22/08/2022
GORDOFOBIA.
Siempre he sido una mujer pequeña, en todo sentido, mido 1.50 y mi peso no me representaba mayor seguridad, o eso creía. Me llegaban comentarios como "es que como eres flaquita, todo te queda bien" "que afortunada, comes lo que quieras y no engordas" "nadadora profesional, nada por delante, nada por detrás" "flaquita, pero sin cintura".... etc.
Por cosas de la vida y una tusa de muerte, me fui de intercambio a otro país, y a raiz de mi despecho, empecé a subir de peso y consumir todo lo procesado y artificial que se puedan imaginar. Cuando veo fotos de cuando regresé a Colombia, puedo notar los kilos demás, pero no me sentía mal con ello. Aún así, muchas personas me crearon una imagen de mi misma completamnte distinta a lo que yo podía percibir.
Lo primero que recibí fueron comentarios sobre mi peso y caí a una "realidad" que no había visto. Hasta el celador de mi casa me dijo que me veía "respuestica". Pero esto no me generó restricciones en mi alimentación, inseguridades si, y sin embargo, empecé a comer y a comer hasta el punto que hoy día, tengo 11 kilos de más.
PERO... Estoy en ese intermedio en donde definitivamente ya no soy una mujer flaca, pero aparentemente, tampoco soy una mujer gorda. Y la ansiedad de sentir que no puedo expresar lo que veo de mi, porque subi de peso, pero en los estándares sociales no me permiten decir que soy gorda y mucho menos flaca. Han generado una inseguridad y falta de amor propio inmensa, porque los comentarios, sobretodo de mi familia, se han concentrado en mis kilitos de más y de amigas con tallas más grandes que la mía, minorizando mi inseguridad actual porque no tengo el peso de ellas.
Propongo no opinar sobre el cuerpo de otras personas. Su peso, manera de vestir, cambios corporales, modificaciones física y cualquier cosa que se puedan imaginar. Entendamos la frase "CONSTRUCCIÓN SOCIAL" y dejemos de utilizar la palabra gordx, flacx, pequeñx, grande, blancx, negrox, amarillx, gay, indix, con alguna discapacidad física o mental.. como un insulto, porque no lo son. Ya es hora de empezar a deconstruirnos y ser más empaticxs y responsables con lo que decimos.