces in Southeast Asia, including the Dutch East Indies. Under his leadership, Japanese troops committed numerous atrocities against civilians and prisoners of war. After Japan’s surrender, Imamura was tried by an Allied military tribunal and sentenced to ten years in prison for war crimes. Unlike many of his peers who denied responsibility, Imamura expressed remorse, believing his sentence was too lenient given the suffering inflicted under his command.
In a striking act of personal accountability, Imamura built a replica prison cell in his garden after his release and chose to live there voluntarily until his death in 1968. The cell was austere and modeled after wartime confinement conditions, symbolizing his ongoing penitence. His self-imposed isolation stood in stark contrast to the widespread denial among other convicted officials, offering a rare example of moral reckoning in postwar Japan.